All Boys Forever ¿Redefine el concepto de las comedias románticas?

Merari Adriana Estrada Agustin 

Hace unos días mis redes sociales comenzaron a llenarse de frases y fotos de una misma película, la foto consistía en una foto de cabina con una pareja que portaba una camiseta de boliche rosa con poses muy románticas, después me percate que era la nueva película de Netflix “All Boys Forever”.

La película comenzó a llamar mi atención puesto que muchas de mis amigas compartían publicaciones similares y hubo en específico un post de una de las cuentas de Netflix en donde mencionaban que esta trilogía había marcado a toda una generación por su redefinición del concepto de las comedias románticas, esto último fue lo que provocó que viera la cinta y VAYA QUE TENEMOS QUE HABLAR SOBRE “ALL BOYS FOREVER”. 

Mi propósito no es generar hate a la película ni mucho menos criticar si tu la viste y te pareció linda y te dieron ganas de tener una relación tan bonita como la de Peter Kavinsky y Lara Jean. Mi objetivo de escribir y compartir esto con ustedes es invitarles a cuestionar los argumentos con los que plataformas de streaming como Netflix, venden sus películas y series.

En uno de los puntos que toca el post de Instagram de Netflix que mencioné al inicio, fue sobre “el discurso feminista de la trilogía” basado en que la protagonista Lara Jean, no espera a que los hombres den el primer paso, sin embargo al momento de ver la cinta parece todo lo contrario, pues Lara Jean gran parte de la película se encuentra en una situación de elegir entre estudiar en la universidad que quiere o su relación con Peter, pues su universidad se encontraba al otro lado del país.

Lara Jean siente miedo por hablar esto con su novio, otro punto para hablar de la película. No olvidemos que una de las cargas sociales más grandes que tienen las mujeres es tacharlas como “exageradas” o “dramáticas” por “cosas pequeñas”. En una de las escenas se pudo observar perfectamente esto, Lara Jean siente miedo para hablar con Peter y cuando finalmente lo logra, este acepta con mucha facilidad, sin embargo, la aceptación de Peter viene acompañada de una propuesta, aceptando que Lara se fuera a la otra universidad únicamente por un año y solicitara su cambio para el siguiente ciclo escolar en la misma universidad donde él estudiara. 

En la película nos muestran por dos horas la travesía de Lara por resolver su sueño de estudiar y de mantener su relación con Peter al mismo tiempo. A pesar de ello a Peter nunca se le cuestiona sobre un cambio de universidad o que replanteara estrategias para mantener su relación y la universidad. También es importante dejar en claro que la cinta continúa basada en la perspectiva de un amor romántico, estereotipando los roles de género, pero la plataforma la vende como una trilogía con discurso feminista.

Y ¿Por qué es importante hablar de esto?

El 2020 fue un año inesperado, un año diferente en donde todas y todos nos vimos obligades a modificar nuestra rutina; trabajar o estudiar desde casa, tener más videollamadas con nuestros seres queridos y nuestros hábitos de consumo de entretenimiento también se vieron modificados, no solamente hablando sobre las redes sociales, sino también el auge que han llegado a tener los servicios de streaming de películas y series como la entrada al mercado de Disney+ en México y la ya bien posicionada plataforma de Netflix entre otras.

Hablando de esta última, según datos hasta 2019,  México es el segundo país más consumidor de este servicio con 17.6 millones de usuarios y usuarias (Cahun, 2019).  Sin embargo, es importante recalcar la voz tan fuerte que tienen estos servicios digitales, pues estamos hablando que en promedio según un estudio realizado por Streaming Observer, detalló que las horas que pasa una persona frente a la pantalla, son más que las productivas (Correa, 2019).

Vivimos en una sociedad que se rige en un sistema capitalista que ha traído como consecuencia que lo que se consuma en Europa se pueda consumir en América Latina, Asia y el resto del mundo. Se consumen las mismas películas, series, ropa y hasta comida. Dentro de los servicios de entretenimiento que más consume México es el mundo de la cinematografía, siendo el cuarto país que más cine consume (Senado de la República Coordinación de Comunicación Social , 2018). 

Uno de los temas más endebles reproducidos a través de los medios audiovisuales (en este caso, el cine) es el de los estereotipos de género que el público espectador percibe mediante sus películas o series favoritas. El problema yace en la construcción de la identidad de espectadores y espectadoras más jóvenes debido a que se encuentran en una etapa de construcción de identidad en su vida. Esta población percibe y acepta los estilos de vida que muestran los medios de comunicación y buscan adaptarla a su proyecto de vida llevándolas a la realidad, muchas y muchos sin ser conscientes totalmente que lo que se muestra a través de la pantalla es ficción por muy identificados que se sientan tanto espectadoras como espectadores.

Siendo más concreta, los roles de género se relacionan con los patrones machistas que siguen desarrollando las películas más vistas en nuestra sociedad, pues el laboratorio de las diversidades de la UNAM, en su artículo Cine y género: una representación de la desigualdad, toman diez películas mexicanas para analizar, en las cuales se observó que un 40% ocurrieron escenas de acoso sexual, pero fueron tratados como graciosos. 

“El arquetipo del misógino agradable es habitual en la llamada cultura pop, personajes que son expresamente sexistas e inclusive definidos por esa conducta, pero que al final del día son amigables y agradables, así se redimen y siempre son perdonados. Su misoginia nunca es tratada como algo suficientemente serio como para dañar sus relaciones de amistad, amorosas o laborales.” (LABORATORIO NACIONAL DIVERSIDADES, 2018)

Es decir, el cine se ha encargado de romantizar las actitudes machistas mediante sus película, generando que los espectadores varones se apropien de dicha personalidad, incluso en su forma de relacionarse con las mujeres. Lamentablemente, la respuesta obtenida en las relaciones reales de los hombres con las mujeres contrasta con el ideal mostrado en las películas. 

Retomando el caso Lara Jean y Peter Kavinsky, ¿Realmente esta trilogía redefine el concepto de las comedias románticas?

Tomando en cuenta que Netflix se convirtió para muchas personas en una de sus plataformas consentidas por contar con sus series y películas favoritas, se realizó una investigación acerca de cómo influyen los estereotipos machistas en películas transmitidas en dicha plataforma, reforzando la violencia de género en pareja, en donde se obtuvo que si bien Netflix no es el principal reproductor de violencia de género, gran parte de sus películas expuestas en su “TOP10” son películas en donde se muestran roles de género “tradicionales”. Es importante tomar en cuenta la situación en la que se encuentra México en relación a la violencia de género para concientizar el impacto que conlleva el mostrar contenido de entretenimiento sexista.

Nuestro país ocupa los primeros lugares en violencia de género, en el 2019, el 66.1% de las mujeres mayores de 15 años enfrentaron violencia de cualquier tipo (INEGI, 2019). Es por esto, la invitación a analizar actividades de la vida cotidiana, como lo son ver una serie o una película para identificar aquellos factores que siguen alimentando esta violencia contra la mujer. 

Es importante mencionar también que la lucha de la violencia contra la mujer en medio de esta crisis sanitaria jamás descansó ni dejará de hacerlo, por ello es importante cuestionarnos qué es todo aquello que estamos observando en nuestras películas y series favoritas y el impacto que pueden tener en nuestras formas de relacionarnos con nuestres iguales. 

Por eso, a través de este artículo, hago la invitación a cada lector y lectora a cuestionar sus series y películas favoritas además de también, voltear a ver historias escritas y creadas por personas con visiones y experiencias diversas en donde nos muestran realidades más equitativas, historias dando voz a diferentes sectores.

Es importante seguir generando activismo desde estas plataformas porque nosotres como consumidores tenemos derecho a tener entretenimiento de calidad y ¡¡NO!! La falsa inclusión o “Tokenismo” no es entretenimiento de calidad.

Tomemos en cuenta que la educación no solo viene de las escuelas, sino también todo aquello que percibimos en lo cotidiano son experiencias y realidades que nos permiten aprender y conocer otras vivencias, tenemos derecho a exigir que estas grandes empresas de entretenimiento comiencen a crear contenido bajo la perspectiva de género, que como ya leímos en párrafos anteriores, es una de las problemáticas más grandes que padece nuestro país. Y exigir este derecho no solamente pensando en nosotres porque si bien, nos encontramos leyendo este artículo, existen infancias, adolescencias y mujeres que tienen mayor accesibilidad a series y películas de streaming que a libros e información de calidad.

Si bien Netflix ha buscado crear material mostrando las diversidades que existen en la sociedad y desde una perspectiva incluyente y crítica, como es el caso de “Ya no estoy aquí” o “Roma” el problema es ¿cuánto tiempo permanecen estas producciones en su conocido TOP10 en el cual todes tenemos acceso para elegir cual será nuestra próxima serie o película con la que nos engancharemos? Además ¿Cuáles son algunas producciones de Netflix con perspectiva de género y si existen cuál ha sido su alcance? 

Es importante analizar quienes son las personas que tienen mayor facilidad de acceso a estas cintas y hago referencia a la simplicidad de la historia para que las y los consumidores puedan entenderlas, porque todas, todos y todes tenemos derecho a la cultura.Repensemos cómo estas actividades cotidianas impactan sigilosamente en la vida de las consumidoras y los consumidores y pidamos que las empresas que consumimos produzcan bajo una consciencia de consumo responsable y no usando conceptos de luchas sociales “por moda”, el feminismo no es consumible.

1 Comentario

  1. Cuestionarnos cómo el marketing confunde a las personas para vender un producto irreal, más una película con una trama gastada y que no tiñe nada que ver con feminismo.

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