Una nueva edición de Ambulante – De pulsos y resistencias


Ileana Sánchez

Otro año, otra edición de Ambulante que llega a la perla tapatía.

La decimocuarta edición de la gira de documentales Ambulante llega a la ciudad a partir de este jueves 28 de marzo y hasta el 4 de abril, como parte de su gira 2019 por México, donde tocará tierra en 8 estados diferentes, del 21 de febrero y hasta el 16 de mayo.

En 2019 Ambulant​e se presenta bajo una nueva imagen, misma que acompaña la temática del festival, que este año se centra en las ilusiones ópticas, “aludiendo así al carácter de construcción de interpretación que tiene el cine documental, en su labor de evidencia visible​, y la carga subjetiva que conlleva sobre la realidad, por medio de películas que generan la ilusión de esta”, así lo señalo A​ntonio Zirión, programador de Ambulante.

Con trabajos que tocan temas tan diversos como la migración y el suicidio en el campo mexicano; los movimiento políticos y sociales de la comunidad LGBT y las consecuencias ambientales y humanas de la guerra, entre otros. Esta nueva edición del festival busca acercar al público jalisciense a la cultura del cine documental, por medio de diversas funciones localizadas en​ 22 sedes de 4 municipios de Jalisco.

El programa, que incluye secciones ya clásicas como Pulsos, Sonidero, Ambulantito y Coordenadas; busca superar la cifra de asistencia del 2018 (6612 personas), por lo cual este año incluyeron 3 nuevas secciones:

● Retrovisor (material de archivo de reportajes y noticieros);
● Injerto (cine de vanguardia, que este año es representado por 20 mujeres
realizadoras);
● Resistencias (Antes conocido como Plataforma Justicia);

A esto se le suma la realización de un taller de hacking cívico y la plataforma del Salón Transmedia.

El programa completo de actividades lo puedes consultar en la pagina ​www.ambulante.org o en el facebook oficial Ambulante Jalisco.

Una mirada crítica a You de Netflix

“Hola. ¿Quién eres? Por tu onda, creo que eres estudiante. Llevas una blusa suelta. No buscas que te miren, pero tus brazaletes tintinean. Quieres atención. Me interesa. Revisas los libros. Ficción, de la F a la K. Veamos… No eres una típica insegura que busca un Faulkner que nunca terminará. Muy bronceada para Stephen King. ¿Qué comprarás? Pides perdón como si te avergonzara ser una buena chica, y murmuras tu primera palabra hacia mí. ¿No llevas sostén? Y quieres que lo note. Si fuera una película, te tomaría y tendríamos sexo contra la estantería.”

“You, 2018, Netflix”.

El párrafo anterior son las primeras palabras que suenan dentro de la cabeza de Joe en la serie. Desde el inicio nuestro protagonista y “héroe”  sabe absolutamente todo sobre Beck e intuye cada acción que realiza. Porque claro, si usas brazaletes es porque buscas atención, si pides perdón por chocar con alguien es para simular que eres “buena” y si no usas sostén es para que un chico te mire. Esta primera escena en la librería es un hecho simbólico (lo simbólico es lo que media entre lo imaginario y lo real) que sirve de parteaguas para una serie de acontecimientos violentos, misóginos y feminicidas.

En la Convención Belém do Pará 1 se define a la violencia contra la mujer como:


“Cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado.”


Convención Belém do Pará

Partiendo de este punto, hay que  señalar cómo desde el primer capítulo se busca crear una empatía entre el protagonista obsesivo y la audiencia, así, a lo largo de la serie, nos hacen sentir que “no está tan mal” todo lo que hace, desde acosar hasta matar, porque lo hace por “amor”. Esta característica la encontramos muy frecuentemente en todos los estudios alrededor del amor romántico, pero ¿qué es el amor romántico?

Es una práctica socio-cultural heredada de la burguesía del siglo XIX, donde lo personal no es político; si sufres de amor, si tu pareja te violenta, si te matan, es un asunto privado y no tiene porqué importarle a las demás personas, es por ello que en la serie vemos que la mayor parte de las escenas ocurren dentro de la casa de Beck, de Joe o en la librería, porque todos los hechos son más fáciles de controlar si la persona está en un espacio privado.

Alaín Pinzón, internacionalista y defensor de derechos humanos, dice que las redes sociales sirven para medir a la sociedad, y es muy cierto. Si introduces el #YouNetflix en Twitter, encontraremos una serie de comentarios, imágenes y GIFs en relación a la serie. Pero el resultado no es nada bueno: el 80% de estos tweets son a favor de Joe, de cómo la audiencia se asusta cuando Beck descubre el escondite en el baño, del enorme deseo de tener a un novio como Joe y un odio tremendo hacia la protagonista. Así, el acoso, el secuestro, el asesinato, la obsesión y la violencia nos conmueve, pero ¿por qué? Hemos romantizado todo tipo de violencia, creemos que el amor es igual a sufrimiento, y claro, cómo no vamos a creerlo si desde la niñez en la religión nos enseñan que un hombre sufrió y murió para salvarnos porque nos amaba.

Bien, ahora analicemos el primer asesinato que comete Joe para que Beck “tenga un peso menos”; puede parecer que en verdad asesina a Benji para que la protagonista sea libre, plena y feliz… Pero volvemos al amor romántico. Si bien es cierto que ella estaba en una relación muy tóxica con Benji porque la buscaba cuando él quería y la trataba como un objeto sexual, nada justifica que se haya cometido un asesinato “a su favor”, y es que todas las cosas que hace Joe son “por ella”, “por su bienestar” y “para que sea feliz”,de esa  manera justifican la crueldad interiorizada del personaje y los altos niveles de poder que busca tener sobre Beck.

En el segundo asesinato vemos que el tema de poder en Joe crece a tal grado que ya no le importa asesinar a alguien más con tal de poseer a Beck como un objeto más de su propiedad. Y claro, tenemos la relación obsesiva y tóxica de Peach, en la ella cual ejercía una violencia estructural enorme, con esto me refiero a que se restringen las necesidades de la otra persona, como la libertad, estableciendo también roles de mandato fijos. Quién tiene más dinero domina a quien tiene menos. Y a pesar de esto, el asesinato nunca será justificado, y menos “por la libertad” de Beck, porque volvemos a la justificación del personaje homicida.

Y llega el último asesinato de la serie: el de Beck. Como audiencia, esperamos que, al encerrarla en el sótano de la librería, la mate, como lo hizo previamente con Benji, pero honestamente, una parte nuestra espera que no la asesine porque “la ama”. Sin embargo se comete el asesinato, y no sólo eso, sino que el protagonista saca un libro que dice ella escribió y acusa a su amante del crimen hecho previamente. El orden patriarcal se muestra más fuerte que nunca, pues éste se reafirma a través de actos consecutivos que el protagonista realiza con el fin de demostrar que él puede acosar, secuestrar y asesinar quedando impune, dando así el mensaje colectivo a la población varonil de que sigue siendo suyo el control.

Cabe aclarar que el hecho de visibilizar un tipo de violencia no significa invisibilizar las otras, no es que los hombres vivan sin violencia, sólo hay que diferenciar que la que vivimos las mujeres, es por cuestiones relacionadas directamente con el género.

Esta serie tiene su éxito en el público joven, aquel que usa todas las redes sociales posibles, que toma fotografías de lo que come, que postea dónde se encuentra minuto a minuto. Si algo es positivo, es la prevención que surge como moraleja de esta serie al tener más cuidado con lo que compartimos o publicamos en redes sociales. Es fundamental destacar que se ha creado conciencia de la diferenciación entre el amor y la obsesión, lo cual es algo muy positivo en el día a día, en que se cree que los celos son muestras de afecto.

Aún nos queda mucho por aprender, desaprender, leer y deconstruir, pero los análisis internos nos acercan más a quitarnos esos mitos que tanto nos pesan, así que les invito a analizar personal y colectivamente esta y otras series, películas, libros, conductas, etc. para acercarnos más y mejor a un amor puro, sincero y real. Y como dice Coral Herrera: otras formas de quererse son posibles.

Mariana Jasso

Cuando las agujas del reloj se detienen

En la cocina de un tercer piso de la calle Angustias del centro de Madrid, había un reloj antiguo. A ella le encantaba ese maldito y polvoriento reloj, aunque su pareja llevaba años queriendo tirarlo.

Era un reloj normal, pero el tiempo y el uso lo había hecho ligeramente particular en comparación con el resto de relojes de la casa. Tenía una pequeña disfunción: a las siete menos diez minutos de cada tarde, a la hora a la que el marido acostumbraba a llegar a casa, el reloj se paraba. El paso del tiempo se hacía insoportable. Y cuando el resto de relojes marcaban las siete en punto, éste echaba a andar de nuevo, un poco más deprisa de lo normal de tal manera que recuperaba la hora corriente y entonces, los segundos volvían a marchar a la velocidad adecuada.

Una noche el marido llego algo más tarde de lo habitual, algo más ebrio de lo habitual. El reloj aún no se había parado en todo el día.

Entonces, a las doce y cuarenta y nueve minutos de la noche, con el sonido de unas llaves sobre la mesa, el reloj se volvió a parar; y desde la casa de los vecinos se escuchaban golpes de la mano de un llanto prolongado. El tiempo se hacía eterno…

Cuando el llanto se apagaba echaba a andar de nuevo el reloj, un poco más deprisa -como cada tarde-, hasta que recuperaba la hora corriente y todo volvía a la normalidad como quien sana de una enfermedad momentánea.

Pronto llegarían las siete de la mañana y ambos saldrían a trabajar. Él la besaba y le recordaba que la quería mientras que ella maquillaba las magulladuras visibles frente al espejo para que sus compañeros no dijeran nada, pero ellos lo sabían.

Y es que no existe maquillaje para las heridas que quedan bajo la piel. Esa mañana ella se dio cuenta de que la felicidad no es más que aquella máscara de carnaval que viste la amargura frente al espejo de la sociedad.

Jaime Sarrais

Un método peligroso – ¿Quién es Sabina Spielrein?

por David López

Sabina Spielrein fue internada en el hospital mental Burghölzli a la edad de 18 años al presentar episodios psicóticos, ataques de llanto o risa y tendencias suicidas. En su estancia, Carl Jung (quien tenía 29 años) trató a Sabina con un método poco ortodoxo para la época: el psicoanálisis.

Dos años después de haber ingresado al hospital, Sabina estaría estudiando medicina en la universidad de Zurich, gracias a los resultados completamente exitosos que el método tuvo en ella. Sin embargo, uno de los fenómenos más comunes en el método del psicoanálisis se presentó: la transferencia. En este fenómeno, el paciente proyecta en el analista contenidos de su inconsciente donde se reviven vínculos y situaciones del pasado.

Sabina Spielrein (1885-1942)

En el caso de Sabina y Jung, estos sentimientos eran de un amor sadomasoquista de parte de Sabina hacia su analista. A la edad de 4 años, había sido víctima de abuso y violencia a las manos de su padre, lo cual fue el catalizador para su estancia en el hospital.

La situación moral gris en la que esta transferencia pone la relación entre Jung y Sabina, así como las influencias y las reacciones que Jung tiene con su mentor, Sigmund Freud (y menormente, con su colega y paciente, Otto Gross) son el punto central de “A Dangerous Method”, cinta dirigida por David Cronenberg en 2011, basada en el libro “A most Dangerous Method” de John Kerr y la obra del mismo título de Christopher Hampton.

David Cronenberg es conocido por ser el pionero más notorio en el movimiento del body horror dentro del cine, donde películas como “The Fly” o ” Videodrome” lo posicionaron como uno de los padres y maestros del género. En dichas cintas, Cronenberg mezcla cuestiones metafísicas, filosóficas y científicas con convencionalismos de género, violencia y gore, lo que hace que sus obras pasen de un mero entretenimiento a algo más cerebral. Gracias al trabajo de autores como Cronenberg, el género del horror ha ganado seriedad y consideración.

Después de los años noventa, Cronenberg hizo una transición hacia un cine más serio, donde películas como “M Butterfly” o “Cosmopolis” lo veían alejarse de sus raíces en el género del body horror y abrazar dramas sutiles cargados de diálogo. En esta etapa de su filmografía es en donde se encuentra “A Dangerous Method”.


A Dangerous Method. David Cronenberg. Universal Pictures 2011.

Si bien estas dos etapas en la filmografía de Cronenberg tienen diferencias extremadamente marcadas en tono, cinematografía, edición y demás aspectos técnicos, el enfoque de Cronenberg de compartir el guión desde la experiencia de un personaje masculino siempre prevalece. A decir verdad, aunque su representación de las mujeres en la pantalla nunca ha sido problemática, tampoco es algo notable. Siempre en papeles secundarios de madres, esposas, víctimas o femme fatales, ellas han estado ahí para avanzar las narrativas de sus contrapartes masculinas.

Esto es, hasta esta película. Aunque Cronenberg decide hacer a Jung el centro del film y el retrato de Sabina (a cargo de una muy infravalorada Keira Knightley) a veces puede desbordar en lo caótico y rencoroso, la historia es tan suya que su presencia es la más necesaria.

A Dangerous Method. David Cronenberg . Universal Pictures 2011.

La actuación de Keira Knightley fue infravalorada por los constantes comentarios acerca de que ella está sobreactuando o retratando a Sabina como una persona histérica y rencorosa. Sin embargo, en orden de retratar a alguien con una enfermedad mental y traumas, se debe de perder la vanidad por completo y desde su primer escena, Knightley demuestra que eso no es impedimento.

El trato que Sabina Spielrein ha recibido tanto como personaje en esta película, como figura histórica, ha estado marcado por la convención de la “víctima perfecta”.

En este caso, Sabina fue una sobreviviente de abusos infantiles continuos y desórdenes mentales destructivos. En el imaginario colectivo, una víctima de tales sucesos debe ser una persona reservada y sumisa, lo cual iba en contra de Spielrein, para bien y para mal.

En las cartas que se mantuvieron entre Jung, Freud y Spielrein, se describe la situación que más ha marcado el legado de Spielrein: el amorío que mantuvo con Jung y las repercusiones que el final de este tuvo en el comportamiento y la carrera de ambos. Creo que en este escenario no debemos olvidar dos factores sumamente importantes. El primero, que Jung siempre había tenido la información de que la transferencia es un fenómeno normal y concurrente en el psicoanálisis y que Jung era 11 años mayor que Spielrein.


A Dangerous Method. David Cronenberg. Universal Pictures 2011.

Aceptar los sentimientos de transferencia que demuestra una paciente 11 años menor que el analista es un acto de irresponsabilidad mayor del cual Jung ha escapado y por el cual jamás se le ha encontrado lo suficientemente responsable, pero por el que Spielrein ha pagado caro en la historia, debido a que cuando Jung terminó el amorío y Spielrein amenazó con exponerlo, se dieron sucesos que desencadenaron en episodios violentos de ella hacia él.


A Dangerous Method. David Cronenberg. Universal Pictures 2011.

Spielrein lidiaba con deseos sadomasoquistas que el abuso físico y sexual de su padre había desencadenado en ella, por lo que su analista era quien podía traducir y manifestar esos deseos de la manera más fiel posible. Jung funcionaba como una fuente de expulsión para Spielrein que dejó de proveer alivio abruptamente a una persona con severos desórdenes y traumas. De alguna manera, en la historia, la mujer que fue víctima de uno de los actos más irresponsables en el psicoanálisis es a quien se recuerda como una amante loca más.  


A Dangerous Method. David Cronenberg. Universal Pictures 2011.

Este concepto de la “víctima perfecta” (aquella que tiene que ser pura y sumisa para merecer redención) es completamente ignorado en el film de Cronenberg, y esto, junto con la actuación de Knightley, reflejan la fealdad y el deterioro que los traumas y las enfermedades mentales causan en alguien. Por alejarse del concepto de la “víctima perfecta” tan común en films que hablan de pacientes mentales, el retrato de Spielrein ha sido rechazado desde su lanzamiento.


A Dangerous Method. David Cronenberg. Universal Pictures 2011.

Si hablamos de víctimas, Sabina Spielrein tuvo una vida llena de tragedias. Abuso físico, sexual, enfermedades mentales, difamación, humillación, persecución y finalmente, asesinato a manos del régimen nazi. Aún así, Spielrein dejó su marca y vivió. Cuando se graduó de la universidad de Zurich, fue de las pioneras en estudiar la esquizofrenia, sin sus aportaciones, la teoría de la pulsión de la muerte de Freud no hubiera sido posible, brindó tratamiento a Jean Piaget durante ocho meses y fundó White Nursery en Rusia cuando aún era la República Soviética. En el centro Sabina se enfocaba en el tratamiento de niños, hasta que fue clausurada por el gobierno soviético bajo el pretexto de que se “practicaban perversidades sexuales a los niños”, aunque hay una leyenda urbana que dice que Stalin ingresó a su propio hijo ahí bajo un nombre falso.


A Dangerous Method. David Cronenberg. Universal Pictures 2011.

El retrato que Cronenberg y Knightley dan a Spielrein en “A Dangerous Method” es de suma importancia debido a la mancha histórica que constructos patriarcales y machistas habían dado a esta mujer, quien fue una de las investigadoras y practicantes más importantes en su campo.


Sabina Spielrein (1885-1942)

Al final, el film ayuda a desmantelar nociones de victimización perfecta y sumisión anticuadas que previenen a las mujeres de ser tomadas en serio, aunque a veces romantice demasiado a sus sujetos masculinos (Jung y Freud) ejerciendo comportamientos tóxicos y abusivos hacia sus alrededores.

Catarsis de género, consciencia de clase y mecanismos de defensa saludables contra el trauma: Las Mejores Películas del 2018

David López
instagram: serialexperimentslame

Es algo irónico para mí que en este año donde, por razones personales, el cine ha pasado a ser algo de lo más importante en mi vida, también sea uno de los años donde siento que he estado menos comprometido con su visualización. Aún así, siento que el 2018 ha sido un año donde hemos visto reflejados en la pantalla varios temas y varias de las ansiedades más importantes de nuestro tiempo de maneras muy distintas y necesarias. Siempre es difícil hacer un top de lo que más te gusta, pero de igual manera voy a tratar.

30: Black Panther de Ryan Coogler

29: Red Sparrow de Francis Lawrence

28: Isle Of Dogs de Wes Anderson

27: Tully de Jason Reitman

26: Disobedience de Sebastián Lelio

25: Assassination Nation de Sam Levinson

24: Roma de Alfonso Cuarón

23: The Strangers: Prey at Night de Johannes Roberts

22: Under The Silver Lake de David Robert Mitchell

21:  Todos Lo Saben de Asghar Farhadi

20: Golden Exits de Alex Ross-Perry

A pesar de todo lo que puedo decir del cine de estudio, creo que el 2018 fue un muy buen año. Black Panther” dejó en vergüenza a todo el MCU (incluida “Infinity War”) y dejó aún más en claro que lo que realmente queremos son héroes alejados de la norma y algo que rompa la fórmula de superhéroes que tienen ya casi 20 años vendiéndose. Sonará descabellado, pero “Red Sparrow” es una hija ilegítima del pulp de Verhoeven y en el año donde ‘The Americans’ terminó, hacía falta una buena dosis de thrills soviéticos.

En “Isle of Dogs” Wes Anderson hace prácticamente una lotería de todos los aspectos visuales y narrativos que hacen a su cine único. Sí, es el autor en piloto automático, pero mientras los resultados sean así de entretenidos, la fórmula puede seguir. De igual manera, la figura del autor en piloto automático tomó forma en las nuevas películas de Farhadi, Lelio, Reitman y Cuarón. Pero mientras el complacerse en sus instintos más reconocibles siga dando como resultado cine tan trascendental, que no se detengan.

Isle of Dogs. Wes Anderson, 2018

Rompiendo con lo anterior, Alex Ross-Perry y David Robert Mitchell hacen dos películas que rompen con sus filmografías previas de diferentes maneras; y aunque son películas que no recomendaría generalmente, el impacto que hicieron en mi (independientemente de lo que las disfruté) las hace de lo más destacable del año.

Hablando de tomar riesgos, es entendible que una secuela de un slasher de hace más de 10 años como lo es “The Strangers: Prey at Night” haya sido tan ignorada aunque realmente nos de algunas de las set pieces de horror más entretenidas y visualmente llamativas de los últimos años (la escena de la piscina con Bonnie Tyler de fondo está literalmente en el Top 5 de lo que vi en todo el año). Igualmente ignorada pero incluso hasta más arriesgada, entretenida y visualmente impactante está Assassination Nation que fue una de las experiencias más catárticas que he tenido en el cine, encapsula perfectamente la rabia que se siente en los tiempos de Trump y #MeToo.

The Strangers, 2018

19: Custody de Xavier Legrand

18: Annihilation de Alex Garland

17: La LLamada de Los Javis (Javier Calvo y Javier Ambrossi)

16: The House That Jack Built de Lars Von Trier

15: Museo de Alonso Ruizpalacios

14: Revenge de Coralie Fargeat

13: Who We Are Now de Matthew Newton

12: Jane de Brett Morgen

11: Unsane de Steven Soderbergh

Y hablando de catarsis de género, nada engloba más este concepto que Revenge” y Unsane”, dos películas que lidian con la figura del entitlement masculino a balazos y tortura psicológica respectivamente. No con tanta catarsis, pero con un enfoque en lo femenino raramente visto en el cine comercial está Annihilation”, algo que no llegó a cines en México y lo tuvimos que ver en Netflix, aunque merecía verse en la pantalla más grande.

En el otro extremo, el nuevo experimento de Von Trier entrega sus conclusiones de género y violencia mediante una metáfora gigante acerca de lo doloroso que es crear una pieza de arte. No hay nada fácilmente satisfactorio en ella y quienes no disfruten ya de las manías del director, no van a encontrar deleite aquí ya que es su obra más explícita y meditativa a la fecha. Aún así, ver como Von Trier, de todos los directores existentes, hace un takedown tan firme de la masculinidad frágil es algo sorprendente.

Los horrores de las películas anteriores palidecen ante la ópera prima de Xavier Legrand. Un drama intimista acerca de la violencia intrafamiliar que revela sus verdaderas intenciones como terror puro en su última media hora. Algo que cualquiera que la vea no podrá olvidar y que resonara muchísimo con cualquiera que haya vivido algo similar.

Aunque el film anterior a veces sucumbe a las conveniencias de género, un retrato más realista acerca del abuso (está vez sistémico) puede ser encontrado en Who We Are Now”, que se aleja de cualquier convención o thrill de género y aún así logra ser una de las películas más sorprendentes y atrapantes del año.

Lidiando con los abusos sistémicos (ahora mexicanos) y dando una visión de la lucha de clases mucho menos conformista que la de Cuarón se encuentra “Museo” de Ruizpalacios, donde se cuestiona la identidad del mexicano de una manera que pocas veces he visto en cine y que evoca a las reflexiones de Octavio Paz sin caer en sus peores indulgencias.

Aunque realmente las indulgencias no siempre son algo negativo, como lo demuestra La Llamada” un musical español acerca de la amistad, la fé y la liberación sexual en cuyos primero diez minutos dios baja del cielo a entregar un performance de “I Will Always Love You” digno de Rupaul’s Drag Race.

Pero quizá quien nos da el mejor tipo de indulgencia es Brett Morgen, al darnos 90 minutos puros del trabajo de Jane Goodall con una score precios de Philip Glass y realmente eso es todo. Se dice muy fácil, pero ¿qué puede ser mejor que ver 90 minuto de una mujer inteligente haciendo las cosas a su manera y cambiando al mundo en el proceso?, pues ver eso con una cinematografía preciosa y una score magnifica.

10: The Miseducation of Cameron Post de Desiree Akhavan

9: Hereditary de Ari Aster

8: Widows de Steve McQueen

7: Support the Girls de Andrew Bujalski

6: The Tale de Jennifer Fox

5: First Reformed de Paul Schrader

4: Eighth Grade de Bo Burnham

3: You Were Never Really Here de Lynne Ramsay

2: Throughbreds de Cory Finley

El abuso sistémico y las acciones extraordinarias que se deben tomar para salir de él es un tema que se repite en mi top 10. En “Cameron Post” es la queerfobia y aunque esta película nos cuenta algo ya visto mil veces en mil maneras (la terapia de conversión) lo hace de una manera tan simplista, realista y empática que se crea algo completamente nuevo.

En este film y en “Support The Girls” se explora cómo la relación que tenemos con las familias improbables que tenemos en lugares inesperados (el trabajo, en este caso) nos pueden salvar y ayudar a lidiar con la vida de una manera más pura. Ni Yalitiza Aparicio ni Toni Collette se merecen más reconocimiento por una actuación femenina que lo que Regina Hall (conocida por ser Brenda en las películas de “Scary Movie”) hace en este film, es el equivalente estadounidense de lo que Marion Cotillard (quien injustamente no ganó el oscar) hizo hace algunos años en “Dos Días, Una Noche” de los Dardenne.

En Widows, Steve McQueen trata alrededor de una docena de temas que van desde la gentrificación hasta la misoginia y el racismo sistémico, pero al igual que los films anteriores nos demuestra que las relaciones que hacemos en las circunstancias más extenuantes son las más duraderas. Y si Elizabeth Debicki no gana el oscar a mejor actriz de reparto voy a quemar el Teatro Kodak.

Reforzando el mensaje de que las conexiones que valen son las que toma tiempo y esfuerzo construir y no las que se tiene por default se encuentra Hereditary, la ópera prima de Ari Aster que ya se convirtió en un film de horror icónico debido a que sabe perturbar en ambos frentes, lo visual y sobrenatural, y el trauma cotidiano escondido. Igualmente “The Tale” lidia con la relación introspectiva que una mujer sobreviviente de abuso sexual en la infancia tiene consigo misma. Haciendo uno de los puntos más importantes del año, el que un trauma de ese tipo no se debe de ignorar y debe ser enfrentado cara a cara y como las normas sociales hacen eso prácticamente imposible para quienes lo sobreviven

Lidiando con los traumas de la pubertad, “Eighth Grade” de Bo Burnham, quien empezó su carrera como youtuber y haciendo stand up, da uno de los retratos más empáticos y reales de la etapa más difícil de la vida humana. Es la rara película coming of age que no sataniza ni romantiza a los adolescentes, simplemente los retrata como son . Throughbreds” también lidia con las actitudes de la adolescencia, pero con un filtro de thriller y sátira que recuerda a clásicos como ‘”American Psycho” o “Heathers”, pero aunque es entretenida y divertida, tiene uno de los mensajes de clase y crítica al privilegio más potentes que se han dado en mucho tiempo, a la vez que ofrece una experiencia visual poderosa y segura, y todo esto es la ópera prima del director.

Es algo raro tener tan arriba en esta lista dos películas que se centran en una figura tan aburrida para mí como es el antihéroe masculino, pero “You Were Never Really Here” de Lynne Ramsay es una clara deconstrucción de esa figura y de la del héroe de acción. Por su violencia explícita y realista y su cinematografía gritty y saturada de la ciudad le han llovido comparaciones con “Taxi Driver”, pero creo que Ramsay ha creado algo más relevante e introspectivo. Y del escritor de “Taxi Driver”, “First Reformed” llega a hacer que nos cuestionemos cosas que muy pocas veces se ven planteadas en el cine, como la crisis ecológica y cómo esto puede crear crisis existenciales y nihilistas. Aún más inesperado es como este film, que durante la mayoría de su metraje es deprimente y pesimista, termina con una de las escenas más esperanzadoras del año y no se siente fuera de lugar o mal integrada.

1: Shoplifters de Hirokazu Kore-eda

En Shoplifters” podemos ver la culminación de los distintos caminos que la carrera de Hirokazu Kore-eda ha tomado en la última década. El drama intimista, la crítica social y el slice of life se combinan para crear una obra relevante y potente donde varios de los temas principales en este Top 30 se repiten constantemente, siendo el principal el valor de las relaciones formadas con esfuerzo y empatía, al mismo tiempo que reconoce lo difíciles que estos lazos son en una sociedad llena de abuso sistémico y clasismo. Es sorprendente ver un film que ganó la Palma de Oro en Cannes realmente alcanza y supera el hype que generó en su premiación. Aunque el elogio más grande que le puedo dar a una película es que, como en esta, hubo aproximadamente 5 veces en donde pensé que ya iba a terminar y cada vez que la trama seguía, yo me ponía feliz. Realmente podría ver cinco horas de esto. Habrá quienes podrán catalogar a Shoplifters” de oportunista, manipuladora o porno-miseria y no seré yo quien los contradiga debido a que creo que esas catalogaciones son algo profundamente personal, pero creo que cuando el cine trata los temas antes discutidos de una manera exitosa y te compromete con lo que pasa en pantalla sin dejar que sus personajes sean arquetipos o clichés y haciendo la empatía pura el hilo conductor de todo lo que pasa, merece ser visto y celebrado. Por eso creo que es la mejor película del año. Por eso y porque desde los 20 primeros minutos empecé a llorar y no paré hasta que terminó.

Estudios de género y cine. MICGénero en Guadalajara

Lu Carrillo

La Muestra Internacional de Cine con Perspectiva de Género, MICGénero, parte desde la necesidad de difundir los paradigmas propuestos por los estudios de género y aterrizarlos de forma que puedan contribuir a la transformación social.

Este año MICGénero cuenta con un catálogo de 110 producciones audiovisuales, entre cortos, ficciones y documentales; todas estas agrupadas en diferentes secciones: Movilidad humana y migración; Ecofeminismos; Etarismos; Queer y Postporno; Disonancias; Minoridades en foco; Resiliencia; Cuerpo Atlético; VS. Media; y Encierros y reclusión. De las 110 producciones, llegaran 62 a Guadalajara.

Con la muestra también llegan talleres como el que se realizará el viernes 17 en Casa Pajarito: Cine y Violencia contra las Mujeres, que es gratis, pero es con cupo limitado. Habrá también presentaciones de libros, charlas con activistas, directorxs y documentalistas.

Además, dentro de la sección Queer y Pos Porno se proyectará Fuck Them All de María Beatty, un filme que explora la deconstrucción íntima de la(s) sexualidad(es), esta función contara con la asistencia de Pavel Cortés Almánzar, activista, documentalista y director de contenidos del Premio Maguey del Festival Internacional de Cine en Guadalajara.  Al finalizar la proyección, se propone una reflexión conjunta… bueno un brindis… en realidad es una fiesta. Una fiesta, apuntale bien, patrocinada por una marca de mezcal (que no mencionare porque a nosotras no nos patrocina…aún) y animada por Yogurt Babes, nuestro colectivo Queer de cabecera. La cita, si solo asistes a la fiesta es las 20:00 hrs en Casa Pajarito, sin embargo recomendamos ampliamente asistir al taller, presentaciones de libros y proyección que se realizaran antes en la misma locación.

Finalmente, ha sido posible que MICGénero visite la ciudad gracias a las gestiones Espacio Nimio, un espacio de fomento y creación cultural. El colectivo tiene una propuesta interesante y una apertura a los nuevos proyectos, no duden en contactarles, pero esta semana no, por razones obvias ya tienen la agenda llena.

 

MICGénero visitara también Puebla, Veracruz y Guerrero.

En Guadalajara comienzan las proyecciones el jueves 16 de agosto y concluyen el jueves 23 de agosto. Una semana y mucho cine de género por ver.

Sus compañeras de la Ola Púrpura ya empezamos. Revisen la programación y nos vemos en las proyecciones.

 

Programación: http://micgenero.com/programacion-2018/por-estado/jalisco/

La Gala del Met 2018 “Cuerpos celestes: la moda y la imaginación católica” desde la perspectiva de género.

Fabián Rivera

El pasado 7 de mayo del 2018, la Ciudad de Nueva York se vistió de alfombra roja, como cada año para celebrar la Gala del Museo Metropolitano de Arte de la ciudad de Nueva York (mejor conocido simplemente como la Met Gala). Cada año el evento, a cargo de Anna Wintour, requiere de un dress code rigurosamente formal, que tiene de manera obligatoria un tema, mismo que cambia de manera anual, al igual que el evento.

Este año el tema fue Cuerpos celestes: la moda y la imaginación católica; misma que ha dado mucho de qué hablar, seas católico, o un fanático de la moda, quizá ambos, la alfombra roja de este 2018 tiene mucho más que vistosos atuendos que contarnos.

El arte de la Alta Costura se ha diseñado para expresar la monumental destreza de unir arquitectura y diseño, y cada diseñador tiene su propia visión de cómo interpretar ambos elementos. Como cada año las creaciones que vimos sobre la alfombra roja representan la visión en conjunto de los diseñadores con la imaginación de quienes portaban las creaciones.

La polémica resulta de esta última parte, que al igual que la interpretación del mismo paraíso, se abre a tan infinitas interpretaciones sobre la tela que visten las celebridades. Encontrar la dicotomía en el tema con las prendas es inmediata, lo ilustra bien la Biblia :

Asimismo, que las mujeres se vistan con ropa decorosa, con pudor y modestia, no con peinado ostentoso, no con oro, o perlas, o vestidos costosos; sino con buenas obras, como corresponde a las mujeres que profesan la piedad. Que la mujer aprenda calladamente, con toda obediencia.

Es revelador para la evolución del arte popular, entonces, encontrarse con un evento que alienta a  lo ostentoso y a lo opulento, pero que al mismo tiempo expresa comprensión a quienes quieran profesar su interpretación de una manera más tradicional. Como lo demostró Selena Gómez luciendo un bolso con la inscripción “La mujer que teme al Señor es digna de alabanza”. Inclusive en esta provocadora exposición se vio una muy activa participación de personal de la Iglesia, donde no solo se colaboró con 41 artículos prestados a la exposición, sino que también teólogos y reverendos participaron en las introducciones y epílogos de la obra.

La moda entonces ayuda a las mujeres a romper los estereotipos sociales. No es un movimiento exclusivo de la personalización de los pantalones al uso femenino, ni tampoco un statement político sobre usar o no sostén; el paso de la moda en los movimientos feministas es inmensamente importante, no solo como un atuendo, sino como una postura ante la sociedad.

Este año no es la diferencia, crear espacios donde las mujeres se pueden sentir libres de expresar su postura ante los roles del pensamiento católico es enriquecedor, tanto para quienes adoptan una postura más conservadora, como para quienes deciden una más radical, como los vestidos rojos, la moda ha creado un espacio para vestir como se te dé la gana.

Sin dejar de lado el lado oscuro de la industria de la moda, de prejuicios y Photoshop; debemos recordar que tu forma de vestir es una libertad preciosa, y que ha sido un esquema que ha evolucionado a lo largo de la historia y que continuará evolucionando, pensémoslo así, en la religión como en la moda, mejor lo que te acomoda.

Notas al pie:
1. Primera Epístola del Apóstol San Pablo a Timoteo capítulo 2, versículos 9-10
2. Véase el articulo “High church meets high fashion: How Catholic style took over the Met” de The Washington Post

La construcción del Género y su lazo con el Arte

Lía Quezada

De acuerdo con Luciano Gallino, en la sociología del arte tejida por Max Weber y Pitirim Sorokin, la luz reposa sobre la dimensión semántica de la danza entre la obra y la cultura de la que brota. Así, el arte es concebido como un espejo simbólico de la conciencia social, un inacabable diálogo entre espectador y obra. Repasar la historia del arte es repasar nuestra historia ideológica y sensorial.

Podemos entonces reconstruir, por ejemplo, el código cultural que es el género hojeando un libro de arte. A partir de las pinturas, se empieza a dibujar en nuestra mente la imagen de lo femenino; ¿qué vemos? Su lugar en la familia, su interacción con lo masculino, las vivencias denominadas típicas de su sexo, pieles suaves y colores cálidos. La escritora feminista Siri Hustvedt lo denuncia: “la historia del arte está llena de mujeres que yacen desnudas para el consumo erótico de los hombres. Esas mujeres resultan en su mayoría poco amenazadoras, ¿no?”

El concepto alemán einfühlung originalmente significó nuestra forma de sentirnos en el arte, de reconocernos en la obra enmarcada; la codificación de lo femenino y masculino en esquemas metafóricos implícitos por la que todos pasamos, ¿no es creada a partir de lo que vemos? ¿No es así como dividimos al mundo por mitad? De este interaccionismo simbólico ha de surgir mi género; del espejo ajeno, del cúmulo de ideas de mi época. Pero como declara Simone de Beauvoir, “no se nace mujer: se llega a serlo”, y cuestionar la sintaxis creada por un mundo patriarcal y falocéntrico se ha convertido en parte de ello.

Incluso fuera de los óleos el género es restringido además por las políticas internas del arte. Nadie duda de la función del crítico para orientar el gusto y alimentar al mercado, o de que la didáctica del arte en las escuelas dependa de las ideologías del gobierno y de la oposición. La inclusión y exclusión está pues, socialmente condicionada. Como explica Hustvedt, “a las mujeres artistas se les mete en cajas de las que les cuesta salir. La caja tiene el rótulo «arte femenino». […] El hombre es la norma, lo universal. La caja del hombre blanco es el mundo entero”.

En su libro Why So Slow? The Advancement of Women, la psicóloga y lingüista Virginia Valian discute las ideas inconscientes del género que nos hacen sobrevalorar los logros de los hombres e infravalorar los de las mujeres. La obra por la que más se ha pagado es un nogal atribuido a Leonardo da Vinci ($450.3 millones de dólares); el récord de una mujer es de $44.4 millones por un lienzo de Georgia O’Keeffe. Diez veces menos. Y el arte contemporáneo no ha dejado esta discriminación sistémica: un Rothko por $86.9, una araña de Louise de Bourgeois por $10.7.

¿Que un cuadro pintado por un hombre valga muchas veces más que uno por una mujer significa simplemente que éstos han hecho, históricamente, un mejor trabajo? ¿O la situación es más compleja?

Hustvedt, como sujeto trasdisciplinario, abre los ojos a un feminismo interseccional donde no haya respuestas concluyentes sino múltiples perspectivas que desafíen los estáticos supuestos del rígido modelo del género. Una perspectiva única del feminismo no nos sirve(1); es sólo desde la multiplicidad que podremos vivir la aventura de ser.

 

(1)Eso se lo escuché a una representante indígena del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, durante el diálogo “Entre Nos-Otras: fortalecimiento de mujeres políticas” en La Ocupación, agosto del 2017. En su ponencia, Lupita invitó a replantear los esquemas que nos dicen que sólo hay una forma de ser mujer, y por lo tanto una sola forma de feminismo.

Esta fotografía es mi reinterpretación del Origen del Mundo (1886) de Courbert.

Lo que hay entre mis piernas no lo determina el exterior; lo decido yo. Ha de brotar libre, silvestre, mío.