Entrevista a Mariana Holguin

Por Azalia Valdes

“Mi nombre es Mariana Holguin y soy de Gomez Palacio, Durango o sea de La Laguna. Ahora me encuentro en Atlanta en Estados Unidos y estudié Neurociencia en Georgia State University, de la cuál me acabo de graduar y proximamente comenzaré mi doctorado en Neurobiología en Duke University.”

A – ¿Por qué decidiste ir a estudiar a Estados Unidos?

M – Desde que estaba en prepa tenía la curiosidad de estudiar fuera, sin embargo por una u otra razón entré a Odontología de la Universidad Autónoma de Coahuila en Torreón y ahí estuve 3 años, pero siempre tuve la curiosidad de ver qué pasaría si me iba. Cuando me encontraba en el tercer año en Odontologia me aceptaron en el programa de la SEP Proyecta 100 000, un programa en el que mandan mexicanos a Estados Unidos a estudiar inglés. 

Me toco que me enviaran a Atlanta Georgia Tec y ya cuando me encontraba ahí no me quería ir, recuerdo que le decía a mi papá que quería estudiar ahí y él solo me decía “sí claro…” Pero yo verdaderamente quería estudiar ahí así que logré hacerme muy cercana a la directora de inglés y le pregunté sobre universidades que otorgaran becas (porque el dinero es el factor más limitante cuando quieres irte a estudiar a otro pais) y me habló sobre Georgia State porque es de las universidades que más apoyos dan, sus becas son como del 50% y del 70% así que aplique y pos me aceptaron y dije pos voy y pos fui.

A – ¿Por qué neurociencia?

M – Cuando recién llegue Georgia State entré sin declarar ( en Estados Unidos tienes que declarar que quieres estudiar pero puedes entrar sin decidir) yo no sabía en ese momento, inicialmente pensé en Química pero tomé una clase que me impulsó a Neurociencia. La clase fue con el Dr. Normandy y en ella se enseñaba solo lo básico pero  quedé maravillada porque en México si me habían enseñado sobre Biología y el cuerpo pero no a detalle. Me maravilló cómo lo que pasa en el cerebro y sistema nervioso hacen lo que es cada persona, como todos tenemos las mismas bases y las mismas partes, el mismo molde. Creo que una vez que empiezas a entender el funcionamiento del cerebro y sistema nervioso te das cuenta que no somos tan diferentes unos de los otros y eso es lo que me gusta. 

Me decidí a estudiar esto porque hay mucho que no conocemos y me pareció un  campo que me ayudaría a desarrollarme mucho como persona y como científica. 

A – ¿Podrías hablarme sobre los desafíos a los que te has enfrentado?

M – El primer obstáculo es que soy la primera de mi familia que estudia fuera de México, además soy la primera que decide estudiar ciencia no relacionada a medicina o a trabajar en industria. En el momento en el que les dije a mis papás que quería venir me dijeron va pero no sabía a qué me enfrentaba. Fue un salto de fe así que pensé  lo voy a hacer y a ver en dónde caigo yo diría que ese fue el primer y el más grande obstáculo.

Después, creo que enfrentarte al día al día, a las diferencias que hay en la manera en que las personas piensan e interactúan, a las rutinas y darte cuenta que son polos opuestos. Tuve que acostumbrarme a estar aquí sin perder lo que soy y sin olvidar a mis amigos, familia y mis valores como persona.

El tercer obstáculo al que a veces me enfrento es que como estudiante internacional en Estados Unidos tienes oportunidades pero no las mismas que un estadounidense. Existen infinidad de oportunidades pero de esas solo 20 o 10 son para estudiantes internacionales así que tienes que volverte más competitivo. Tienes que trabajar mucho en tí para lograr distinguirte de los demás.

A – ¿De qué se trata la investigación en la que has estado trabajando?

M – Estudio en un laboratorio lo que comúnmente conocemos como el dolor pero el dolor a nivel de neurociencia es lo que el cerebro detecta y mi investigación se enfoca en lo primero, que es que tu cuerpo perciba o detecte cómo un estímulo puede lastimar o causar daño.

Lo que se detecta son canales iónicos, si aplicas fuerza o cambios de temperatura estos canales se abren y desencadenan procesos que hacen que el cuerpo detecte ese estímulo como algo dañino, yo estudio cómo eso se relaciona con el dolor que se da por el frío.

Sin embargo, una limitante en la ciencia es que no puedes ir por ejemplo con tu tía Rocío para investigarla ya que eso se considera antiético, así que se utilizan distintos tipos de modelos y animales para que sirvan como proxy para medir y tratar de entender mejor la complejidad del ser humano.

Sorprendentemente yo estudio la mosquita de fruta, esas que te desesperan son las que me ayudan a mí a entender mejor ese proceso de detectar cómo el frío funciona en el cerebro de las personas.

Me gustaría que quienes lean esto se quiten la idea de que los humanos somos seres superiores o especiales en relación a lo molecular genético y a cómo nuestro sistema nervioso se desarrolló. El sistema nervioso de una mosca de fruta es similar al del ser humano y es así como me es posible hacer una comparación utilizando a la mosca y haciendo manipulaciones genéticas. De esta forma, me ha sido posible aportar más información sobre cómo se detecta el dolor.

A – ¿Qué piensas sobre el síndrome del impostor? ¿lo has experimentado?

M – No diré que no lo tengo porque lo tengo y muchas veces. Creo que es muy normal que cuando logras algo que pensabas que no lograrías o no tendrías la oportunidad de hacer te enfrentes a cosas así. Con mucho trabajo yo he logrado quitarme un poco de la cabeza esa idea de que estoy aquí por suerte y no por lo que he trabajado.

A mí me ayuda hablar con mentores, con mis papás y con mis amigos para tener retroalimentación y recordar que lo que he logrado ha sido porque trabaje por ello porque de suerte es difícil que lleguen las cosas. Es importante aceptar que tienes esa mentalidad y hablar con quienes saben que has hecho y trabajado y te reiteren que has trabajado para llegar a eso. 

A – ¿Dirías que el ambiente para las mujeres en las ciencias ha cambiado? y ¿Cuáles son las perspectivas que ves a futuro?

M – La perspectiva que creo que antes se tenía es que este era un campo dominado por hombres, antes no veían a la mujer como capaz de lograr estudiar o meterse en los temas científicos pero yo que estoy aquí y tengo contacto con investigadores más avanzados me doy cuenta que eso está cambiando totalmente. Siento que ya es mucho más común ver a investigadoras con carreras increíbles, ya no es raro y en un futuro me  arriesgaría a decir que será mucho más común que una mujer esté en la ciencia que un hombre.

En mis clases de los últimos años un poco más del 50% ya son mujeres entonces eso indica una tendencia en la que la presencia femenina está igualando y superando a la masculina. 

Stem como comunidad ya es más abierta y perceptiva a cambios sociales, abierta a diferentes identidades de género y preferencias sexuales, siento que el campo de las  Stem se ha vuelto más inclusivo hacia todo tipo de identidades.

O- stem o out in stem era un grupo que tenía como propósito crear un espacio abierto para personas con identidades diversas y darles oportunidades y herramientas para que crezcan en su carrera como científicos. Este programa estaba presente a  nivel nacional y en muchas escuelas como Harvard y algunas otras. 

A – ¿Cuál dirías tú que es la mejor forma de inspirar a las mujeres jóvenes para que se interesen en las ciencias?

M – Primero que nada yo diría que es muy importante el ejemplo de ver a otras mujeres, pero es muy importante que no se quede solo en eso, si no que nosotras mismas nos apoyemos y motivemos a lograr cosas. Siempre lo digo pero la manera en que yo aprendí a estudiar y a desarrollar mi punto de vista en el ámbito escolar fue por mi mamá, sin esa presencia o ese rol yo no estaría en donde estoy.

Es importante que como mujeres no nos veamos como competencia porque es muy fácil tratar de competir, a veces pensamos que solo hay cierto número de lugares y por eso tenemos que hacerlo, pero más que competir, debemos apoyarnos y buscar que más oportunidades se abran para nosotras para que así las niñas en el futuro puedan tener más opciones sobre qué pueden hacer con sus vidas.

A – ¿Cuál es tu cosa favorita sobre las ciencias?

M – ¡Es que las ciencias siempre están cambiando! Algo que se consideraba verdad hace 3 años la ciencia puede demostrar que sí es cierto o que en realidad eso no era.

 Además, en la ciencia no hay como una ley y esto será por siempre, siempre está cambiando y eso me gusta, esa capacidad de evolucionar y de no encasillar en una las cosas. Quizá si estudias biología y lees adn dices chole otra vez lo mismo pero ya en la investigación y haciendo el trabajo te das cuenta que todo ese conocimiento llevó mucho tiempo para que se hiciera ley.

Tu trabajo puede cambiar la percepción de las cosas y tienes la oportunidad de mejorar constantemente.

A – ¿Sientes que el apoyo de tu entorno ha sido un factor determinante para ti?

M – Claro, cuando les dije a mis papás que quería estudiar neurociencia ellos nunca me juzgaron, a pesar de ser algo que no conocían.

El hecho de que mis amigos y mi familia no me juzgara fue muy importante para mi porque yo decidí venir cuando me quedaban 2 años de carrera en odontología. Mucha gente lo vio como que estaba perdiendo el tiempo o decían no sabe qué hacer con su vida pero he tenido suerte de que ni mis papás ni mis amigos cercanos me han puesto nunca en duda el porqué de mis acciones y siempre me apoyan y me motivan.

Siempre he sabido que aún estando lejos estoy a una llamada de distancia y sin el apoyo de todos ellos yo no podría lograr nada.

Olimpia Coral Melo

Por Karen Castro

¿De dónde viene la Ley Olimpia? Esta ley que protege a las mujeres de la violencia digital y mediática sexual en nuestro país fue redactada y propuesta por una mujer excepcional, Olimpia Coral Melo.

La Ley Olimpia, nos protege de los delitos contra la intimidad sexual, es decir la difusión de imágenes, videos o audios con contenido sexual sin consentimiento de las víctimas, así se obliga a las autoridades competentes a “bajar o bloquear” el contenido difundido sin consentimiento de los espacios digitales para inhibir la violencia digital.

Olimpia Coral Melo es la redactora e impulsora de la ley que prohibe la violencia sexual que muchas mujeres hemos experimentado y ella también en carne propia. A los 18 años un video sexual realizado con su entonces pareja, donde solo se le podía identificar a ella se difundió en WhatsApp. Muy pronto se vio acosada en su ciudad, Huachinango, Puebla y en redes sociales. Se lucró con el video en un periódico local y en su comunidad; se le asignaron apodos peyorativos y la difusión del video llegó a todo Puebla. El acoso la llevó a encerrarse durante ocho meses en casa, el desconocimiento y la vergüenza la obligaron a aislarse y a intentar suicidarse.

El apoyo de su madre fue indispensable para ella, al enterarse le dijo “Todas cogemos, la diferencia es que a tí te ven coger. Eso no te hace una mala persona o una delincuente. Tú solo disfrutaste de tu vida sexual”; así su madre le permitió en sus palabras “conocer la sororidad, que las mujeres somos muy poderosas”, la protegió del mundo, pese al acoso que vivían de vecinos y desconocidos en su propia puerta. El acoso y la invasión limitaron su libertad y su vida, la culpa le había impedido acceder a la justicia. Los likes se sentían como una violación al utilizar su cuerpo digitalizado.

Cuando encontró otras páginas donde se burlaban de más mujeres por infinitas razones comenzó a comprender que ella no tenía la culpa y fue ahí cuando decidió denunciar. Se encontró con que de acuerdo a la justicia y al código penal, al no ser violación no se consideraba un delito y que ante esa violencia aún no tipificada el Estado no la protegía. Comenzó a contactar a otras chicas que habían sido exhibidas en internet para comenzar un proyecto de reforma para Puebla, pese a los consejos de no hacerlo, al pensar en todas las chicas que estaban pasando por los mismo y que pensarían en quitarse la vida. La propuesta de la ley se presentó en un foro de propuesta ciudadana en marzo de 2014 con apenas 19 años, por fin entendía que aquellos que habían compartido y viralizado el video eran los verdaderos delincuentes. “ A mí ya no me da vergüenza tener dos senos. A mí ya no me avergüenza vivir mi sexualidad”. Sin embargo el camino para aprobar la ley fue largo. Hasta 2018 se aprobó la reforma de delitos contra la intimidad sexual en el código penal y tras dos años de intentos la ley se aprobó en Puebla, su primer meta. La reforma se comenzó a conocer como “Ley Olimpia” por la mujer que había tenido la valentía de proponerla. Junto con otras mujeres, Olimpia Coral, formó el Frente Nacional para la Sororidad, el cual presentó la primera iniciativa en el Congreso de Puebla. Hasta el momento esta ley se ha replicado en 16 estados más. En noviembre de 2020 se aprobó por unanimidad en el Senado de la República la reforma para modificar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y el Código Penal Federal derivada de la Ley Olimpia.

El enorme esfuerzo y valentía por luchar contra la violencia digital y mediática hacia las mujeres de Olimpia Coral Melo, busca otorgar a todas la mujeres del país la oportunidad de acceder a la justicia ante la violencia y lo ha logrado en muchas partes del país. “Estoy viva gracias a las mujeres, después de mi mamá fue mi abuela y luego mis hermanas, después mis compañeras feministas y todos los días son todas” son las palabras de Olimpia. Desde La Ola Púrpura y en nombre de todas las mujeres que han sufrido violencia digital y mediática te decimos ¡Gracias Olimpia!.

¿Por que las feministas admiramos a Ruth Bader?

Por Yoana Rodríguez

Simple e icónica. Su rostro enmarcado por unos lentes rectangulares de pasta gruesa, labios finos y sonrisa sutil, cabello recogido en una coleta baja y como accesorios únicos aretes pequeños y collar ancho o cuello de encaje. 

La imagen de Ruth Bader Ginsburg es la armonía entre la firmeza y seriedad de una mujer que se abrió camino en un terreno dominado por hombres, así como de la feminidad poderosa y atractiva, distintiva de la lucha a la que dedicó su vida: derribar las barreras sociales y legal entre hombres y mujeres.

Apodada como Notorious RBG, hace poco menos de un mes sobre leíamos de la muerte de esta jueza estadounidense, quien a sus 87 años falleció a causa de un cáncer de páncreas, pero ¿quién fue ella y cómo es que una mujer octogenaria se convirtió (a pesar de la seriedad de su cargo) en un ícono pop de la lucha feminista?

Joan Ruth Bader nació en Nueva York en 1933 dentro de una familia judía de clase media. Desde pequeña fue descrita como una niña callada, activa e inteligente, educada para ser independiente y en cuya formación se pusieron grandes expectativas familiares. Principalmente las de su madre, Celia, que la impulsó a interesarse por los libros y el estudio y quien falleció el día anterior a que Ruth se graduara del bachillerato. 

En plena década de los 50 Ruth se graduó de la Universidad de Cornell y después continuó sus estudios en Derecho en la Universidad de Harvard, donde destacó como una de las mejores de su clase.

Primero como abogada y luego como jueza del Tribunal Supremo de Estados Unidos, Ruth fue pionera en la defensa de los derechos de la mujer abriendo una tras otra las puertas que le cerraron a ella y tantas otras mujeres, inclusive hoy día.

Más de cuatro décadas de trabajo por la igualdad de derechos hicieron de ella un referente feminista de resonancia mundial. Sus acciones hicieron cambios reales, fue la segunda mujer en ser nombrada por la Corte Suprema de Estados Unidos y sus opiniones disidentes la conviertieron en una celebridad entre las generaciones más jóvenes.

¿Por qué admiramos a Ruth Bader? Porque es la historia real de una mujer que luchó toda su vida por un sueño común: un mundo más igualitario y justo para sus habitantes. Nos dio un modelo a seguir de estudio, trabajo, excelencia y lucha constante. Ruth se internó en lo más profundo de un sistema legislativo absolutamente patriarcal y desde ahí generó estrategias, observó y jugó a favor de su enfrenta, pero sobretodo nos dio la certeza que el cambio es posible, un espíritu de esperanza hoy más necesario que nunca.

Si quieres conocer más sobre ella, en 2016 publicó el libro My Own Words, un libro autobiográfico co-escrito con sus biógrafas Mary Hartnett y Wendy W. Williams. El libro es una recopilación de discursos y escritos emblemáticos desde su infancia. 

Para ver en pantalla, en 2018 salió el documental La Jueza (RGB), dirigido y producido por Betsy West y Julie Cohen, quienes narran desde el origen de la jueza, hasta su vida universitaria y sus brillantes estrategias legales que empujaron a alcanzar la igualdad de género frente a la ley estadounidense. El documental está disponible en Netflix.

Otra película reciente es La voz de la igualdad (On the basis of sex, 2018), protagonizada por Felicity Jones y dirigida por Mimi Leder el filme se sitúa en 1956, tiempo en la que joven Ruth era estudiante de Derecho en Harvard. La historia retrata la fuerza de su carácter  al enfrentar los constantes obstáculos de discriminación con sus profesoresy colegas desde el inicio de su carrera. Disponible en Prime Video

Fuentes:

https://elpais.com/internacional/2019/02/23/actualidad/1550937519_698822.html

https://www.lavanguardia.com/internacional/20200920/483572721689/ruth-bader-ginsburg-la-improbable-heroina-feminista.html

Ruth Bader Ginsburg: la gran disidente

*¿Quién fue Ruth Bader Ginsburg?* Conócela a ella y su enorme trabajo con estas películas en streaming

De nuestra autora de hoy

Yoana Rodríguez (Guadalajara, 1994) es egresada de la Primera generación de Periodismo y Comunicación Pública del ITESO. Desde una perspectiva de género, sus temas de interés son derechos humanos, desigualdades, arte y cultura. Es una de las dos miembros mas recientes de La Ola Púrpura.
Es un ser nocturno (las mañanas son su peor enemigo), ama a los animales (especialmente a su perro Titino), el color azul, visitar museos, andar en bicicleta y los atardeceres desde cualquier azotea.

Feministas desde chiquillas

por Natalia Hache.

Cuando escucho pláticas sobre qué materias se deberían dar en las escuelas que no están dentro de la currícula habitual escucho; finanzas personales, ecología y medio ambiente, sexualidad, música, nutrición, inteligencia emocional, meditación y un sin fin de materias que consideramos necesarias para desarrollarnos  como personas y obtener “habilidades para la vida”, no tanto conocimientos pedagógicos o cognitivos, si no habilidades para desarrollarnos como personas, pero ¿por qué nunca mencionamos materias que nos ayudarían a sociabilizar y a mejorar la calidad de la comunidad? 

La educación en algunas ocasiones profundiza en la enseñanza de conocimientos cognitivos para desarrollar habilidades como pensamiento matemático, razonamiento lógico, cálculo mental, habilidades lectoras y en algunas ocasiones o algunos sistemas de educación dejan de lado las habilidades sociales o los valores que debemos tener desarrollados desde pequeños que son base para la integración a la comunidad y uno clave y urgentemente necesaria; la empatía.

Y no responsabilizo completamente a nuestro sistema de educación, al final de cuentas a veces olvidamos que no todo lo que las pequeñas generaciones saben es directamente enseñado en las aulas; los medios de comunicación, sus círculos sociales (familia, amigos, vecinos), tienen una gran trascendencia en su sistema de creencias y en los valores enseñados y aplicados en sociedad.

La empatía es la participación afectiva de una persona en una realidad ajena; con ello entran tantos temas que carecen la sociedad en la actualidad; la responsabilidad socio afectiva, el machismo, el patriarcado, los roles de poder, el adultocentrismo; necesitamos impulsar dentro de las aulas una educación no sólo basada en un tema que se trabaja en el libro y queda en páginas respondidas, debemos apropiarnos de la cultura de la igualdad para obtener cambios trascendentales en nuestra sociedad y fomentar una cultura de igualdad en las escuelas; se comenta fácil pero conlleva una carga más grande que sólo cambiar un sistema educativo, hay que educar a TODA la comunidad escolar en la igualdad. 

Un artículo publicado en la revista Science (Bian, Leslie y Cian, 2017) hablaba de la influencia de los estereotipos que son asociados al género desde edades muy tempranas (6 años); a esta edad, las niñas comienzan a “creer” que por ser niñas son menos inteligentes que los hombres y evitan realizar actividades donde se “compruebe” su nivel de inteligencia. 

También se comprueba que desde edad temprana se relaciona los juguetes con algún género; las niñas con muñecas (reforzando el estereotipo de mujer=maternidad) y los niños con carros o legos (niño= pensamiento lógico) A través del juego, es como los niños y las niñas construyen su percepción del mundo; incorporando las ideas sobre su función y comportamiento en sociedad.

Es por esto que debemos optar dentro de la comunidad educativa clases para los docentes de primera instancia sobre el feminismo y su historia, sobre las huelgas y las revoluciones desde una perspectiva humanista, que lo veamos como una evolución humana donde se ha buscado la apropiación de los derechos humanos.

Establecer un patio de juego uniforme donde no reine el futbol, dejar de separar las filas de niños con las de niñas; fomentar una educación feminista que aunque no se notarán cambios de primera instancia, estaremos creando una sociedad a largo plazo fuera de estereotipos y roles de género que sólo fomentan una sociedad desunida, sin coincidir en un objetivo que debemos tener establecido desde la infancia; buscar un mejor mundo para todes.

Un mundo donde las niñas de seis años sepan defender a su compañera, un mundo donde puedan decirse feministas desde chiquillas, donde se busque la igualdad de los géneros, donde se pueda caminar en paz, donde se puedan sentir seguras y sobre todo amadas; por eso desde mi trinchera como docente, no me cansaré de seguirles diciendo lo mucho que valen, lo mucho que tienen por recorrer y sobre todo lo mucho que tenemos por aprender. 

La docencia es uno de los mundos más apasionantes que he conocido, hacer revolución desde las aulas es algo que he aprendido a lo largo de los años; yo no elegí la docencia cuando salí de la carrera, yo elegí la docencia desde que vi a mi mamá dar clase por primera vez porque cuando alguien hace algo con pasión y entrega, es imposible no inspirar a los demás; porque un maestro no sirve para enseñar, un maestro sirve para transformar vidas.

De nuestra autora de hoy

Natalia Berenice Rodríguez Hernández. Nací en Guadalajara, Jalisco, desde que recuerde me han gustado los libros y las letras así que decidí estudiar comunicación y el destino y una entrevista me llevaron a uno de mis oficios: la docencia. También me dedico a cuidar plantas y me considero fiel creyente de que el pozole no debería ser comida mexicana.
Redes: @Eneberreache

Lola Álvarez Bravo

Para hacer retratos tiene uno que interiorizarse,
escudriñar a la persona hasta o último y estar pendiente de sus maneras,
de su actitud. De quién es y cómo es.

por Natalia Hache.

Jalisciense. Jalisciense y fotógrafa. Nacida en Lagos de Moreno un 3 de abril de 1903. A los 3 años sus padres deciden separarse y ella, su papá y su hermano se fueron a vivir a la CDMX para comenzar una nueva vida; pero en este proceso, el padre de Lola fallece (1916) así que Dolores y su hermano se mudan a vivir con el medio hermano de su padre y su esposa.

Pero como la vida da mil vueltas, en este nuevo hogar conoce a sus vecinos y entre ellos; Manuel Álvarez Bravo, con quien contraría nupcias en 1925; tomando así el apellido de su marido. Viven su vida de matrimonio explorando al máximo el país y se van a vivir a Oaxaca para que Manuel pudiera continuar su carrera de contador, mientras tanto, Lola comienza a tomar fotografías y a experimentar este arte a escondidas y de infraganti en el cuarto oscuro que su esposo había instalado en la cocina; Manuel no estaba convencido de enseñarle a Dolores la magia de la luz. En 1927 regresan a la Ciudad de México para continuar la carrera fotográfica de Manuel.

A principios del siglo 20, ella y su esposo abren el Taller de Fotografía Álvarez Bravo. En 1931 su esposo (Manuel) cae gravemente enfermo y Dolores para sacar adelante la situación económica tomó las fotografías para la revista Mexican Folkway, como dato cultural, algunas fotografías salieron con el nombre de Manuel Álvarez Bravo, sin embargo, Dolores es la autora de ellas. 

A mediados del siglo 30 fue que su carrera profesional tomó gran impacto pues obtuvo su primer trabajo relacionado con la fotografía en una revista para la SEP llamada maestro rural. Ya tomando las riendas de su carrera profesional, Lola comenzó a formar parte de este grupo del siglo XX relacionado con la cultura, la literatura y el arte en México.

En 1934 se separa de su matrimonio, pero decide conservar su apellido de casada; esta época es fundamental para Lola puesto que se vuelve amiga incondicional de Frida Kahlo y de María Izquierdo.

Lola tiene una amplia variedad de estilos fotográficos; foto reportaje, fotografía de retrato, foto documental y fotografía de arquitectura. Una de sus series fotográficas más importantes es la que le hizo a Frida Kahlo en la Casa azul en Coyoacán en 1946. De hecho, también Lola fue la primera persona que le organizó una galería de arte a Frida (y la única exposición en vida) en la Galería de Arte Contemporáneo; un año después (1954) Frida fallece. 

Aquí les dejo una entrevista: 

Su primera exposición fue en el Palacio de Bellas artes para después brincar al mundo internacional. Su archivo completo de fotografía está en Center for Creative Photography en la Universidad de Arizona en Tucson.

Lola sufre de un infarto en 1993 y fallece a los 90 años. Con una carrera reconocida como fotógrafa importante del Siglo XX.

Jalisco no la ha dejado pasar por alto y si ustedes se fijan bien, en el Teatro Degollado está una placa con su nombre, siendo reconocida como “jalisciense distinguida”. 

Hoy hablamos de Lola como una fotógrafa y artista del México contemporáneo, que tiene gran impacto y genera inspiración para muchas fotógrafas que deciden seguir sus pasos, festejamos su fuerza para aprender fotografía sin importar las opiniones ajenas y sobre todo reconocemos su trayectoria dentro del país.

Referencias: 

https://es.wikipedia.org/wiki/Lola_%C3%81lvarez_Bravo
http://www.cadadiaunfotografo.com/2013/04/lola-alvarez-bravo.html
https://mxcity.mx/2018/09/retratos-de-lola-alvarez-bravo-figura-central-de-la-fotografia-mexicana/
https://fotografica.mx/fotografos/lola-alvarez-bravo/


De nuestra autora de hoy:

Natalia Berenice Rodríguez Hernández. Nací en Guadalajara, Jalisco, desde que recuerde me han gustado los libros y las letras así que decidí estudiar comunicación y el destino y una entrevista me llevaron a uno de mis oficios: la docencia. También me dedico a cuidar plantas y me considero fiel creyente de que el pozole no debería ser comida mexicana.
Redes: @Eneberreache

Matilde Montoya

por Natalia Ventura

Matilde Petra Montoya Lafragua nació en Ciudad de México en 1859. Criada por su madre como hija única a pesar de tener dos hermanos, desde pequeña obtuvo una educación que le permitió desarrollar grandes aspiraciones y deseos de aprender, y a pesar de enfrentarse a  grandes dificultades al desafiar todos los convencionalismos de la época, logró convertirse en la primera médica mexicana. 

A los 16 años ya se había graduado como partera en la Escuela de Parteras y Obstetras de la Casa de Maternidad.de la Escuela de Medicina de Puebla. La escuela tenía fama de atender “partos ocultos”, es decir, de mujeres solteras. Tras la muerte de su padre, decidió inscribirse en la Escuela de Medicina de Puebla, sin embargo, acusada de masona y protestante, la obligaron a abandonar los estudios. 

Matilde volvió a Ciudad de México y retomó sus estudios de medicina ahora en la Escuela Nacional de Medicina de la Ciudad de México, sin embargo, los prejuicios machistas, la pusieron nuevamente en una posición desfavorable y  fue obligada también a darse de baja. 

Ante esta situación, desesperada, Matilde recurrió al presidente Porfirio Díaz quien solicitó la renovación del estatuto de la Escuela Nacional de Medicina para admitir mujeres, lo cual le permitió continuar con sus estudios, y ante todo pronóstico, en 1887 obtuvo su título de Médico. Además, fundó la Asociación de Médicas Mexicanas para abrir un espacio para todas las mujeres mexicanas dedicadas a la medicina, quienes eran rechazadas en los grupos  asociaciones médicas por el simple hecho de ser mujeres. 

Matilde Montoya fue una precursora y visionaria para su época, desafió todos los estándares de la época y los estereotipos establecidos para su sexo,  su valentía y  perseverancia marcaron la historia para las mujeres en el campo de la medicina en nuestro país dando un paso importante para la equidad de género entre hombres y mujeres en México. 

Fuentes: 

  1. B. de la Garza (s.f) Matilde Montoya: la historia de la primera médica mexicana. En MXCITY. Recuperado de: https://mxcity.mx/2017/01/matilde-montoya-historia-de-la-primera-medica-mexicana/
  2. M. Rigo (s.f.) Matilde Montoya: Biografía. Recuperado de:  https://www.lifeder.com/matilde-montoya/ 
  3. México Desconocido (2019) Dra Matilde Montoya: primera médica mexicana. Recuperado de: https://www.mexicodesconocido.com.mx/matilde-montoya-primera-mujer-medico-mexicana.html

Entrevista a: Olga Margarita Dávila y Alfredo Esparza Cárdenas

por Azalia Valdés

El año pasado tuve la oportunidad de conocer a Olga Margarita Dávila y a Alfredo Esparza Cárdenas cuando visitaron Guadalajara  mientras tomaba el taller de Construir el paisaje con Alfredo en Pacto Arte Contemporáneo. No podía dejar pasar la oportunidad de conocer más sobre la historia y los procesos que los llevaron a ambos encontrarse en donde se encuentran hoy. El trabajo de Alfredo y Olga, además de su trayectoria es una inspiración y fue increíble poder tomar unos minutos para conocerlos mejor y conectar con ellos. 

Olga se desempeña como curadora, museógrafa, docente y escritora de arte desde hace 25 años. Realizó los estudios de las licenciaturas en Arquitectura y en Historia del Arte, así como la maestría en Educación. Ha realizado la curaduría y museografía de más de 170 exhibiciones en México, EU, Hong Kong, Alemania, Argentina y España. 

Alfredo tiene experiencia de más de 17 años en la docencia. Es maestro en Estudios Humanísticos con especialidad en Historia por la UV del ITESM. Egresado del Seminario de Fotografía Contemporánea del Centro de la Imagen. Como fotografo y artista visual ha tenido numerosas exposiciones individuales en méxico y el extranjero. Así mismo, ha sido reconocido por su trabajo internacionalmente,  ganando premios como el de de la VII edición de Latin America Fotografía de AI-AP (2018) en Nueva York, EEUU. 

Espero que estas palabras los ayuden a encontrarse un poco más así mismos así como me ayudaron a mi y si aún no conocen su trabajo les invito a investigar sobre ellos. 

“Soy Olga Margarita Dávila, una mujer de 55 años. El proceso de mi identidad profesional se fue desarrollando a través del amor. Cuando estaba estudiando en la universidad me enamoré de una persona que me ayudó a estudiar arquitectura y eso me llevó a reconocer el arte; y del arte me fui al performance gracias a otro interlocutor amoroso y así se fueron concatenando las cosas hasta que me enamoré de mi misma y me hice curadora.”

“Y yo soy Alfredo Esparza Cárdenas, cuando empecé estaba bien confundido y estaba deambulando por un montón de cosas, entonces elegí comercio exterior porque era la respuesta inmediata a tomar una decisión de que estudiar. Siempre me interesó el arte de una manera muy intuitiva. En Torreón no hay muchos espacios donde aprender, donde formarte, era muy austero todo. Afortunadamente me tocó crecer en los inicios de la internet, entonces de ahí podía agarrar uno un montón de herramientas también de manera muy intuitiva, y creo que de hace unos pocos años pa’ca con todo y que en todo el tiempo seguía haciendo imágenes, me lo tomé en serio y pues ya aquí estamos, fíjate.”

¿Cuáles fueron sus primeros trabajos y proyectos? ¿Cómo empezó todo? 

O: Pues mi primer trabajo serio fue la cocina, tuve un negocio de banquetes y como que la idea de la autogeneración, de mantener mi independencia, fue algo importante. Luego, la docencia, ahí empecé a dar clases de cocina y ya después empecé la docencia en arquitectura.

“Poco a poco fui reconociendo el arte y pues el trabajo de leer y escribir me interesó desde siempre y así fui desarrollando mi intelecto en relación a la unión de cosas, la unión de ideas y de temas que se hicieron procesos de exposición. Y así fui de la docencia, luego ya a crear en exposiciones y eso hasta el día de hoy porque también me desarrollo en un campo institucional.

A: También así empezaron mis primeros trabajos, en este contexto de confusión extrema,  ¿no?. He trabajado en un montón de cosas; en un momento de precariedad económica, trabajé de guardia, de esos que mueven valores, -piensa y deja salir una risa sutil- un ratito, y dije no, esto es demasiado Rock n Rolll

También tuve un pequeño negocio de comida en Torreón por dos años, he trabajado en la industria de la serigrafía y a la par, simultáneamente, siempre he estado involucrado en la docencia, fue de las primeras cosas que hice después de graduarme y creo que eso ha sido como fundamental en términos de modelar la manera en cómo me gusta trabajar, la docencia siempre ha estado bien presente y a la par de todo esto que te digo. Y ya en esta última etapa trabajo en la agricultura, me dedico también a los nogales, y de este lado pues en gestión cultural, desde facilitar procesos para elaboración de exposiciones hasta museografías, algunas curadurías, la docencia y la imagen fotográfica.” 

¿En qué momento es en el que deciden dedicarse a este camino no convencional? ¿Fue difícil?

O: Yo creo que siendo artista te vas dejando llevar por la intuición y una cosa te lleva a la otra y lo vas uniendo. Y certeza, pues no hay, simplemente sabes que te la pasas bien, que te gusta lo que haces y que lo disfrutas. Siempre hay mucha incertidumbre económica y siempre hay una condición de riesgo, pero te va gustando eso, lo vas sorteando día a día y le vas encontrando como el gusto. 

A: En este… yo creo que 10 años estuve en la indefinición justo con ese temor de ‘chin’ ¿Y si no me va bien? Y si mejor me voy por el camino de ‘trabajo un rato’, porque ya ves que también es como la promesa de que trabajas un rato y luego ya haces lo que quieres pero al mismo tiempo es como el burro que lleva la zanahoria enfrente de sí y nunca la alcanza. Entonces justo cuando decidí tomarme en serio esto empezaron a pasar cosas hasta en lo económico, porque mientras estaba indeciso ni generaba esta famosa riqueza para poderme dedicar a otras cosas ni tampoco producía porque estaba súper cansado, porque mi creatividad se iba hacia otro lado. Entonces un poco lo que dice Olga, cuando decides dar el brinco o el paso de que sí es por aquí, empiezan a pasar cosas, te lo tomas enserio y también la gente observa eso, que eres responsable, que se puede confiar en la manera en cómo trabajas, que puedes responder y pues eso ayuda también. Tienes continuidad. 

¿Creen que el entorno en el que se desarrollaron (familia, amigos, lugar de origen) ayudó a darle forma a sus proyectos?

A: Si, yo creo que uno no puede escapar de eso. Incluso si escapas, es consecuencia de ese mismo contexto, entonces definitivamente si uno frecuente u ocasionalmente vuelve a  esos lugares donde asimiló cosas, le cayeron veintes, se sintió querido o sintió ciertas cosas de conflicto y a lo mejor uno no era el del conflicto, si no la cosa era cómo solucionas esos conflictos, entonces claro que me parece que la situación contextual de cada quien lo va a acompañar siempre. 

O: Si, siempre te apoyas de amigos, de cómplices y definitivamente la familia y los seres queridos te van dando como una escalera que vas conectando una cosa con otra. Si es muy importante el apoyo de los otros. 

¿Cuáles consideran que han sido los obstáculos más grandes a superar para continuar dedicándose a lo que hacen?

A: No estar seguro, dudar. Que la duda… digo siempre vamos a dudar, pero que la duda sea tan grande que entonces te paralizas. Y las distracciones, creo que hay muchas cosas que están pasando al mismo tiempo y es increíble mirarlas, pero luego también eso hace que te salgas del camino. Pero por otro lado, esas  distracciones a veces hacen que con todo, el camino sea más largo, pues sea más rico y cuando retornas tienes más experiencias, más anécdotas, más conocimientos y más herramientas como para encarrilarte. 

O: Si, yo creo que los obstáculos siempre son oportunidades de crecimiento y estar muy segura que se trata de un camino que a lo mejor no es el que te dicen que sigas y que si te sientes bien como con una corazonada o como que te late o que está algo padre pero a la vez está como raro y como difícil pero como divertido pues creo que esos han sido, por un lado, el conflicto o los obstáculos como preguntas,  pero a la vez también la certeza. Entonces resolverlos, que le guste a uno resolver esos obstáculos. 

¿Por qué creen que es importante transmitir algo con su trabajo?

O: Porque en lo personal me gusta honrar la condición humana y como decía una amiga hace unos días, “estar a la altura de la belleza del planeta en el que vivimos” y es una concatenación, o sea, venimos de alguien y alguien me ayudó a estar aquí, cuando era niña alguien pagó mis estudios, alguien me dio de comer, alguien hizo muchas cosas por mí y entonces a mí me gusta ser recíproca y ayudar a los otros y en esa misma medida encuentro sentido a mi misma. 

A: Si, yo también voy por el mismo lado. Hay tantas cosas pasando y tantas cosas qué ver y qué experimentar y cuando te interesas en ciertos aspectos y te involucras, pues te involucras a partir de la experiencia de alguien más. Entonces es como una ‘mano-cadena’ donde alguien va jalando a alguien y ese alguien a otro alguien y ahí va. Entonces, pues, sumar o participar en esa conversación me parece bien bonito y problematizar también es suave y lanzar cuestiones y dentro de este eslabón de brazos unidos ver quién puede responder o quien lanza otra pregunta que refiere a lo que tú haces entonces, pues es parte de participar de una conversación bien amplia y bien grande. 

¿Qué consejo le darías a tu yo del pasado? ¿Cómo comenzar un proyecto de arte si no sabes como? 

A: Pues Yolo -responde entre risas- o sea sí, es que no hay manera. Ayer platicábamos que pues es fogueo, me parece que si estás interesado en algo y sientes una punzadilla pues hay que hacerle caso a eso, a la intuición no reducirla no ignorarla a partir de cuestiones que no necesariamente tienen que ver contigo. 

Entonces, en primera, hacerle caso a la intuición. Si no sabes cómo empezar, yo creo que ni siquiera hay que pensar, creo que es más importante dar los pasos que pensar en cómo dar esos pasos y esto pues va a hacer que te relaciones con personas que tengan las mismas inquietudes que tú y pues se van a coachear unos a otros y luego van a hacer cosas increíbles juntos y eso probablemente va a llevar a que conozcan a gente que tiene más callo y colmillo y que los pueda asesorar en ciertos aspectos. Entonces eso, aventarse a hacer las cosas sin preocuparse mucho de qué va a pasar. 

O: Yo le diría a ese yo pequeño, “confía en que todo va a estar bien y que todo lo que estás haciendo tiene un sentido”. Lo va a entender más adelante y todo es igual de bueno e igual de malo según donde lo veas. Entonces en esa confianza de ti con los otros, júntate con otros y comenta y conéctate con otros que tengan una afinidad contigo y así se van dando los pasos y que seas muy de escuchar tu interior, aunque se oye súper trillado, pero sí existe, o sea  cuando uno sabe si esta bien o mal y a veces dices “ay está mal, pero no importa lo voy a hacer” pues eso está bien porque lo quieres hacer y entonces va en que te sientas cómodo con las decisiones que tomas. 

Respecto a las perspectivas para el arte en México ¿Hacia dónde va?

O: ¿A dónde va? Pues a donde lo queramos llevar. Por un lado, haciendo cosas, y por el otro, una perspectiva en las comunidades, es crear nexos con otros, en ir a lugares no hegemónicos, o sea, no los más obvios para hacer cosas. Creo que es ahí donde puede haber más riqueza, uniendo esos lugares con lugares menos pequeñitos y a lo mejor con alguno grande y así creo que va hacia una dinámica más de conectividad entre polos no similares. 

A: Creo que va por ahí también, lo bonito de estar en esta época, hay muchas cosas gachas, pero lo bonito es la conectividad que hay hoy día y la visibilidad que puede adquirir ciertas zonas que a lo mejor antes había que seguir un protocolo de circulación que era pues México, o Guadalajara o Monterrey y ahora este despliegue de formas de comunicarnos que va desde internet y las plataformas sociales hasta que se ha vuelto más económico viajar de un lado a otro, pues permite que se generen estas conexiones y ahí coincido con Olga, de entre lugares que en otro momento hubiera estado complicado que se relacionen sin la mediación de estas grandes urbes, ahora puedes prescindir de esas urbes en proyectos muy puntuales, entonces sí me parece que a propósito de la descentralización, están cobrando mucho valor las narrativas que vienen desde otras realidades entonces y no sólo aquí, si no tienen eco esas otras narrativas, esas otras propuestas aquí, pues bueno van a pasar en otro lado a propósito de esta conectividad y también eso creo que es bien importante. En este momento todo es posible, entonces, si no sucede aquí, va a suceder en otra parte.

Ange Cano

Azalia Valdés

Ange Cano es una ilustradora mexicana que radica en Ciudad de México, sus diseños y playeras son famosos por todo internet y recientemente comenzó a incursionar en el mundo de los podcasts con “chaparrón” el programa en el cuál nos cuenta sobre su historia, aprendizajes, reflexiones y nos da consejos sobre cómo poder vivir de nuestra creatividad. Hace algunos meses Ange visitó Guadalajara y tuve la oportunidad de tomar un taller de dibujo con ella que fue increíble. Además de aprender a soltar la mano para dibujar y disfrutar de un espacio donde la creatividad fluía libremente, pude comprar una de sus playeras (de mis favoritas aún), conocer a su perrito Tulio y sentarme un rato a platicar con ella sobre su vida, su proyecto y cómo llegó a estar dónde está hoy.

Espero que estas palabras inspiren a alguien de la misma forma que me inspiraron a mi y si aún no conocen su trabajo les invito a buscarla en instagram como: angecanomx, facebook:  Ange Cano y a escuchar su podcast en spotify.

Azalia: ¿De dónde eres? 

Ange Cano: Soy de Mérida, Yucatán pero vivo en Ciudad de México.

Az: ¿Qué estudiaste?

AC: Estudié Artes Visuales en la ISAE en Mérida.

Az: ¿Después de graduarte cuáles fueron tus primeros trabajos? 

AC: Desde que estudiaba hacía fotos de bodas, de quince años y con eso vivía, pero claro que vivía con mi mamá entonces solo era como mi propia ganancia. Ya después cuando salí de la universidad fue así como: “¿Qué voy a hacer?” Y me metí a dar clases de natación porque yo entrenaba, o sea yo sabía, y desde hace tiempo quería dar clases, pero solo me quedé ahí seis meses porque no me gustaba checar, tener un jefe ni convivir con gente que no me agradaba. Entonces un día literal dije “ya no”, ya no quiero esto así que me salí y apenas me salí compré todo mi material de serigrafía y fue así como decidí iba a hacer playeras con mis diseños. 

Az: ¿Y en ese entonces todavía vivías en Mérida?

AC: Si, todo eso fue en Merida.

Az: ¿Y cuándo decidiste mudarte a Ciudad de México? 

AC: Lo decidí hace como 8 o 9 meses y hace 6 meses que estoy aquí. O sea lo decidí y fue ya ver todo para irme. 

Az: ¿Crees que tu entorno ayudó a darle forma a tu proyecto?

AC: Si, tuve mucho apoyo. Mis papás tenían miedo de que no funcionara pero a pesar de eso sí me apoyaban, mis amigos eran como de “ah, si lo esta haciendo, ajá” pero pues nunca tuve frenos por parte de nadie y nadie me dijo cosas malas al respecto. 

Az: ¿Cuáles consideras han sido los obstáculos más grandes a superar para seguir dedicándote a lo qué haces? 

AC: Pues ahorita que vivo ya independiente, ya todo por mi cuenta, el dinero es como un gran factor,  porque ya tengo que pagar renta, tengo responsabilidades que antes no, porque antes pues solo veía ganancias, no tenía que pagar renta, no tenía que pagar luz, nada de la “realidad”. Ahora tengo que vender pase lo que pase, a como de lugar. Fuera del dinero yo creo que yo soy mi propio obstáculo, porque trabajo conmigo y hay veces que no quiero hacer nada, como que amanezco y digo “ay, no quiero hacer nada” y tengo que vencer ese… pues sí, a mí misma. 

Siento que eso es lo más difícil y también las cosas administrativas y la organización, ya que soy muy buena dibujando pero muy mala organizándome.

Az: ¿Por qué crees que es importante transmitir algo con lo qué haces? 

AC: Pues para empezar, si lo que haces no transmite ningún mensaje, a la gente no le va a importar lo que hagas, tienes que transmitir emociones, sentimientos para lograr tocar a la gente y que sigan tu trabajo. 

Az: ¿Qué consejo le darías a tu yo del pasado? 

AC: Yo creo que yo en el pasado era muy cerrada, a muchas cosas y como muy antisocial, muy en mi propio mundo. Entonces, le diría no te cierres a gente que no piense como tú, porque todos tienen algo que aportar, no solo tú tienes la razón. 

Az: ¿Qué le dirías a alguien que quiere comenzar un proyecto pero no sabe cómo? 

AC: Creo que la principal pregunta es ¿Qué quieres hacer? ¿Por qué lo quieres hacer? Y si en tu respuesta del por qué encuentras el porque quiero, porque me gusta, porque es lo que me da vida, hazlo. Ahora, si sigues dudando en el por qué creo que es lo primero que tendrías que contestarte. 

Oda a la creatividad

Lily Sánchez

Hace unos días estaba deslizando mi dedo sobre la pantalla de mi celular para ver solo de reojo el inicio de Facebook, y me detuvo una imagen, en realidad una infografía titulada “Oda a la mediocridad” y en su honor, el título de este escrito. Trataba de que cada vez hay menos personas con hobbies, por la presión que conlleva realizar una actividad: ser profesional, ser el mejor. Esa imagen explicaba que nos da miedo no ser talentosos en lo que nos gusta, y fomentaba seguir realizando la actividad que disfrutas, solo porque si, solo por el placer. Esto me hizo pensar mucho desde mis experiencias, y estoy segura que no soy la única. 

Cuando era pequeña me gustaba dibujar, incluso cuando alguien me preguntaba ¿Qué vas a ser de grande? respondía que pintora, con la seguridad que solo una niña de 7 años puede tener sobre el futuro. Crecí y me di cuenta que no era muy buena dibujando, entonces, mi respuesta cambio, ahora sería diseñadora de moda; de nuevo pasaron algunos años y ¡Oh, sorpresa! Para eso también se necesitaba dibujar y ser creativa. Y yo estaba segura de que era la persona menos creativa en la faz de la tierra.  

Creo que a partir de ahí me di cuenta de mi falta de talento creativo, o al menos esa fue la idea que me hice de mi misma, no era talentosa dibujando, ni cantando, ni tocando algún instrumento, ni mucho menos bailando. Ahora a mis casi 23 años admito que esto me frustró mucho tiempo, porque veía a personas que yo consideraba muy talentosas y creativas a mi alrededor y pensaba que yo algún talento debía de tener, pero creatividad no. Así que creí que tal vez lo mío era más aburrido, como tener buena comprensión lectora o ser buena en química, pero definitivamente la creatividad no. No digo que eso sea malo, pero era mi idea a mis 15 años y no me gustaba para nada. 

En la universidad tuve una crisis, supongo que ese es el momento donde muchos la tenemos ¿Qué voy a hacer? ¿Qué me gusta hacer? ¿Para qué soy buena? ¿Qué voy a hacer el resto de mi vida? Wow, sin duda son preguntas muy fuertes a los 18 años. 

Obviamente en el momento no encontré la respuesta a esas preguntas, pero al menos encontré una pequeña luz en el camino, la primera parada. Y por azares del destino, con el paso de los años llegó una cámara a mis manos, empecé a tomar fotos en automático, muchas muy blancas, otras muy oscuras, algunas movidas, y todas sin chiste alguno, planas, sin un significado. Aun así seguí tomando fotos ¿Por qué no hacerlo?. Entre a un curso, ya no salían tan mal, ahora los colores estaban bien, el enfoque también, en general la técnica estaba bien y ya las tomaba en manual, pero seguían planas. Y ¿Qué quiero decir con plana? sin algún trasfondo, no transmitían nada, tal vez bonitas sí, pero no decían nada más. 

Pero la diferencia aquí fue que me gustó, seguí tomando fotos, pero ya no trabajando en la técnica, sino en mi creatividad, usar una cámara no es tan fácil pero tampoco es tan difícil, pero hacer una buena foto, wow, puede llevar mucho tiempo, y no es por ser engreída pero ¿Adivinen quien ya tiene hasta una foto premiada a nivel nacional? .

Por otro lado, hace unos años mi hermana inició una tienda de joyería hecha a mano, en línea, y me uní a ella. Aprendí por mí misma a hacer aretes primero, luego pulseras y collares, hasta tobilleras, y wow ¡yo hago muchos de mis accesorios!, y doble wow ¡otra gente compra y usa lo que yo hago!.

Tal vez si hubiese tomado clases de dibujo ya sería buena, o tal vez no era buena porque iba a ser mejor en otra cosa que me iba a llenar completamente el corazón; tal vez si hubiese tomado clases de baile sería menos mala. Como sea, todos somos buenos en algo y está bien, y todos somos malos en algo y también está bien. Lo que no está bien -diría el meme- es dejar de hacer lo que nos hace sentirnos bien. 

Y ahora me encantaría decirle a mi yo de 15 años que creía que era la persona menos creativa del mundo que no se preocupe porque en el futuro va a ser muy creativa, y en cosas que ni se imaginaba; ¡ah!, y que la creatividad no es exclusiva de la pintura, danza y canto… aunque son actividades súper bonitas y que debería perder el miedo a hacer alguna aunque no sea buena. 

Entrevista a Isabel MQ

Por: Azalia Valdes

Hace algunas semanas tuve el placer de entrevistar a la increible Isabel MQ, una persona a la que admiro y quiero. Entre gatitos y papitas que me dio en su departamento nos sentamos a platicar un poquito sobre su trayectoria laboral, el apoyo de las personas que la rodean, como se ha mantenido fiel a sí misma y como todo esto la ha llevado hasta donde está hoy.

Me pone muy feliz poder inaugurar esta nueva sección de la Ola con la entrevista a Isabel porque gracias a ella y a su talento comenzó todo este proyecto, ella es la diseñadora que creó el logo de la Ola Púrpura y que nos apoyó mucho en nuestros comienzos y aún ahora. Espero que las personas que nos leen disfruten esta entrevista y se inspiran y aprendan al igual que yo, esta es solo la primera de muchas entrevistas que siguen y que les estaremos compartiendo conforme pasen las semanas. 

Azalia: Ok, empecemos con ¿qué estudiaste? y ¿cuáles fueron tus primeros trabajos?

Isabel: Va, estudié diseño gráfico en CUAAD y mi primer trabajo fue en una editorial de libros educativos en donde estuve dos años. Ahí aprendí mucho a analizar textos y ver de qué manera ilustrarlos. De ahí mi segundo trabajo fue en operadora LOB en donde estuve haciendo estampados para textiles y lo que tenía que hacer era ilustrar y recortar los objetos para hacer patrones de repetición, después de eso me fui a una agencia de publicidad llamada Sarape Social. Estuve dos años en la editorial, diez meses en LOB y como 8 meses en Sarape Social. En Sarape Social estuve haciendo cosas de gráfico, ilustraciones  y así.

Isabel MQ, por @anasolanaphoto

Azalia: Después de estos empleos ¿Cómo se dio la transición a que ahora seas freelancer?

Isabel: Desde que entré a la carrera lo que me gustaba más bien era ilustrar, casi todos los proyectos los orientaba a eso y usaba la ilustración como medio. Busque que los empleos que tuve tuvieran algo de eso, que la ilustración jugará un papel importante tanto en la editorial como en la marca de ropa, incluso en la agencia había elementos en donde se necesitaba ilustrar y eso es lo que me gustaba. Pero aparte, empecé a desarrollar un estilo propio y a hacer proyectos personales y me empecé a poner en bazares y así estuve un tiempo con las dos cosas. Por una parte el empleo y por otro lado pues estar creando cosas propias y ponerme en bazares de ilustración y de diseño. Llegó un momento en el que decidí que solo me quería dedicar a eso junto con que ya me estaba dedicando también a hacer tatuaje hand poke, así que ahorré un poco y decidí ya dejar el empleo como tal y ya freelancear. Ahorita estoy haciendo tatuaje, ilustración y proyectos de diseño gráfico.

Isabel MQ, por @anasolanaphoto

Azalia: ¿Crees que tu entorno ayudó a darle forma a tu proyecto?

Isabel: Creo que sí. Siempre conté con el apoyo, tanto de mis amigos como de mi familia. Por el lado de mi familia mis papás siempre han sido freelance entonces tengo ese ejemplo de su parte, que se puede crear un proyecto independiente  y que no pasa nada si fracasa porque puedes hacer uno nuevo porque como que no hay reglas puedes hacer lo que tu quieras. Por el lado de mis amigos y amigas, siempre han estado ahí para impulsarme. De hecho, cuando estaba trabajando en Sarape conoci a una amiga que se llama Cynthia que ahorita está en Chile, ella fue la que me animo a ponerme en mi primer bazar, Gracias Cin! Y luego también Pao me animo mucho platicando con ella pues ella ya freelanceaba y me platicaba como le hacia y me animo tambien. Saludos Pao gracias!. También tengo el ejemplo y el apoyo de varios amigos por ejemplo Yair también se dedica a ser freelance y también platicando con él, como que empecé a rodearme de personas que me decian “no, si se puede” y ya pues me anime. Y me he sentido muy apoyada por todos ellos.

Azalia: Hace rato que estabamos platicando mencionabas que durante todo este proceso de crear tu proyecto y empezar a freelancear habías sentido mucho apoyo por la comunidad de mujeres, ¿a qué te referias con esto?

Isabel: Me referia a que por ejemplo, el primer tatuaje que hice fue a una mujer, a mi amiga Jacky, Saludos Jacky gracias. Y pues siempre ha sido como esta, como complicidad entre amigas y como en vez de que sea una competencia como que es entre todas ayudarnos y apoyarnos en nuestros proyectos. Entonces el proyecto que tiene una le sirve a la otra, y el de la otra también a la otra y al final pues se hace una amistad bien bonita y una red de apoyo que nos sirve a todas.

Azalia: ¿Cuales consideras que han sido los obstáculos más grandes para poder continuar dedicándote a esto?

Isabel: Creo que los obstáculos más grandes son los límites que nos ponemos nosotros mismos. Los límites que me pongo yo misma en mi propia mente cuando me da miedo algo es lo que me hace detenerme, entonces creo que por una parte los obstáculos pero por otra parte el camino preconcebido que te pone la sociedad o la idea de cómo tienen que ser las cosas en un camino laboral o profesional, quien debes de ser después de estudiar y el camino que debes de seguir, es como ah okey, ahora un empleo y ahora esto y ahora lo otro. Entonces esa también es una idea con la que hay que luchar si te quieres dedicar a esto, el decir “no, si se puede si puedo hacer lo que yo quiera”.

Azalia: ¿Por qué crees que es importante transmitir algo con tu trabajo?

Isabel: Creo que es importante porque si no nadamas es un material gráfico que está lindo esteticamente pero cuando hay un mensaje detrás pues tiene cierta parte de ti, como que imprimes cierta parte de tu esencia y al final es como estar vulnerable o estar desnuda enfrente de mucha gente compartiendo algo profundo o triste o lindo pero que es muy personal, que normalmente tal vez no le dirías a un desconocido pero el poder plasmarlo de una manera gráfica y el poder compartirlo es en parte terapéutico para mi y creo que si a mi me sirve sacarlo, que yo tengo las herramientas para poderlo sacar de manera gráfica, creo que hay gente afuera a la que le puede servir verlo; leer un mensaje bonito, ver una ilustración  que transmita algo, como un apapacho gráfico.

Azalia: ¿Qué consejo le darías a tu yo del pasado?

Isabel: A mi yo del pasado le diría que no tenga miedo y que confíe en la vida y en el universo.

Isabel MQ, por @anasolanaphoto

Azalia: ¿Qué le dirías a alguien que quiere comenzar un proyecto de arte pero no sabe cómo?

Isabel: Le diría que no tenga miedo de compartir que al final no importa si a la gente le gusta lo que haces o no porque eso es muchas veces algo que te puede detener al principio. Al final no importa. Lo único que importa es que te guste a ti y porque lo haces, no lo haces para darle gusto a nadie, lo haces para ti, lo haces para compartir algo, para compartirte. Entonces creo que el consejo sería no tener miedo, compartir lo que haces sin temor a la crítica ni a la opinión externa, pero siempre también no cerrándose si no siempre abiertos a retroalimentación y a aprender de los demás y ya en términos más prácticos pues estar buscando convocatorias de concursos de ilustración o ponerte en bazares, nadie te va a invitar, nadie te va a encontrar y a descubrir, más bien tu sal. Entonces buscarle, si ves un bazar que te guste escribeles y diles “hey me puedo poner?” si ves una revista que te gusta, en la que te gustaría ilustrar escribeles y mandales tu portafolio sin miedo. Lo peor que puede pasar seria que te rechazan pero si no les escribes tambien te van a rechazar porque nunca lo hiciste.