Entrevista a Espabilo

por Lily Sánchez

Hace unas semanas tuve el placer de conocer este increíble espacio que fusiona café y arte: Espabilo, es una barra de café y estudio de ilustradoras ubicado en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. 

Platiqué con su fundadora, María Aquino, desde sus inspiraciones y experiencias como ilustradora, de su marca personal Clamor, hasta de su camino en este proyecto. 

Esperamos disfruten esta entrevista y la sientan tan inspiradora como nosotras. 

“Yo creo que en un mundo donde se cae a pedazos, el arte y las cosas que nos gustan son súper importantes para no decaer… Entonces me di cuenta que el arte también  tiene una forma de salvar vidas durante esta pandemia, y bueno, de ahí nace como mi idea de quiero un espacio que sea como uniendo el arte que es lo que me gusta  y lo que me apasiona pero también creando este espacio para chicas”. 

Lily: Cuéntanos cómo surgió la idea de Espabilo con el concepto de barra de café en conjunto con la casa de Ilustradoras

María: Es algo que llevaba mucho tiempo gestando dentro de mí. Desde que entré a la uni que, empecé a estudiar una carrera relacionada a los negocios, Marketing, siempre supe que quería hacer un negocio diferente de todo lo que conocemos, no que solo me beneficie a mi y a mi bolsillo, siempre he creído que es importante tener un propósito, entonces yo creía que mi propósito personal era como romper con este tabú de que entre mujeres no podemos ayudarnos y así. Me decían mucho esta frase de “El peor enemigo de una mujer es otra mujer” entonces a mi esta idea como que no me sonaba. Siempre supe que quería hacer algo que rompiera este estigma, algo para apoyarnos entre nosotras,en un principio no sabía cómo iba a ser o qué iba a ser. 

Conforme fui desarrollándome, conocí el mundo de la ilustración y me atrapó, porque toda la vida me había gustado dibujar. Para mi el sueño de vivir de lo que tanto amaba, que era dibujar, era super lejano, súper imposible, entonces en el camino me doy cuenta que no era la única que pensaba esto, conocí a muchas chicas super talentosas y era así cómo “Es que me encanta esto, pero tengo que estudiar esto, porque tengo que vivir y esto es lo que me va a dejar”. En aquel momento, cuando creo mi marca de ilustración, me nace la idea de crear una comunidad que fuera de mujeres para mujeres. El concepto de la marca se acerca a eso, no me encanta el término empoderar porque siento que está un poco viciado, pero llamémoslo así, empoderar más mujeres, acompañarnos durante nuestros procesos de crecimiento personal. Y así, empiezo a conocer, siento que empiezas a atraer esa energía hacia ti y entonces comencé a conocer chicas que estaban en la misma sintonía de querer crecer juntas.

Cuando viene la pandemia, yo la verdad me estaba dedicando a otra cosa que no tenía nada que ver con esto, y a la par yo llevaba mi marca pero era como algo pequeño. Entonces se dio la pandemia y para mí fue un giro de 180 grados y de  ponerme a pensar “¿Qué estoy haciendo y para donde quiero seguir? ¿Este es el camino que me está haciendo feliz?” Y estaba dejando como de un lado esto que sentía que era mi propósito, no sé si de vida, pero sí de la persona que ahora soy y lo que para mi era importante en este momento, que era crear esta comunidad.

Me encantaría decir que el concepto ya estaba cuando surge Espabilo, pero la realidad es que llegué a este espacio donde ahora estamos. Lo vi y lo sentí, fue como “Aquí, no sé qué va a ser, sé que es con mujeres, sé que lo vamos a hacer con más chicas, no sé qué, pero aquí es”. Entonces, fue como el lugar ideal en el momento ideal, empecé a crear en mi cabeza cómo podría funcionar. Recuerdo que tenía muchas amigas ilustradoras que igual con la pandemia como que se les había venido todo hacia abajo, entonces como artista se viene como este momento desesperanzador, y es como un poquito triste decir “Mi mamá tenía razón, si me iba a morir de hambre haciendo lo que me gustaba, pero si hubiera estudiado medicina ahorita tendría trabajo”. Entonces dije, no es posible, yo creo que en un mundo donde se cae a pedazos, el arte y las cosas que nos gustan son super importantes para no decaer y empiezo a ver justo los índices de ansiedad, depresión, empiezan a aumentar, y me llama la atención que en muchas entrevistas dicen cosas tipo, “ Yo estaba en depresión, hasta que descubrí que era buena en la música”. 

Así, me di cuenta que el arte también tiene una forma de salvar vidas durante esta pandemia, y bueno, de ahí nace como mi idea de, “quiero un espacio que sea como uniendo el arte, que es lo que me gusta  y lo que me apasiona, pero también creando este espacio para chicas”. Y me puse a hacer cómo el scouting aquí en San Cristóbal, y me doy cuenta que a pesar de ser un lugar con tanta apertura para varios tipos de arte, música, teatro, no hay un espacio que sea para chicas. Yo tengo un amigo de una galería de acá, así que pensé le voy a platicar mi inquietud y efectivamente me dijo: “Pues mira, aquí tratamos de jalar a chicas, pero es muy mínimo en comparación con el número de chicos artistas”. Entonces, me empiezo a preguntar ¿Será que no hay chicas artistas o no hay un espacio donde estas chicas se sientan cómodas? Y empiezo a hacer esta búsqueda como con amigas y chicas de instagram, y me doy cuenta que es un tema también como de sentirse cómoda y segura, de qué ¿Por qué no dan ese primer paso? “Que es que no creo que haya un espacio para mí, no sé cómo empezar”.

Es ahí donde más que una galería se transforma en un lugar de acompañamiento para estas chicas, como en su proceso artístico, hay muchas ilustradoras que tenemos aquí que es la primera vez que sacan grabados de colección o exposición. Y para mi ese proceso es muy importante, estar ahí acompañando y asesorando de la manera en que sepamos, para animarlas a tomar esta decisión. 

La verdad es que creo que todo esto fue como un camino que se fue haciendo, como el decretar que es lo que quería y las piezas se fueron uniendo.  En un principio eramos 6, y yo agradezco infinitamente a estas artistas que me confiaron a sus bebés, porque claro, es eso, es tu marca, es tu bebé y tu arte es lo más preciado, y me lo confiaron y ahora ¡Somos 12! y es bien impresionante. Y la otra parte que yo dije así como “wow, claro, este es el camino” fue cuando bueno yo dije “Si, San Cris, no sé qué tanto conozca de la ilustración, si es un lugar donde se mueven muchas cosas pero no sé qué tanta conciencia haya de esto, y la gente empezó a reaccionar de una manera super bonito, de “wow, yo no sabía que había esto, me encanta” y como a quererse meter mas en esto. 

Y la fusión con el café la verdad es que desde hace tiempo Chiapas se conoce como el mundo de café y para mi era como muy interesante este mundo que yo no había explorado antes de la pandemia, y la verdad nace un poco de la necesidad. Nos quedamos sin trabajo y fue así de -¿Y ahora qué hacemos?, -Pues movamos café. Entonces comenzamos a entrar en este mundo y cuando decidimos abrir el estudio de ilustradoras fue como, bueno ahora vamos a dejar de lado esto y era cómo ¡pero también nos encanta! y luego me puse a pensar que igual muchas de las veces que creamos, escribimos, hacemos, siempre estamos como tomando algo, como que el momento de creación para mi es un momento de mucha introspección y apapacho. Así que dije, bueno creemos un lugar que no solo sea una tienda, sino que sea un lugar en el que puedan sentirse cómodas las ilustradoras, de venir a nutrirse en todos los sentidos, tanto visual como cultural, en todos, todos los sentidos. Entonces comenzamos a crear algo como una experiencia de todos los sentidos, también la elección de las cosas que metimos en la barra de café fue como bajo la misma línea, super visual y todo se acomodó muy bien. 

¿Cómo ilustradora cuál fue tu experiencia al querer exponer/ vender tu trabajo o al darle visibilidad? 

Yo creo que lo más difícil es dar el primer paso, como romper la barrera. Es cómo lo que te decía, para mí la ilustración y el arte es algo muy introspectivo, para mi es lo mismo que subir una foto desnuda, porque estas dejando pasar a los usuarios, visitantes o a como lo quieras ver a lo más profundo que ti, más que imaginación, yo lo veo como un tema de emociones y sentimientos, porque para mi es una manera de expresar.

Antes de dar a conocer mi trabajo, yo cuando dibujaba por ejemplo, cada ilustración tiene un significado, yo escribo siempre textos relacionados, entonces antes de saber que existía el mundo de la ilustración, era mi diario, mi forma de soltar, mi forma de sanar, lo más profundo que yo soy y lo pongo en papel. Para mi dar a conocer mi trabajo era cómo me voy a desnudar ante todos y van a ver que soy vulnerable, que a veces me siento triste, que me han roto el corazón, y era como ¿Cómo voy a mostrar eso, cómo los voy a dejar saber? Ya no me van a ver igual. Así como, van a ver todos mis traumas, era bien complicado, y ya las primeras veces fue como a ver que pasa. Y resultó bien bonito porque cuando comienzo a sacar mis primeras cosas, mis primeros textos e ilustraciones, de repente me comenzaron a llegar mensajes de ”Wow, esto que pusiste me llegó muchísimo, porque que estoy en un punto de mi vida en el que esto me ayuda de tal manera…” o “Oye, esto que viviste me hace sentir relacionada porque yo no me he atrevido a vivir de esto…” no sé, como el sentir de que había más chicas pasando por lo mismo, y ninguna de nosotras tenía como la decisión de hablar de ello, porque todas teníamos como el miedo a ser juzgadas y tener una comunidad que te abraza y tu puedes abrazar y donde puede crecer y apoyar mutuamente, ha sido muy bonito. 

También otro tema que me costó mucho fue sacar mi trabajo a redes, las redes son bellisimas, a mi me encantan, me han ayudado a tener como muchas relaciones, incluso muchas amistades bien sólidas hoy en día, pero también son un punto de comparación bien grande, yo comencé a seguir ilustradoras, me acuerdo y cada dos días me daba la crisis de “Ya lo voy a dejar, porque yo no sirvo para esto, yo no soy tan buena”. Entonces yo creo que esos han sido los retos más grandes, el dar el primer paso y el no compararse, entender que no es una competencia, que nadie es mejor que nadie, son cosas diferentes. Ahora lo veo en el estudio, y me preguntan “¿Quién es tu favorita? ¿Quién es la mejor ilustradora?” Y pues, es que no hay punto de comparación, son personas diferentes, con vivencias diferentes, con estilos diferentes, no hay comparación, no hay mejores, no hay peores, y al final siento que siempre habrá personas que se identificarán con cada una. 

Esos han sido los retos más grandes, entenderme cómo una persona individual y tan capaz cómo todas las otras personas, creo que ha sido complejo. 

L: Sí, creo que es algo que pasa más con mujeres artistas.

M: Si, creo que también como mujeres tenemos muchas cargas de ideologías sociales, creo que nosotras mismas ante tantas etiquetas nos ponemos la vara muy alta, ¿Sabes? Como, tengo que hacer esto, tengo que alcanzar esto, cuando en realidad no tenemos qué, no debemos qué, no hay que cumplir con los requisitos de nadie más que los de nosotras mismas, y también es algo muy importante de entender en este proceso. 

L: ¿Cómo se unieron las ilustradoras que están aquí? Comentabas que iniciaron seis, ahora son doce. ¿Cómo llegaron desde las primeras? ¿Tienes algún proceso de curaduría?

M: En realidad, con las primeras, sí fue como una invitación de chicas a las que yo ya conocía, a algunas ni las conocía en persona, solo por redes seguía su trabajo. Por ejemplo, una de las chicas, cuando yo empecé en la ilustración era como que wow, para mi estaba en un pedestal, era de “Es una chica de aquí que está viviendo de esto”, para mi ella era como el estandarte de: “Esto es posible”. Entonces, para mí era súper importante y simbólico que estuviera aquí. Empecé a buscar personas que para mí fueran como esta fuente de inspiración y también, como este pilar de decir “Se puede y lo vamos a hacer juntas”; y así empecé, a hablar a las chicas y todas estaban encantadas. 

Es bien chistoso, porque yo de curaduría la verdad no tengo un conocimiento más que empírico, llamémosle así, pero no era un tema de curaduría de arte de qué “Esta pieza o está”, la verdad es que no, pues yo nunca estudié nada relacionado al arte, nunca pensé que fuera a abrir una galería, entonces era como, instintivo, era como que las veía, y lo sentía, y yo decía “Sé que ella tiene que estar” ¿Por qué? No sé. 

Recuerdo que una chica me dijo, “Es que está bien, pero yo nunca he estado en ningún punto de venta y yo no hago esto, yo no hago el otro y tengo poquitos seguidores” Así como “Si tu quieres esta bien”. Para mi eso era cómo lo más irrelevante, era como un tema energético que yo decía, ella. 

Y ya después de nuestra apertura, se empezaron a acercar otras amigas, otras conocidas que yo ni siquiera sabía que hacían piezas, y era como de “Oye, mira es que yo hago esto, pero no me he animado, no sé si pudiera”. Entonces, es bien padre porque nos empezamos a dar cuenta que el objetivo se estaba cumpliendo, de crear un espacio seguro donde las chicas se sintieran cómodas de dar a conocer su trabajo y acercarse. Tal vez, también si no tienen conocimientos de algún tipo, de técnicas, como que lo que empezamos a hacer también es una red de contactos, en el cual poderlos como llevar al lugar indicado para ayudarlas en sus procesos o caminos. 

L: Nos platicabas que comenzaron este proyecto en medio de la pandemia, ¿Esto les ha provocado alguna barrera? 

M: Sí ha sido complicado porque todavía hay mucho miedo, entonces mucha gente como que todavía no se anima a salir, a viajar. La verdad muy poca gente nos ha dicho “No vengo por la pandemia”. Nos ayuda mucho también tener un espacio con jardín abierto y al ser San Cris. un lugar pequeño, los espacios que tenemos son como muy dispersos.

Te mentiría si te dijera que la  pandemia nos pone a sufrir. Igual que ahora con la parte digital, las personas que a veces no se animan a venir a conocer al estudio, pues igual está la venta y trato al cliente por medio de las redes y la verdad es que todo muy bien. Claro, tal vez no estamos al 100% de la capacidad que conocemos como normal en San Cristóbal, pero si viene gente. 

L: ¿Cúal crees que es la importancia de visibilizar el trabajo de mujeres artistas y crear espacios exclusivos para ellas? Igual pensando en este punto, de que en el sureste del país no tenemos mucha visibilidad sobre esto. 

M: Para mi es importante porque, viéndolo desde muchos puntos. En primero, porque la economía se mueve en gran parte por las mujeres de este país, pero creo que se mueve no ligada a actividades que las llenen, o sea, si se mueve la economía femenina, pero no se les ha dado lugar en muchas de las industrias creativas, para nada queremos ser un espacio separatista, pero si creemos que es importante que hay un espacio que las abrace. 

Para mi es como muy triste contarte porque desde mi punto de vista no debería ser así, pero hay situaciones de que “Me encanta ir a mi escuela de pintura pero de pronto alguien me acosó y deje de ir”, “Me encantaba vender en esta galería pero de pronto por ser mujer me dijeron tal cosa y no volví”, y esto para mi empieza a ser como una segregación social. Para mi es súper importante decir “Oigan, si hay espacios, si hay lugar para ustedes, no están solitas, estamos aquí para ser una y crecer juntas”.

Creo que como individuos, especialmente después de una pandemia que nos enseña el  verdadero sentido de la vida. Para mi fue muy fuerte ver que somos muy frágiles y ver que la vida se va rapidisimo, y creo que es bien bonito que podamos hacer lo que nos gusta y haya lugares que nos alienten a hacerlo, como igual dejar de lado estos temas de “Te vas a morir de hambre”, porque al final creo que cuando disfrutas algo todo se da, a veces ni sabes como, pero vas a encontrar personas en el camino, y para nosotros es muy importante, ser esas personas en el camino.

L: ¿Detrás del nombre de Espabilo hay alguna historia? 

M: En realidad, si. Cuando creamos el tema del café como por necesidad, te decía, era para mi cómo muy triste y fuerte tener que dejar el tema de la ilustración, fue un momento así como de que no es posible que todo lo que he construido se va a ir al caño, no va a existir. 

Entonces mi novio que es el que me ayuda con el proyecto, es músico, y los mismo, los dos deprimidísimos, y era cómo ¿Y ahora qué vamos a hacer?. Entonces, gran parte de nuestros amigos eran perfiles creativos, y dijimos ¿Por qué no creamos un café para estos perfiles creativos? hacer este acompañamiento en sus procesos de creación. Cómo que nos aferramos mucho al arte, nos aferramos mucho a no soltar lo que tanto amábamos.

El nombre, para mi, el crear es como despertar como ser humano, creo que todos somos seres creativos y creadores, todos creamos a nuestra manera. Entonces, para mi, después de una pandemia, el despertar como humanos era bien importante, y no queríamos ser tan literales como con “Despertar”, así que nos acordamos mucho de esta palabra que era “Espabilarse”, que es más que la acción de despertar, es como avivar, como que es más grande su espectro. 

Cuando creamos el Estudio, bueno mi marca se llama Clamor, pero yo no sabía si crearla bajo ese nombre, porque no me encantaba la idea de que una marca tuviera más peso que las otras en el estudio, porque para mi Clamor que es mía y es tan importante como las otras. Al final todas se han vuelto como nuestras bebés, y hay que cuidarlos, hay que arroparles y ver que crezcan. Entonces yo no quería que se viera como, las demás están aquí, y la mía más arriba. 

Así que ya con el nombre del café, para mi la parte visual al final es un despertar, o sea terminaba de englobar el arte que te despierta todos los sentidos, arte visual, auditivo, todos te despiertan de una u otra manera. Cuando ves una pintura hay algo ahí, algo que despierta, algo que se mueve, cuando escuchas una canción, cuando ves una obra de teatro; entonces como que terminaba de hacer que el nombre se solidificara, claro, este va a ser un lugar para espabilarse en todos los sentidos, desde que entres, que sea un deleite visual y luego un deleite del olfato con el café y luego al probarlo, que disfrutes. Y pues se quedó el nombre que dijimos, es perfecto. 

L: ¿Cuáles son tus planes a futuro para este proyecto? 

M: Cercano es empezar a tener talleres y cursos referentes al tema de Ilustración y arte, claro, no estamos cerrados solo a la ilustración pero nos encantaría solidificar en ese peldaño. 

A futuro si vemos una casa llena como de las diferentes ramas del arte, danza, pintura, que sean no excluyentes para chicos pero si liderados por mujeres, que se exponga el trabajo de mujeres. No me gusta que sea como separatista porque estamos super abiertos y recibimos a todos con mucho amor, pero sabemos que no hay una necesidad, los chicos no necesitan espacios, las chicas sí, y para mi es muy importante remarcar eso. 

Y pues en un futuro cercano, nos gustaría empezar con los talleres y cursos para que también el sector más joven de niñas y adolescentes, que comiencen a empaparse de estos temas, siempre liderados por la sororidad y seguridad, se puedan sentir cómodas. Además como mamás, creo que es difícil dejar a sus hijas en algún espacio, así para que ellas puedan tener la confianza de dejar a sus niñas, a sus adolescentes, con más artistas mujeres, que las guíen, las acompañen, creo que eso te nutre tanto en la vía artística como en tus cimientos como persona. También nos gustaría tener más chicas y tener chicas de todas partes del mundo, empezamos como un estudio de artistas mexicanas, se nos agregó una chica argentina que nos encanta, y ahora se nos agrega una chica chilena. Así que, también nos gustaría tener esta diversidad cultural de mujeres de todo el mundo. 

Y a largo plazo nos gustaría llevar este concepto a otras ciudades, porque como bien platicabamos, en el sur, sureste, la verdad hay muy poquitos espacios. A nosotros nos encanta que en CDMX exista tanta apertura, pero por eso creemos que es un punto que no vamos a tocar, hay sitios o ciudades que lo necesitan más, lugares más pequeños o alejados. También, nos gustaría de alguna manera ayudar a las comunidades más pequeñas, que si bien, no vamos a poner un punto de venta ahí o un punto de Espabilo, si ayudarlos, porque hay muchas comunidades, sobre todo aquí en Chiapas en donde el arte para las niñas es algo inalcanzable.

L: Entrando un poco más en tu marca, o en general con las marcas, ¿Crees que debería haber una relación entre la Ilustración, el arte y la sustentabilidad? Por ejemplo, hay muchas que manejan piezas en textiles. 

M: Claro, es súper importante, también es una constante búsqueda. Creo que parte de hacernos consumidores más conscientes, y creadores y marcas más conscientes, está este tema de, si se apoya el diseño mexicano pero también la sustentabilidad; hoy en día debe ser un factor súper, súper importante.

Nosotros buscamos justo lo que te decía, en nuestra red de contactos, una cadena también mucho más sustentable, que les permita también a las chicas tener productos y materiales de la misma forma, más responsables ambientalmente, y creo que es un tema que no se tiene que dejar de lado. Por ejemplo, en lo que a nosotros compete con la barra de café, tratamos que todo sea lo más sostenible posible, por ejemplo todos nuestros productos, café, chocolate y tés, todos cumplen con requisitos de ser orgánicos, que desde el momento de su cosecha hasta la elaboración, que todo sea lo más ecológico posible. Y también con lo que nosotros manejamos, no utilizamos desechables porque creo que es algo muy importante, no solo como negocio, sino como sociedad.

 A veces, sí es un poquito difícil porque siendo diseñador independiente y costeando todo, a veces, no puedes hacer producciones tan grandes y desgraciadamente aún es un poquito inaccesible este tipo de servicios que requieren inversiones grandes y se complica hacerlo así. Pero también la idea de que de alguna manera funcionemos como un tipo de colectivo, es que en lugar de que la producción se haga entre una persona pues se puede hacer entre varias ilustradoras, y de esta manera es posible tener otros tipos de materiales, acceder a otras alternativas que puedan hacer a las marcas más ecológicas y sustentables. 

Me declaro feminista, ¿ahora qué hago?

por Natalia Hache

Declararse feminista es una revolución en la actualidad; autonombrarte en este movimiento es ir por la vida con la espada desenvainada esperando que te pregunten todo sobre el feminismo, decidir deconstruirse es un acto de valentía porque desde el día uno someterán en duda tu ideología.

Declararse feminista en tu discurso, escribirlo en tu biografía de Instagram, subir una publicación que declare tu postura dentro de este movimiento,  hasta hablar sobre la igualdad de género en la mesa después de comer es parte de este proceso pero ¿qué más conlleva ser feminista?.

La lucha tiene muchos años en pie y aunque hay millones de mujeres que se proclaman todos los días para buscar la igualdad en sociedad, no deja de ser una lucha constante desde nuestra trinchera para buscar en nuestros espacios un lugar seguro y digno para nosotras las mujeres. 

Declararte feminista es declararle la guerra a tus creencias, aprendizajes y experiencias, es comenzar a ver tus acciones, pensamientos y actitudes con perspectiva de género, es comenzar a desaprender; es declararte lista para lo que venga, porque es difícil para la humanidad comprender que estás en un proceso, es difícil para la gente entender que un cada día es un logro nuevo donde vas no sólo aprendiendo nuevos conceptos si no también cambiando tu forma de concebir la humanidad.

No estás sola en tu proceso de deconstrucción, busca siempre compañía que te apoye y te ayude a ir cambiando tu perspectiva, porque tantos años pensando, razonando y actuando de la misma forma es un cambio que NO debes de soltar, debes reconocerte y sobre todo, lo que más me ha dejado este camino; debes verte con compasión y amor, aunque suene cursi y romántico, debes aprender a sanarte.

Uno de los pasos más importantes para la deconstrucción creo que es aprender a mirar sin juzgar; y esto aplica en todos los ámbitos porque cuando contextualizamos y pensamos en el otro, en sus espacios y experiencias y empezamos a mirar a los demás con ojos de empatía, la vida es mucho más sencilla.

Entrevista Mujeres Incendiarias

Por Azalia Valdés y Lily Sánchez

“Mujeres incendiarias es un espacio lleno de artistas, de mujeres que se nombran desde diferentes lugares resistiendo creando cosas. Es un espacio de nosotras para nosotras.”

Hace algunas semanas tuvimos la oportunidad de conocer en persona el increíble proyecto de Mujeres Incendiarias que tiene cede en la Ciudad de México junto a su fundadora Regina quien se tomó un momento para platicar con nosotras y contarnos un poco sobre cómo ha sido el proceso de emprender este proyecto y los aprendizajes y enseñanzas que han quedado en el camino. 

Esperamos que lo disfruten.

Sabemos que la plataforma inició cómo un espacio donde compartías tus procesos y  reflexiones personales, pero ¿Cómo surge la idea o cuál es el proceso que te llevó a ampliarlo como la red qué es actualmente Mujeres Incendiarias?

Lo empecé en el 2019. Yo estudie en la UNAM políticas, entonces, como que ya tenía esas reflexiones, en la colectiva feminista en la que estaba en la UNAM y en general con gente que estudiaba sociales, como sociología, ciencias políticas, antropología, pero sentía que de repente era un discurso muy atrapado en gente que sabía ciertos términos o ciertas teorías, etcétera y como que no salía de ahí, entonces quería justo eso, compartir reflexiones un poco más coloquiales, o sea sí, también algunas como más profundas, pero con términos más asequibles para las personas. 

Al principio la verdad me daba un poco de cosa que fuera mi nombre, de hecho, si se dan cuenta aún casi nunca sale mi cara, porque no me gusta tanto ponerle una persona a la página, me gusta que se identifiquen con los textos, eso me costó mucho trabajo al inicio y durante todo un año nunca dije que era yo, poquísimas personas  lo sabían, amigas mías, mi hermana y así pero no era algo que decía públicamente.

También es cierto que yo no soy ilustradora entonces yo escribía los textos pero pues instagram es muy visual entonces era muy complicado y lo que empecé a hacer fue a seguir cuentas de ilustradoras o de artistas más o menos que en ese momento teníamos incluso la misma cantidad de followers y que obviamente me gustaba lo que ellas compartían y nos empezamos a hacer amigas virtualmente, o sea como Giselle Dessavre, Museo de Sam, Sofia Probert, o sea, como que éramos muy amigas, no nos conocíamos pero no sé, yo le hablaba a Gis y le decía “Oye voy a publicar este texto, ¿No quieres hacer tu un collage? y era como de “Ah, va, lo hacemos juntas” o sea como que yo ponía el tema y escribía el texto y ella lo ilustraba y así, digo hasta eso, ahora ya ilustró más porque literalmente ellas me enseñaron o sea, Vika que es Museo de Sam me ha enseñado literal como usar todo el programa, pero si fue algo que fue creciendo poco a poco y fuimos haciéndonos amigas.

¿Cómo inició el proceso de dar talleres? 

Justo a inicio del 2020 atravesé una crisis, porque no estaba tan segura de seguir con la maestría y estaba en un momento de no sé qué hacer y en realidad a mi siempre me había gustado mucho dar clases, en la UNAM muchas veces fui profesora, de hecho mi servicio social lo hice como profesora adjunta, entonces me gustaba mucho compartir, y muchas de mis amigas me dijeron “¿Por qué no das un taller desde Mujeres incendiarias?” O sea al final pues es tu plataforma solamente tendrías que decir que eres tú y ya entonces cómo que para mi era como de “No, es que tendría que decir que soy yo.” Entonces me acuerdo que hice todo, o sea lancé el taller en enero de 2020 y le pedí a una amiga que escribiera una reseña sobre mí diciendo “Regina va a dar un taller” pero no “Regina es Mujeres Incendiarias” entonces como que lo maquille para que se viera de “Ah, bueno ella va a dar un taller de eso y ya” y ese taller fue el primero que di, fue súper bonito fue presencial, fue en casa de mi abuela, éramos como 20 y la mitad si eran amigas mías pero las otras llegaron de la página entonces dije “Ah mira, al final si hay alguien que está detrás de la página y que la sigue”.

Ya para mayo de 2020 cuando estábamos en plena cuarentena, la realidad es que yo con todo el tiempo del encierro como que me puse muy intensa a crear talleres, o sea, yo me titule de la licenciatura con una tesis de Las luchas de mujeres en América Latina entonces dije “Ay, voy  a hacer un taller sobre eso” Y luego por ejemplo, en la maestría estoy trabajando el tema del cuerpo, entonces dije “Voy a hacer otro del cuerpo” así empecé a crear talleres y pues obviamente en medio de la pandemia todo el mundo encerrado, la realidad es que si se empezó a viralizar muchísimo la página, también me ayudo un buen que en un momento las chicas de malvestida, que por cierto, yo trabajé un tiempo en malvestida hace algunos años cuando la revista iniciaba, conocí a Ale y le ayude un buen tiempo a llevar la parte de feminismo y una de mis amigas que se llama Diana que también trabaja ahí, me dijeron “Hay que hacer un live juntas” así que también eso me ayudo un montón a que se fuera creando una red. 

¿Cómo surgió la idea de tener un lugar físico para Mujeres Incendiarias

Una de mis mejores amigas, que es española que se llama Irene, estaba en España porque se regresó por la pandemia y le dije “Oye, te regalo un taller de teorías feministas para que lo tomes” lo tomó y me dijo “Wey está increíble, me gustó un buen ¿Nunca has pensado en tener un lugar o algo así donde dar los talleres?” obviamente lo había pensado, pero es súper difícil, en primera encontrar un espacio y todo lo que implicaba y también creo que evidentemente era miedo a hacer algo sola, siempre da mucho miedo, entonces le dije “Sí, pero me da miedo” y me dijo “No pues yo te ayudo y lo podemos poner juntas” 

Al principio pensamos “¿Por qué no les decimos a estas morras, justo a las morras que nos hicimos amigas virtualmente que vendan cosas de ellas?” en ese momento Giselle no tenía productos, Vika tenía un par de playeras como Museo de Sam y Sof creo que tenía totes, entonces hablamos con ellas y les dijimos y fue cómo “¡Va!” y así le hicimos, buscando artistas, estuvo padre, me acuerdo que fueron como dos semanas de buscar un montón de artistas en Instagram, porque en realidad en la Ciudad  México hay muchas tiendas concepto, por aquí probablemente hay muchísimas y lo que notaba siempre era que siempre estaban las mismas artistas, artistas de la ciudad, famosas con más de 50,000 followers que obviamente entiendo todo el trabajo que hay detrás de eso, pero yo decía que estaría bueno darle espacio a chicas que nunca en su vida habían vendido en un lugar, así como nosotras nunca en nuestra vida habíamos tenido un lugar. 

Entonces pues así fuimos buscando y llegamos a muchísimas chicas, sobre todo de Guadalajara y Monterrey, ahí encontramos un montón, de Oaxaca también hay bastantes, de hecho de la Ciudad de México hay muy pocas, eso a veces es complicado porque de repente la cagamos, vendemos una cosa que ya no está y es como “¡No mames!, tenemos que mandarlo a traer de no sé donde” o sea es más difícil pero creo que está padre justo hacer eso, siento que se dio muy orgánico y fue muy bonito, porque al principio a las que les dijimos fueron cómo 40 artistas, todas nos dijeron que sí y les tenemos mucho cariño a ellas porque ellas no tenían ni idea de lo que esto iba a ser, fue como de “Hola, somos Irene y Regina, planeamos poner una tienda, no sé si quieran estar” y fue como “¡Si!” y no tenían ni idea de dónde iba a estar, cómo iba a ser, nada, en realidad solo nos vimos por videollamada y todas le entraron, entonces en realidad ellas son las marcas y artistas fundadoras.

Obviamente a las que han entrado después también las queremos un montón y todas somos amigas pero si digo que ellas se rifaron desde un inicio, porque no sabían nada, ni quiénes éramos, confiaron totalmente en nosotras, entonces pues si es muy bonito.

Hasta cierto punto ¿Crees que la pandemia dio un impulso para el proyecto por ejemplo en esta parte de que tuvieron que sacar a fuerza la página web?

Muchísimo. De hecho desde el inicio, o sea, justo mucha gente luego nos dice que raramente Irene y yo hicimos todo al revés, la gente justo en pandemia intentó hacer todo en línea y nosotras fue como “No, vamos a abrir una tienda” y cuando abrimos mucha gente nos escribía, sobre todo, porque pues fue en septiembre todavía las cosas no estaban nada bien, mucha gente nos preguntaba “¿Cuándo van a tener la página web?” y de verdad Irene y yo decíamos es que es muy muy difícil, hay muchísimas cosas y lo peor es que de todos los proyectos ninguno es una producción en masa, a veces, por ejemplo tenemos un proyecto, Sistema soñar que es una chica que hace monos vestidos de lino, es súper bonito, y es muy famoso, pero ella es de Hidalgo y lo hace todo a mano, entonces pedirle cantidades así como tipo Zara que te metes a la web y ves 14 blusas, es muy difícil, entonces era lo que más miedo me daba de la página web.

Cuando la Ciudad de México volvió a semáforo rojo, en ese momento, fue durísimo porque abrimos en septiembre, no es como que teníamos muchísimos ahorros, y cuando nos cerraron, de verdad entré en muchísima ansiedad, así como de “Mierda ¿Cómo vamos a pagar la renta?” y todas las chicas se súper rifaron con “Vamos a lanzar la página web” y yo les pedí ayuda y nos mandaron un chingo de fotos súper buenas, de verdad, nos ayudaron muchísimo, o sea anunciaron la página como si fuese el evento del siglo o sea sí, la verdad es que nos salvaron un buen. 

Regresando a los talleres, ¿Cómo surge esto de que además de ti empezaron a explorar más temas y más personas para ser talleristas?

Pues fijate que era algo que no se me había ocurrido a mí, yo empecé en marzo-abril de la pandemia el año pasado, empecé con estos talleres del cuerpo y de mujeres de América Latina y la plataforma empezó a crecer mucho, entonces me acuerdo que para ese momento, creo que fue Mariela que es una morra que habla de ginecología natural, es una partera, creo que ella fue la primera que me escribió y me dijo “¿Oye, puedo dar un taller en tu plataforma?” y a mi nunca se me había ocurrido, pero lo pensé y dije “Claro, que se podría”. Y pues así ella fue la primera y de ahí pensé que se le podía dar más chance a otras y justo me escribió Miriam, que es Historiadora y ha dado de Historia de Feminismo en México y así como que me fueron escribiendo chicas, y luego yo fui topando a otras y por ejemplo, yo le dije a Valeria Angola, que es una morra afro, y le dije que sí daba un taller de Feminismo negro y lo hizo, o sea le empece a proponer a chicas que iba conociendo. 

¿En qué se basa el proceso de curaduría para la selección de artistas y marcas que forman parte del proyecto? 

La curaduría la hago yo, es muy difícil porque el espacio ya está muy lleno y no es muy grande, entonces yo diría que diario recibimos una solicitud por instagram o por mail… siempre les digo que me manden su proyecto y que en algún momento esperemos que se vayan liberando espacios, porque, por ejemplo ahorita una de las artistas me dijo “Me voy a ir a Oaxaca un rato y la neta tengo mil trabajo porque además estudió arquitectura, entonces ahorita no te voy a mandar nada” y es como de “Ah, no hay pedo. Cuando vuelvas, no hay problema” entonces como que me da chance de meter a alguien más, también hay ciertas cosas que se presta a que puedan haber muchas, tipo ilustraciones, al final un collage de Giselle es muy diferente a una ilustración de Sofía Provert entonces se presta para que tu vayas a donde están los cajones y puedas elegir cualquiera. También por ejemplo, libros pues es muy fácil, joyería también siento que es más variado, pero de repente, por ejemplo de ropa pues solo hay dos racks entonces luego me mandan así proyectos que tienen chamarras, sudaderas y les digo la verdad, que no tengo el espacio para que me manden todo o sea una blusa y un pantalón podrían quedar y estaria bueno pero si lo que buscabas era mandarme toda una colección pues está muy complicado.

¿Queremos saber qué hay detrás del incendiarias, cómo nació el nombre? 

Es muy curioso porque realmente intento recordar cómo lo pensé, o sea, recuerdo mucho que estaba en mi cuarto y decía ¿Cómo le voy a llamar a una página que va a tratar de temas de feminismo sin que sea como que…, a ver, también es cierto que obviamente hablo de feminismo y doy un taller de eso pero si se dan cuenta como que la página nunca dice como “feministas, blah, blah, blah” por qué también algo que aprendí cuando hice mi tesis de licenciatura sobre Las mujeres en  América Latina y sus luchas fue que no todas se encuentran en el feminismo, no tanto porque no se consideren que están luchando por las mujeres, si no por el mismo discurso, de dónde viene, es un discurso muy blanqueado evidentemente, entonces yo pensé en tener cuidado con eso y también porque de repente se da esta esta crítica de “Ay ahora el feminismo ya es una moda que se vende” lo cual también es cierto ¿No? o sea comprarte una playera que diga feminista pues si es una moda, entonces, como que yo no quería que se prestara a eso, al final creo que las mujeres pueden vender su trabajo más allá de nombrarse feministas o no y que si, evidentemente hay cosas que dicen feminismo, pero no necesarimente tienes que ser feminista para poder vender tu trabajo como mujer. 

Entonces yo quería la palabra mujeres, pero no sabía que ponerle después y justo en ese momento personalmente estaba atravesando muchos cambios, había terminado la licenciatura, estaba en la Maestría y algo que me había pasado muchas veces era que justo cuando yo empecé en el movimiento feminista en la UNAM pues, muchos lazos que tenía en mi vida, de muchos años atrás, empezaron a romperse. Sobre todo al inicio, siento que si fue como una ruptura de que en ese momento todos los hombres me parecían machistas, o sea, de que odiaba a todos los hombres, estaba enojada, ahora lo veo diferente, pero ya tengo casi 28 años y lo veo en las niñas de 18 años, me veo a mí en ese momento, como la primer reacción cuando estas enojada, todo da coraje, ya después vas viendo la vida y vas matizando ciertas cosas y vas eligiendo qué batallas dar y cuáles no pero al inicio siempre hay enojo.

Me acuerdo mucho de mi como súper enojada, siempre me decían “Ay, Regina es que siempre eres demasiado intensa, muy incendiaria, blah, blah, blah” a veces estaba con mis amigos de toda mi vida y me emputaba y les dejaba de hablar, los quitaba de instagram. Yo escuchaba lo que decían, o sea nadie me lo decía directamente, lo escuchaba y en el fondo me dolía, esa es una realidad, no te gusta cómo escuchar que eres súper intensa, y que te digan “¿Neta nunca puede saber cómo decir las cosas feliz?” y bueno sabes, tampoco es como que voy a hablar del feminicidio muy feliz pero cómo que era una parte que a la vez yo decía sí soy así, al mismo tiempo hacía todo lo posible para no parecer intensa o no parecer tan incendiaria

Entonces, cuando elegí el nombre fue un poco hacer las paces con eso, fue como pues sí, es verdad que cuando empiezas a cuestionar cosas o empiezas a señalar ciertas cosas que no te gustan pues incomoda un montón. Esa es una realidad y hoy veo la transformación en personas a mi alrededor, por ejemplo de mi papá o de mi hermano, no digo que mi papá y mi hermano sean hombres feministas, porque eso no lo creo, o sea, no creo que eso exista en realidad, pero si pienso que dentro de lo que cabe han cambiado muchísimas cosas que no hubieran pasado si mi mamá, mi hermana y yo no hubiéramos estado ahí picando y picando, entonces si pienso que dolió mucho ser incendiaria en esos momentos, porque te empiezas a quedar sola, eso es una realidad. O sea hasta con  tus amigas, están las amigas que no apoyan eso, no todas, si es como que se te empieza a cerrar todo y empieza a ser difícil, pero ahora lo pienso y digo que bueno que lo hice, entonces de ahí viene ese nombre.

¿Cuál crees que es la importancia de crear redes entre mujeres? 

Yo siempre digo que Mujeres Incendiarias no lo construí sola, creo que las personas al final vamos recogiendo cosas de todas las personas que se han atravesado en nuestra vida, desde nuestros papás hasta les amigues. Y creo que es otra forma de crear redes más allá de las colectivas y acompañamientos, que es algo muy bueno y claro muy necesario, pero también algo agotador, también esta parte, me da tanta alegría saber que hay mujeres que están creando cosas. 

¿Cuáles son tus planes a futuro para Mujeres Incendiarias

Me ha pasado que llegan chicas y me dicen que han tomado cursos conmigo, y de repente se juntan aquí y se hacen amigas, y justo es lo que yo quería, que fuera un punto de encuentro para chicas que quieran crear cosas, y a futuro lo veo así, como un espacio así seguro para que las mujeres puedan estar y compartir. 

Me decía mi hermana que en dos años va a haber veinte Mujeres incendiarias más, creo que sí, habrá otros proyectos de Mujeres y creo que cada una va a ir agarrando todo desde su propia historia. 

Siento que es un espacio que invita también a gente en general a cuestionarse, que esté abierto a invitar a la gente a educarse y cuestionarse por qué sería necesario un lugar cómo este exclusivo para mujeres, porque es importante y necesario. Creo que es muy importante que haya un lugar que visibilice a las mujeres, porque entonces esto implica que han sido silenciadas en otros espacios.

Entrevista a Sofia Virgen de La Nube

Por Natalia Ventura y Azalia Valdés

Mi nombre es Sofi Virgen, vivo en Guadalajara y estoy interesada en temas de moda y sustentabilidad, pero a la vez también estoy involucrada en temas de derechos humanos y defensoría, en cuestiones también de género y varias posturas políticas. Una de las partes que conforma mi vida es esta de promoción y comercio de marcas de diseño local de Guadalajara.

La Ola Púrpura: ¿Cuáles son las marcas con las que trabajas?

Sofi Virgen: Bueno, puede ser desde prendas de vestir, productos de cuidado personal, decoración, juguetes y bueno, el proyecto se llama La Nube. Tengo once años con él. Está enfocado principalmente en productoras mujeres de 40 y más jóvenes, cerca del 95% son mujeres y los otros proyectos son de parejas. 

O: ¿Cómo nació la idea en sí? De la Nube y de dedicarte al comercio local y el diseño mexicano?

S: ¡Ah! Pues hace 11 años no había tanto espacio social como ahora. Empezaba a haber ferias de diseño independiente o eventos de exhibición que se llamaban bazares, etc. Y había unas cuantas tiendas, quizá 3,4. No había tantos espacios para poder comercializar, entonces junto con una socia que entonces tenía creamos el nuestro y comenzamos a crear también eventos como La Caravana de Diseño Independiente. Y nos dimos cuenta que en cada edición eran más las personas que querían participar, pero como era itinerante no había un espacio fijo y tampoco había una periodicidad, entonces pensamos que era buena idea crear un espacio. 

S: Surge la idea de crearlo en un lugar central de la ciudad, en donde las personas del evento (La Caravana del Diseño Independiente) pudieran dirigirse y así empezó, con muy pocos recursos, por cierto, en un lugar súper chiquito, así con la ayuda de mis amigas. Me asocié con una amiga que también iba a abrir su estética, un proyecto llamado Velvet, entonces creamos Purpúrea. Recuerdo que la primera vez me dijo “ya estoy a 15 minutos de firmar el contrato, ¿le van a entrar o no? Mañana necesito el depósito”. 

S: Así entramos al espacio, en el Andador Nuño de Guzmán, muy cerca de donde estamos ahora, pero en ese tiempo la Americana no era lo que es ahora, no tenía tantos cafés, no existía una “sala bonita”. Pero bueno, nos animamos, conseguimos el dinero en una noche, viendo quién nos prestaba y así empezamos, con dos muebles nomás. Recuerdo que éramos 15 marcas y antes de cerrar ese ciclo en ese lugar, terminamos con 80, éramos un montón. Y pudimos mantener ese espacio por tres años ahí ¿por qué? Porque nos ayudaron, nos apalancábamos, nos ayudamos y nos gustó convivir con personas que buscaban esa reciprocidad y esa ayuda. En ese tiempo no era tan conocido el diseño independiente entonces todavía era luchar contra la pérdida de la comunidad.

O: ¡Sisi! Es que es un lugar que nos hace ver que tiene mucha comunidad y eso es lo padre del proyecto. 

S: Si es como cuidarse las espaldas. Eso es, recuerdo que en ese tiempo era de “si no vendo yo, pues vende tú, te paso mi contrato” y creo que eso es también parte del diseño independiente, generar ese tipo de colaboraciones y de nuevas prácticas para las microempresas o proyectos y creo que con el tiempo eso se ha ido perdiendo. 

O: ¿Y cómo ha sido este viaje? En fin, después de tantos años de altibajos y todo lo que implica dedicarse al diseño local y mexicanos ¿Cómo lo has vivido tú? Por ejemplo, antes no había tanto y ahora creció ¿cómo lo ves tú ahora? 

S:  Sí, creo que hubo un momento en que sí superó la oferta a la demanda, que los giros son los mismos, las mismas personas que les gustaba comprar en los mismos eventos, pero había más y más marcas. Y creo que sí fue como woow, creo que hubo un desfase, no lo sé. No podemos crear tan rápido como se generaron las ofertas, pues fue un hito y se empezó a perder un poco el peso del espíritu del diseño independiente. Ahora siento que ya va más parejo, pues ya con todas las redes sociales y lo que han creado, creo que sí ha crecido más, ha subido la demanda pero sí creo que hace falta más difusión para que todos los proyectos puedan ser autosustentables y no estar en la precariedad. 

S: También creo que hace falta profesionalizar y difundir, que las marcas se difundan en todas partes y no sólo las marcas de siempre, porque por ejemplo, en moda siempre se refieren a las mismas cuando hay un montón de marcas que están creando continuamente. 

O: Sí es súper interesante porque también el tipo de diseño del que se habla, por ejemplo, en Guadalajara, suele ser un concepto específico y pareciera que se dejan de lado otras marcas que tienen propuestas muy interesantes. 

S: Sí, los bazares han servido mucho para crear ese contacto entre las marcas y entre creativos, para luego hacer colaboraciones o seguir difundiendo. Creo que esa es la parte positiva de tantos eventos, pero sí creo que se saturó el mercado, tanto en la Ciudad de México como aquí, creo que falta innovar un poco y ser más creativos con cómo mostrar las marcas.

O: ¿Cómo consideras tú que ha cambiado el panorama en estos once años? Tú que has estado dentro, me refiero ¿has visto que han cambiado los hábitos de consumo? 

S: Sí bueno, con estos meses de pandemia, creo que las personas ya empezaron a consumir diseño y productos locales de forma más consciente y la verdad son quienes nos han sostenido estos meses. Veo ahora que hay un perfil más socialmente consciente y quizá otro más vanguardista que busca diferenciarse. El consumo ha aumentado y espero no sea únicamente moda, no lo creo. 

O: Sí, también consideramos que ha avanzado. Hay productos muy chidos que vale la pena seguir consumiendo y fomentando el talento, porque proyectos así hay muchísimos emergiendo cada día. 

S: Si, si y una cuestión es que no hay como una base de datos o una forma de saber cuántas marcas existen, hace falta un directorio de diseño independiente, una especie de app. 

O: ¿Y cuáles consideras que son los mayores retos para seguir con este trabajo?

S: Creo que todo negocio tiene que tener un margen de maniobra, realmente no es fácil, no al principio. La clave es la confianza, por ejemplo, la que hay con diseñadores de que podíamos disponer de su mercancía, el tema de consignación es clave porque no podríamos pagar todo lo que se tiene o arriesgarlo y es un riesgo tanto para quien lo crea y quien intermedia para comercializarlo porque no siempre es tan sencillo. Otro reto sin duda ha sido la parte administrativa, el registro de marca y las cuestiones tributarias. El inventariado de marcas también ha sido un reto, a veces exhibes un producto que después ya no va a existir. 

O: Y hablando ya específicamente de 2020 y 2021 con coronavirus ¿Qué estrategias tienen o han implementado para no perder esta parte de comunidad que es tan importante para el proyecto ahora que no podemos ver o interactuar con las personas como estábamos acostumbrados? ¿Cómo ha cambiado? 

S: En momentos como el del aniversario virtual del 2020 nos dimos cuenta que existen otras formas de estar cerca. Fue muy bonito y muy buen síntoma, les avisamos a las marcas, muchas de ellas tenían muy poco tiempo, tres años a lo mucho y todas empezaron a regalar algo en redes para nuestros seguidores. Una parte que nos ha ayudado también es la forma en la que estamos usando las tecnologías, para presentar a quién está detrás de las marcas y sus procesos creativos, entonces es importante para nosotras continuar por ahí. Ha sido un momento que ha acercado más al cliente con la marca, pues se ha dado mucho también la oportunidad de hacer pedidos personalizados, ahora es cuando más oportunidad hay para hacerlos. Darle el famoso valor añadido a la marca es importante en estos tiempos. 

O: ¿Crees que algo de lo que estás haciendo para adaptarte a este nuevo contexto de pandemia les va a beneficiar en el futuro? 

S: Sí, claro. La cuestión administrativa es donde yo personalmente estoy rezagada, es como mi punto débil. Sería útil tener un inventario común y que todos sepan la información básica pero que esté sistematizada, que podamos leer todos los indicadores que arrojen. Otra cuestión que nos ha funcionado son las citas individuales, esto nos ha funcionado porque las personas se sienten más en su espacio. También hay citas virtuales por si no puedes ir pero quieres una atención especial y ver las cosas, incluso funciona para ampliar e interactuar con personas que no están en la misma ciudad, en vez de contestar mensajes, podemos hacer una videollamada mostrándoles el producto que están precisando. También la cuestión de la paquetería y envíos a domicilio nos ha cambiado el modelo de negocio para bien, pensamos mantenerlo a futuro.

O: Y ya casi, por último, supongo que este es un contexto complicado para alguien que está buscando quizá emprender en diseño local ahora ¿tienes algún consejo? ¿Consideras que aún en este contexto se puede emprender?

S: Si, creo que sí, que hay respuesta de las personas sí o sí. Sé que es más complicado ahora, pero las personas que han podido comprar y consumir, lo han hecho y lo seguirán haciendo. En verdad creo que sí hay oportunidades de hacerlo ahora y mientras estén probando y equivocando, corrigiendo la estratégica y acercándose a la comunidad, llegarán personas que tengan su misma visión o que ya tengan experiencia y puedan ayudar a que emprender no sea tan doloroso. Muchas marcas estamos dispuestas a contar en lo que nos hemos equivocado para tratar de evitar que a alguien más le pueda suceder. Hay mucha creatividad y mucho talento. 

O: Mencionabas también que casi todos tus emprendimientos son de mujeres ¿cierto? ¿Hay como una relación, o sea tú lo quisiste crear así o es que en el mundo del emprendimiento de diseño mexicano hay más mujeres? 

S: Pues no, no lo busqué, y sí, creo que sí, se da más pues, aunque hay muchos hombres involucrados en el diseño independiente, creo que no hay tantos proyectos a largo plazo. En mi experiencia, la gran mayoría son de mujeres y suelen ser ellas quienes se encargan de todo, de diseñar patronaje, llevar redes, envíos, ventas, cobrar, todo. En parte creo que también es una necesidad de lleno a un proyecto, por cuestiones económicas tanto como de expresión. 

S: Muchas de ellas también son mamás, entonces está la cuestión de querer estar con la familia y el trabajo formal a veces no lo permite, entonces tener un proyecto independiente es como bien importante en cuanto al maternaje, esta puede ser otra posibilidad del porqué más presencia femenina que masculina en el diseño. 

O: si lo hemos observado, en bazares, la gran mayoría de lxs expositorxs suelen ser mujeres. 

S: Sí, quizá también tenga que ver con cuestiones de género, como por ejemplo, que no hay tantas posibilidades laborales y pues entonces toca emprender.

O: Si, hay un componente muy importante de género, justo como mencionas. Pues en muchos empleos la compatibilidad con la familia y el empleo es difícil, entonces el emprender ofrece una “flexibilidad”, aunque también es muy difícil y lleva mucho tiempo hacerlo, sin embargo, trae una especie de satisfacción el saber que estás haciendo algo que te está nutriendo más allá de sólo dejarte dinero y eso motiva. 

O: Ahora pasando al tema de sustentabilidad, el diseño independiente lógicamente va más lento e implica un consumo más consciente y ético, entonces la parte sustentable de alguna forma se viene dando poco a poco ¿esto era un factor importante para ti desde el principio o simplemente se fue dando? 

S: No, sí era importante, bueno ahora mi marca de ropa la tengo suspendida, pero sí es importante la cuestión de la reutilización y la creación de ropa para que pueda tener la mayor duración posible, una contra-propuesta ante el fast fashion. Crear y consumir conscientemente es un paso necesario y obligado ahora, más después de haber vivido algo que nunca imaginamos, como lo es la pandemia, el comercio local tiene que sí o sí, volverse clave en los hábitos de consumo. 

Entrevista a Isabella De la Mora

Por: Azalia Valdés y Andrea Rafols

Edición y revisión: Andrea Ruvalcaba

Isabella de La Mora es una Artista plástica de 28 años originaria de la Ciudad de México, desde hace 3 meses radica en Michigan E.U.A. Estudió en la universidad de las Américas de Puebla. 

A finales del 2016 y principios del 2017 empezó a dedicarse a tiempo completo a su carrera artística con temas como la exploración del humano como ser, como objeto y puente de conexiones junto con el estudio del contacto y temporalidad, tomando como herramienta su condición en la piel, el dermografismo, el cual hace que cualquier contacto, rayón, o roce provoque una marca en la piel. Esto la llevó a descubrirse dentro de su propia piel, tomar consciencia de los límites de su propio cuerpo y darle un nuevo propósito como objeto de arte, con un sinfín de posibilidades.

Además de trabajar con su piel, le gusta trabajar con medios como pintura, dibujo, fotografía y bordado: experimentar con ellos para tratar de encontrar diferentes formas de trazar y comprender la figura humana; sus límites y posibilidades. A respuesta de esto, aparece “Body Lines”, proyecto que surge a partir de quererle dar plataforma y camino a este lado más plástico de su producción. La intervención de papel, tela, y medios menos convencionales como artículos de ropa, cerámica y hasta bocinas.

La piel es nuestra casa, un universo propio.

¿Por qué usar tu condición en la piel como una representación artística?

Siempre me preguntan si me volví artista por mi piel, y la neta es que no. Siempre fui muy artística, muy creativa, siempre estuve dibujando, pintando, escribiendo, etc. Luego descubrí que podía dibujar en la piel, y de ahí todo surgió de forma muy muy orgánica porqué a la vez esto se juntó con que eran exactamente los temas y los conceptos que yo quería abordar. Lo que me interesaba era el estudio sobre el funcionamiento del ser humano. Entonces todo partió de ahí.

Uso mi condición en la piel como representación artística porque puedo así fácil. Porque no hay lienzo más real que yo, más crudo que yo. Entonces si puedo pues, ¿por qué no jugar?. En cuarentena estuve analizando mucho mi relación con mi piel y con mi condición y tengo un texto que dice:  “El dermografismo llegó sin avisar y yo le di una razón para quedarse, para existir” 

Entonces yo creo que surge a partir de porque puedo y porque lo tengo .

¿Qué te llevó a identificar tu cuerpo como medio, lienzo e inspiración?

Tuve mi exploración de cómo utilizar mi cuerpo como lienzo, tuve un proyecto que siento que sigue siendo la fundación de mi producción formal de arte en el cuerpo, ese proyecto se llama yo dibujo en mi piel y hasta la fecha mi página de internet sigue teniendo ese mismo nombre. Fue esta idea de querer empezar a abordar el cuerpo como lienzo y aún, hoy en día me considero un lienzo porque partió de ahí, fue el punto de salida, pensar en dibujar en la piel.

De ahí en fuera, fue el intentar comprender cómo funcionaba mi piel, como yo me entendía con ella y a la vez entender cómo me posicionaba yo en el mundo. Así que surge a partir de estas preguntas, ¿Por qué mi piel es así? ¿Por qué se siente así? ¿Por qué se ve así?.

¿Cómo ha sido la evolución de tu proyecto a través de los años?

Creo que mis conceptos han evolucionado mucho, y creo que con ellos evolucionó yo como persona. Mis conceptos, hoy en día, van mucho más allá de simplemente decir me voy a dibujar en la piel y a ver que pasa, ya se trata mucho más de tratar de abordar diferentes temáticas. Ahora, también, me he estado metiendo un poco más en temas sociales. 

¿Cómo es actualmente la relación que llevas con tu cuerpo y con tu piel?

Cada vez me voy entendiendo mas sobre mi propia piel, siempre digo que tengo como dos pieles, porque es muy cagado la diferencia entre mi relación con mi piel como artista y mi relación como mujer cis género hetero en esta sociedad

Cuando soy artista, yo y mi piel tenemos una relación tan chida, que nos escuchamos y nos entendemos. Me encanta cualquier pliegue, pero tristemente como mujer cis hetero la neta pues me cuesta, pues wey me cuesta ver mis marcas, mis estrias, mi celulitis cualquier cosa que se vea…ya saben ustedes como. Entonces, sí siento que tengo dos pieles y dos relaciones con mi piel. 

Ahora la pregunta que seguro te hacen siempre, ¿duelen los dibujos que haces en tu piel?

La sensación o el efecto de cuando se va hinchando da comezón, no duele pero da un chingo de comezón. De verdad, no duele nada pero a veces la gente se pone bien densa con eso. Cuando hago registros de video en los que tengo que estar ahí parada aguantandome la comezón, es bien catártico por cómo se siente, da un chingo de comezón pero se siente muy yo, muy como de “wey te estás viviendo, te estás sintiendo”. A veces cuando pasa un tiempo que dejó de hacerlo y vuelvo digo, wey no mames como lo extrañaba, extrañaba rallarme. Es mi terapia, como mi limpia y la neta es un proceso bien chido.

¿En qué o quién te basaste para hacerlo? 

Cuando iba en la prepa tenía una miss de arte bien chida y le conté lo que podía hacer, entonces salió un proyecto de hacer un autorretrato y me dijo ¿por qué no te dibujas y ese es tu autorretrato? Al principio, me daba un chingo de pena porque si es algo bien raro, pero me aventé y de ahí no pare, eso fue hace 11 años. 

Entonces, yo creo que no me basé en nadie, simplemente fue el querer ver que podía hacer.

¿Hay algún otro registro de artistas que utilicen esta técnica?

Investigando encontré a Ariana Page Russell y me di cuenta que ella hace exactamente lo mismo que yo. También, las piezas de body art de Yves Klein me gustan y me inspiran mucho. Otra chava que hace algo similar es Iness Rychlik, ella hace unas cosas muy bonitas, su estilo es más romántico y toma mucha inspiración de los cuentos.

Hay muchas personas que lo hacen, en general, el body art es una corriente muy densa, pero al final todos los trabajos son diferentes porque todos tienen su propio discurso y yo creo que lo que hace al artista es el discurso. 

¿De dónde vengo? ¿Por qué lo hago? ¿A dónde voy con esto?

¿Alguna vez te han contactado personas con la misma condición que tú?

Si, luego es cagado porque cuando cree mi página de artista, Isabella de La Mora estudio, lo hice para separarlo de mi instagram personal y que fuera una cuenta portafolio, pero ¡No saben la cantidad de gente que me ha escrito!

Mi trabajo nunca fue posicionar el dermografismo, era como de wey yo hago esto y este es mi trip, pero no saben la cantidad de gente que me ha escrito para decirme que tienen lo mismo que yo y que ver como yo lo abrazo les ha ayudado un chingo. Luego, me mandan fotos, se me hace bien chido, no sé todavía qué hacer con eso, pero quiero hacer algo, quiero abordar más el sentido de encontrarte más con tu piel. 

¿Cómo es el proceso de tu obra y cómo escoges los elementos para hacerla? ¿con qué lo haces?

Yo soy una artista de proceso, soy metódica en mi caos. 

Cuando digo metódica, es decir, que para mí el proceso lo es todo porque para mí es tan importante tener el concepto y el discurso claros, al igual que tener la pieza misma. Entonces, lo primero que hago siempre es hacerme la pregunta ¿Qué quiero contestar ahora? y si no se me ocurre nada regreso a los básicos, me pongo a leer. He leído 10 mil veces que es el dermografismo ¿Por qué existe? ¿De dónde viene?. También, he leído 10 mil veces qué es el body art, ¿Por qué? ¿De dónde viene? ¿Cuáles son sus corrientes?. Siempre vuelvo a la raíz.

Investigo, leo mucho de filosofía y mis conceptos están basados en teorías filosóficas. Leo mucho a Jean Luc-Nancy que habla sobre la piel como el hogar, habla del yo piel, que es: la piel que es el órgano y el yo piel que es yo “la conciencia sobre mi piel”; Mi piel como conciencia en el entorno

También, me gusta mucho Gilles Deleuze que tiene un texto que se llama Mil mesetas, habla sobre un cuerpo sin órganos, que es justamente lo que les mencione al principio, cuando uno se emplaza de las funciones biológicas establecidas del cuerpo humano para adentrarse a algo más; entonces, yo hago justamente eso, pensar en las funciones de la piel como algo más allá. 

En proceso, podría decir que me hago una pregunta, leo mucho al respecto, apuntó todo y de ahí creó un concepto y veo cómo representarlo visualmente, después veo qué elementos quiero utilizar.

Los elementos dependen de lo que quiera hacer, puede ser tan orgánico como yo sola con un lápiz, con mis propias manos, con una cámara y un tripie o si el proyecto amerita cosas externas pues las tomo. Casi siempre, me trazo con un lápiz porque funciona y siento que va muy bien con el discurso de dibujar en la piel y ya que tome las fotos o video hago una selección y la edición para ver cómo va a funcionar visualmente el proyecto, normalmente a mis proyectos los acompaña un texto explicatorio.

Mi parte favorita de las exposiciones siempre ha sido el texto explicatorio de las piezas, siento que una pieza no está completa sin su explicación. Es esa mi opinión personal, porque me gusta leer entonces siempre me ha gustado, a mí, que mis piezas tengan un texto. 

¿Cuál fue el primer proyecto que hiciste sola?

El primer proyecto que hice yo sola fue en el 2017, fue un proyecto que marcó mucho un antes y un después de mi producción. Se llama estira y alcanza, ahí fui yo con un lápiz para ver qué tan lejos podía llegar, entender dónde podía alcanzar y la composición de mis trazos. Este proyecto marcó una pauta en teorías que he hecho sobre,  ¿Qué se establece?, ¿Cuáles son los límites de mi cuerpo?, ¿Cómo se dibuja? y ¿Cómo se trata a la piel y a el cuerpo?

¿Cuál ha sido la obra más difícil de realizar?

Manifiestos del por qué

Físicamente, esa ha sido la más difícil por el simple hecho de que duele un chingo que te muerdan, fue mi novio el que me mordió y fue un proceso muy difícil pero también muy bonito. No la hemos repetido y siento que debería de porque es muy importante. Es muy vieja es desde el 2014, ese fue un proceso bien duro pero también muy chido.

Fue de las primeras en las que me empecé a dejar sentir, entonces esa estuvo padre.

Está basada en un artista que se llama Bob Flanagan, que ya falleció. Él tenía esclerosis múltiple entonces, se consideraba a sí mismo un sobre masoquista, porque literalmente se mutilaba solito y lo representaba como arte. Tiene un poema que se llama Why, en el que explica por qué lo hace y es como de ¿Por qué lo hago? porque puedo, porque me da endorfinas, porque se siente chido, porque si no yo entonces quién y si no ahora entonces cuándo. No es tampoco que yo sea sobre masoquista pero su poema me dijo mucho, fue de yo también puedo hacerlo, o sea lo hago porque puedo y porque se siente chido y porque si no entonces ¿Qué estaría haciendo?.

 Entonces esa físicamente es la que más me ha costado. 

En términos del proceso, yo creo que lo que más me ha costado es todo lo que hice en pandemia que todavía no sale. También dentro del proceso 2020 fue un periodo complicado, tengo muchas piezas, tengo muchas ideas que todavía no logro aterrizar ni sacar bien. 

En referencia a las piezas que están intervenidas con otros elementos, por ejemplo las que tienen bordado ¿Por qué decides hacer tu obra multidisciplinaria?

Cuando uso diferentes elementos en mis marcas, vienen del intentar explorar cómo funciona mi condición y cómo funciona la piel. Cuando intervengo piezas con dibujo digital y bordado, es el querer encontrar diferentes rutas, diferentes vertientes a la idea de como entendemos que se traza y se limita o se abre el cuerpo. 

Me gusta mucho esta idea de ver el cuerpo no a través de las funciones preestablecidas, sino tal cual como un lienzo y darle todo este otro significado, es súper interesante y a la vez muy bonito.

 ¿Cómo describirías tu arte?

Dejó huella luego existo 

Esto viene de un texto que leí que se llama Autobiografías Visuales de Anna Maria Guasch y habla justamente de representar tu historia, pero en lugar de hacerlo con palabras, hacerlo con imagenes. Habla mucho de un artista que tenía esa idea de dejar huella con sus piezas y después ir existiendo, leí eso y dije ¡Yo hago eso!, ¡Yo soy eso entonces! 

Hice una obra con este nombre en cuarentena y es de mis favoritas de ahorita. Yo creo que esta obra describe muy bien mi trabajo, porque representa esta exploración de repensar las funciones biológicas de la piel para llegar a nuevas posibilidades, es como repensar la piel. Un reconocimiento, un emplazamiento, un puente de conecciones; es como el estudio de cómo nosotros nos formamos a través de nuestras interacciones y nuestros contactos. 

A veces siento que es egoísta decirlo, pero mi arte sale de mí y es para mí, son mis cuestionamientos, todo es lo que yo me pregunto y lo que quiero responder.

Yo creo que el arte en general son cuestionamientos.

¿En qué estás trabajando actualmente?

Ahorita estoy pensando mucho en la piel como hogar y estoy pensando mucho en mi mudanza, pensar en estos conceptos de adaptación, de permanencia, de pertenencia y de echar raíces. Estoy investigando que, en realidad, este echar raíces es un concepto mucho más social que físico. 

Estuve leyendo un texto que es sobre la plasticidad del cerebro, hay una parte del cerebro que se moldea y cambia y crece según las experiencias que tienes en la vida. Entonces, si te mueves tu cerebro se mueve y cambia, si tú cambias, tu cerebro cambia contigo, eso me late mucho. Estoy tratando, dentro de mi vida, buscar un significado de hogar y también lo estoy buscando en mi trabajo. 

He estado haciendo poemas de esto que dicen que no estoy sola porque estoy yo, y si me abrazo es que puedo sentirme todo mi cuerpo, y si siento todo mi cuerpo es que estoy bien, porque estoy completa. 

 

Entrevista a Mariana Holguin

Por Azalia Valdes

“Mi nombre es Mariana Holguin y soy de Gomez Palacio, Durango o sea de La Laguna. Ahora me encuentro en Atlanta en Estados Unidos y estudié Neurociencia en Georgia State University, de la cuál me acabo de graduar y proximamente comenzaré mi doctorado en Neurobiología en Duke University.”

A – ¿Por qué decidiste ir a estudiar a Estados Unidos?

M – Desde que estaba en prepa tenía la curiosidad de estudiar fuera, sin embargo por una u otra razón entré a Odontología de la Universidad Autónoma de Coahuila en Torreón y ahí estuve 3 años, pero siempre tuve la curiosidad de ver qué pasaría si me iba. Cuando me encontraba en el tercer año en Odontologia me aceptaron en el programa de la SEP Proyecta 100 000, un programa en el que mandan mexicanos a Estados Unidos a estudiar inglés. 

Me toco que me enviaran a Atlanta Georgia Tec y ya cuando me encontraba ahí no me quería ir, recuerdo que le decía a mi papá que quería estudiar ahí y él solo me decía “sí claro…” Pero yo verdaderamente quería estudiar ahí así que logré hacerme muy cercana a la directora de inglés y le pregunté sobre universidades que otorgaran becas (porque el dinero es el factor más limitante cuando quieres irte a estudiar a otro pais) y me habló sobre Georgia State porque es de las universidades que más apoyos dan, sus becas son como del 50% y del 70% así que aplique y pos me aceptaron y dije pos voy y pos fui.

A – ¿Por qué neurociencia?

M – Cuando recién llegue Georgia State entré sin declarar ( en Estados Unidos tienes que declarar que quieres estudiar pero puedes entrar sin decidir) yo no sabía en ese momento, inicialmente pensé en Química pero tomé una clase que me impulsó a Neurociencia. La clase fue con el Dr. Normandy y en ella se enseñaba solo lo básico pero  quedé maravillada porque en México si me habían enseñado sobre Biología y el cuerpo pero no a detalle. Me maravilló cómo lo que pasa en el cerebro y sistema nervioso hacen lo que es cada persona, como todos tenemos las mismas bases y las mismas partes, el mismo molde. Creo que una vez que empiezas a entender el funcionamiento del cerebro y sistema nervioso te das cuenta que no somos tan diferentes unos de los otros y eso es lo que me gusta. 

Me decidí a estudiar esto porque hay mucho que no conocemos y me pareció un  campo que me ayudaría a desarrollarme mucho como persona y como científica. 

A – ¿Podrías hablarme sobre los desafíos a los que te has enfrentado?

M – El primer obstáculo es que soy la primera de mi familia que estudia fuera de México, además soy la primera que decide estudiar ciencia no relacionada a medicina o a trabajar en industria. En el momento en el que les dije a mis papás que quería venir me dijeron va pero no sabía a qué me enfrentaba. Fue un salto de fe así que pensé  lo voy a hacer y a ver en dónde caigo yo diría que ese fue el primer y el más grande obstáculo.

Después, creo que enfrentarte al día al día, a las diferencias que hay en la manera en que las personas piensan e interactúan, a las rutinas y darte cuenta que son polos opuestos. Tuve que acostumbrarme a estar aquí sin perder lo que soy y sin olvidar a mis amigos, familia y mis valores como persona.

El tercer obstáculo al que a veces me enfrento es que como estudiante internacional en Estados Unidos tienes oportunidades pero no las mismas que un estadounidense. Existen infinidad de oportunidades pero de esas solo 20 o 10 son para estudiantes internacionales así que tienes que volverte más competitivo. Tienes que trabajar mucho en tí para lograr distinguirte de los demás.

A – ¿De qué se trata la investigación en la que has estado trabajando?

M – Estudio en un laboratorio lo que comúnmente conocemos como el dolor pero el dolor a nivel de neurociencia es lo que el cerebro detecta y mi investigación se enfoca en lo primero, que es que tu cuerpo perciba o detecte cómo un estímulo puede lastimar o causar daño.

Lo que se detecta son canales iónicos, si aplicas fuerza o cambios de temperatura estos canales se abren y desencadenan procesos que hacen que el cuerpo detecte ese estímulo como algo dañino, yo estudio cómo eso se relaciona con el dolor que se da por el frío.

Sin embargo, una limitante en la ciencia es que no puedes ir por ejemplo con tu tía Rocío para investigarla ya que eso se considera antiético, así que se utilizan distintos tipos de modelos y animales para que sirvan como proxy para medir y tratar de entender mejor la complejidad del ser humano.

Sorprendentemente yo estudio la mosquita de fruta, esas que te desesperan son las que me ayudan a mí a entender mejor ese proceso de detectar cómo el frío funciona en el cerebro de las personas.

Me gustaría que quienes lean esto se quiten la idea de que los humanos somos seres superiores o especiales en relación a lo molecular genético y a cómo nuestro sistema nervioso se desarrolló. El sistema nervioso de una mosca de fruta es similar al del ser humano y es así como me es posible hacer una comparación utilizando a la mosca y haciendo manipulaciones genéticas. De esta forma, me ha sido posible aportar más información sobre cómo se detecta el dolor.

A – ¿Qué piensas sobre el síndrome del impostor? ¿lo has experimentado?

M – No diré que no lo tengo porque lo tengo y muchas veces. Creo que es muy normal que cuando logras algo que pensabas que no lograrías o no tendrías la oportunidad de hacer te enfrentes a cosas así. Con mucho trabajo yo he logrado quitarme un poco de la cabeza esa idea de que estoy aquí por suerte y no por lo que he trabajado.

A mí me ayuda hablar con mentores, con mis papás y con mis amigos para tener retroalimentación y recordar que lo que he logrado ha sido porque trabaje por ello porque de suerte es difícil que lleguen las cosas. Es importante aceptar que tienes esa mentalidad y hablar con quienes saben que has hecho y trabajado y te reiteren que has trabajado para llegar a eso. 

A – ¿Dirías que el ambiente para las mujeres en las ciencias ha cambiado? y ¿Cuáles son las perspectivas que ves a futuro?

M – La perspectiva que creo que antes se tenía es que este era un campo dominado por hombres, antes no veían a la mujer como capaz de lograr estudiar o meterse en los temas científicos pero yo que estoy aquí y tengo contacto con investigadores más avanzados me doy cuenta que eso está cambiando totalmente. Siento que ya es mucho más común ver a investigadoras con carreras increíbles, ya no es raro y en un futuro me  arriesgaría a decir que será mucho más común que una mujer esté en la ciencia que un hombre.

En mis clases de los últimos años un poco más del 50% ya son mujeres entonces eso indica una tendencia en la que la presencia femenina está igualando y superando a la masculina. 

Stem como comunidad ya es más abierta y perceptiva a cambios sociales, abierta a diferentes identidades de género y preferencias sexuales, siento que el campo de las  Stem se ha vuelto más inclusivo hacia todo tipo de identidades.

O- stem o out in stem era un grupo que tenía como propósito crear un espacio abierto para personas con identidades diversas y darles oportunidades y herramientas para que crezcan en su carrera como científicos. Este programa estaba presente a  nivel nacional y en muchas escuelas como Harvard y algunas otras. 

A – ¿Cuál dirías tú que es la mejor forma de inspirar a las mujeres jóvenes para que se interesen en las ciencias?

M – Primero que nada yo diría que es muy importante el ejemplo de ver a otras mujeres, pero es muy importante que no se quede solo en eso, si no que nosotras mismas nos apoyemos y motivemos a lograr cosas. Siempre lo digo pero la manera en que yo aprendí a estudiar y a desarrollar mi punto de vista en el ámbito escolar fue por mi mamá, sin esa presencia o ese rol yo no estaría en donde estoy.

Es importante que como mujeres no nos veamos como competencia porque es muy fácil tratar de competir, a veces pensamos que solo hay cierto número de lugares y por eso tenemos que hacerlo, pero más que competir, debemos apoyarnos y buscar que más oportunidades se abran para nosotras para que así las niñas en el futuro puedan tener más opciones sobre qué pueden hacer con sus vidas.

A – ¿Cuál es tu cosa favorita sobre las ciencias?

M – ¡Es que las ciencias siempre están cambiando! Algo que se consideraba verdad hace 3 años la ciencia puede demostrar que sí es cierto o que en realidad eso no era.

 Además, en la ciencia no hay como una ley y esto será por siempre, siempre está cambiando y eso me gusta, esa capacidad de evolucionar y de no encasillar en una las cosas. Quizá si estudias biología y lees adn dices chole otra vez lo mismo pero ya en la investigación y haciendo el trabajo te das cuenta que todo ese conocimiento llevó mucho tiempo para que se hiciera ley.

Tu trabajo puede cambiar la percepción de las cosas y tienes la oportunidad de mejorar constantemente.

A – ¿Sientes que el apoyo de tu entorno ha sido un factor determinante para ti?

M – Claro, cuando les dije a mis papás que quería estudiar neurociencia ellos nunca me juzgaron, a pesar de ser algo que no conocían.

El hecho de que mis amigos y mi familia no me juzgara fue muy importante para mi porque yo decidí venir cuando me quedaban 2 años de carrera en odontología. Mucha gente lo vio como que estaba perdiendo el tiempo o decían no sabe qué hacer con su vida pero he tenido suerte de que ni mis papás ni mis amigos cercanos me han puesto nunca en duda el porqué de mis acciones y siempre me apoyan y me motivan.

Siempre he sabido que aún estando lejos estoy a una llamada de distancia y sin el apoyo de todos ellos yo no podría lograr nada.

Olimpia Coral Melo

Por Karen Castro

¿De dónde viene la Ley Olimpia? Esta ley que protege a las mujeres de la violencia digital y mediática sexual en nuestro país fue redactada y propuesta por una mujer excepcional, Olimpia Coral Melo.

La Ley Olimpia, nos protege de los delitos contra la intimidad sexual, es decir la difusión de imágenes, videos o audios con contenido sexual sin consentimiento de las víctimas, así se obliga a las autoridades competentes a “bajar o bloquear” el contenido difundido sin consentimiento de los espacios digitales para inhibir la violencia digital.

Olimpia Coral Melo es la redactora e impulsora de la ley que prohibe la violencia sexual que muchas mujeres hemos experimentado y ella también en carne propia. A los 18 años un video sexual realizado con su entonces pareja, donde solo se le podía identificar a ella se difundió en WhatsApp. Muy pronto se vio acosada en su ciudad, Huachinango, Puebla y en redes sociales. Se lucró con el video en un periódico local y en su comunidad; se le asignaron apodos peyorativos y la difusión del video llegó a todo Puebla. El acoso la llevó a encerrarse durante ocho meses en casa, el desconocimiento y la vergüenza la obligaron a aislarse y a intentar suicidarse.

El apoyo de su madre fue indispensable para ella, al enterarse le dijo “Todas cogemos, la diferencia es que a tí te ven coger. Eso no te hace una mala persona o una delincuente. Tú solo disfrutaste de tu vida sexual”; así su madre le permitió en sus palabras “conocer la sororidad, que las mujeres somos muy poderosas”, la protegió del mundo, pese al acoso que vivían de vecinos y desconocidos en su propia puerta. El acoso y la invasión limitaron su libertad y su vida, la culpa le había impedido acceder a la justicia. Los likes se sentían como una violación al utilizar su cuerpo digitalizado.

Cuando encontró otras páginas donde se burlaban de más mujeres por infinitas razones comenzó a comprender que ella no tenía la culpa y fue ahí cuando decidió denunciar. Se encontró con que de acuerdo a la justicia y al código penal, al no ser violación no se consideraba un delito y que ante esa violencia aún no tipificada el Estado no la protegía. Comenzó a contactar a otras chicas que habían sido exhibidas en internet para comenzar un proyecto de reforma para Puebla, pese a los consejos de no hacerlo, al pensar en todas las chicas que estaban pasando por los mismo y que pensarían en quitarse la vida. La propuesta de la ley se presentó en un foro de propuesta ciudadana en marzo de 2014 con apenas 19 años, por fin entendía que aquellos que habían compartido y viralizado el video eran los verdaderos delincuentes. “ A mí ya no me da vergüenza tener dos senos. A mí ya no me avergüenza vivir mi sexualidad”. Sin embargo el camino para aprobar la ley fue largo. Hasta 2018 se aprobó la reforma de delitos contra la intimidad sexual en el código penal y tras dos años de intentos la ley se aprobó en Puebla, su primer meta. La reforma se comenzó a conocer como “Ley Olimpia” por la mujer que había tenido la valentía de proponerla. Junto con otras mujeres, Olimpia Coral, formó el Frente Nacional para la Sororidad, el cual presentó la primera iniciativa en el Congreso de Puebla. Hasta el momento esta ley se ha replicado en 16 estados más. En noviembre de 2020 se aprobó por unanimidad en el Senado de la República la reforma para modificar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y el Código Penal Federal derivada de la Ley Olimpia.

El enorme esfuerzo y valentía por luchar contra la violencia digital y mediática hacia las mujeres de Olimpia Coral Melo, busca otorgar a todas la mujeres del país la oportunidad de acceder a la justicia ante la violencia y lo ha logrado en muchas partes del país. “Estoy viva gracias a las mujeres, después de mi mamá fue mi abuela y luego mis hermanas, después mis compañeras feministas y todos los días son todas” son las palabras de Olimpia. Desde La Ola Púrpura y en nombre de todas las mujeres que han sufrido violencia digital y mediática te decimos ¡Gracias Olimpia!.

¿Por que las feministas admiramos a Ruth Bader?

Por Yoana Rodríguez

Simple e icónica. Su rostro enmarcado por unos lentes rectangulares de pasta gruesa, labios finos y sonrisa sutil, cabello recogido en una coleta baja y como accesorios únicos aretes pequeños y collar ancho o cuello de encaje. 

La imagen de Ruth Bader Ginsburg es la armonía entre la firmeza y seriedad de una mujer que se abrió camino en un terreno dominado por hombres, así como de la feminidad poderosa y atractiva, distintiva de la lucha a la que dedicó su vida: derribar las barreras sociales y legal entre hombres y mujeres.

Apodada como Notorious RBG, hace poco menos de un mes sobre leíamos de la muerte de esta jueza estadounidense, quien a sus 87 años falleció a causa de un cáncer de páncreas, pero ¿quién fue ella y cómo es que una mujer octogenaria se convirtió (a pesar de la seriedad de su cargo) en un ícono pop de la lucha feminista?

Joan Ruth Bader nació en Nueva York en 1933 dentro de una familia judía de clase media. Desde pequeña fue descrita como una niña callada, activa e inteligente, educada para ser independiente y en cuya formación se pusieron grandes expectativas familiares. Principalmente las de su madre, Celia, que la impulsó a interesarse por los libros y el estudio y quien falleció el día anterior a que Ruth se graduara del bachillerato. 

En plena década de los 50 Ruth se graduó de la Universidad de Cornell y después continuó sus estudios en Derecho en la Universidad de Harvard, donde destacó como una de las mejores de su clase.

Primero como abogada y luego como jueza del Tribunal Supremo de Estados Unidos, Ruth fue pionera en la defensa de los derechos de la mujer abriendo una tras otra las puertas que le cerraron a ella y tantas otras mujeres, inclusive hoy día.

Más de cuatro décadas de trabajo por la igualdad de derechos hicieron de ella un referente feminista de resonancia mundial. Sus acciones hicieron cambios reales, fue la segunda mujer en ser nombrada por la Corte Suprema de Estados Unidos y sus opiniones disidentes la conviertieron en una celebridad entre las generaciones más jóvenes.

¿Por qué admiramos a Ruth Bader? Porque es la historia real de una mujer que luchó toda su vida por un sueño común: un mundo más igualitario y justo para sus habitantes. Nos dio un modelo a seguir de estudio, trabajo, excelencia y lucha constante. Ruth se internó en lo más profundo de un sistema legislativo absolutamente patriarcal y desde ahí generó estrategias, observó y jugó a favor de su enfrenta, pero sobretodo nos dio la certeza que el cambio es posible, un espíritu de esperanza hoy más necesario que nunca.

Si quieres conocer más sobre ella, en 2016 publicó el libro My Own Words, un libro autobiográfico co-escrito con sus biógrafas Mary Hartnett y Wendy W. Williams. El libro es una recopilación de discursos y escritos emblemáticos desde su infancia. 

Para ver en pantalla, en 2018 salió el documental La Jueza (RGB), dirigido y producido por Betsy West y Julie Cohen, quienes narran desde el origen de la jueza, hasta su vida universitaria y sus brillantes estrategias legales que empujaron a alcanzar la igualdad de género frente a la ley estadounidense. El documental está disponible en Netflix.

Otra película reciente es La voz de la igualdad (On the basis of sex, 2018), protagonizada por Felicity Jones y dirigida por Mimi Leder el filme se sitúa en 1956, tiempo en la que joven Ruth era estudiante de Derecho en Harvard. La historia retrata la fuerza de su carácter  al enfrentar los constantes obstáculos de discriminación con sus profesoresy colegas desde el inicio de su carrera. Disponible en Prime Video

Fuentes:

https://elpais.com/internacional/2019/02/23/actualidad/1550937519_698822.html

https://www.lavanguardia.com/internacional/20200920/483572721689/ruth-bader-ginsburg-la-improbable-heroina-feminista.html

Ruth Bader Ginsburg: la gran disidente

*¿Quién fue Ruth Bader Ginsburg?* Conócela a ella y su enorme trabajo con estas películas en streaming

De nuestra autora de hoy

Yoana Rodríguez (Guadalajara, 1994) es egresada de la Primera generación de Periodismo y Comunicación Pública del ITESO. Desde una perspectiva de género, sus temas de interés son derechos humanos, desigualdades, arte y cultura. Es una de las dos miembros mas recientes de La Ola Púrpura.
Es un ser nocturno (las mañanas son su peor enemigo), ama a los animales (especialmente a su perro Titino), el color azul, visitar museos, andar en bicicleta y los atardeceres desde cualquier azotea.

Feministas desde chiquillas

por Natalia Hache.

Cuando escucho pláticas sobre qué materias se deberían dar en las escuelas que no están dentro de la currícula habitual escucho; finanzas personales, ecología y medio ambiente, sexualidad, música, nutrición, inteligencia emocional, meditación y un sin fin de materias que consideramos necesarias para desarrollarnos  como personas y obtener “habilidades para la vida”, no tanto conocimientos pedagógicos o cognitivos, si no habilidades para desarrollarnos como personas, pero ¿por qué nunca mencionamos materias que nos ayudarían a sociabilizar y a mejorar la calidad de la comunidad? 

La educación en algunas ocasiones profundiza en la enseñanza de conocimientos cognitivos para desarrollar habilidades como pensamiento matemático, razonamiento lógico, cálculo mental, habilidades lectoras y en algunas ocasiones o algunos sistemas de educación dejan de lado las habilidades sociales o los valores que debemos tener desarrollados desde pequeños que son base para la integración a la comunidad y uno clave y urgentemente necesaria; la empatía.

Y no responsabilizo completamente a nuestro sistema de educación, al final de cuentas a veces olvidamos que no todo lo que las pequeñas generaciones saben es directamente enseñado en las aulas; los medios de comunicación, sus círculos sociales (familia, amigos, vecinos), tienen una gran trascendencia en su sistema de creencias y en los valores enseñados y aplicados en sociedad.

La empatía es la participación afectiva de una persona en una realidad ajena; con ello entran tantos temas que carecen la sociedad en la actualidad; la responsabilidad socio afectiva, el machismo, el patriarcado, los roles de poder, el adultocentrismo; necesitamos impulsar dentro de las aulas una educación no sólo basada en un tema que se trabaja en el libro y queda en páginas respondidas, debemos apropiarnos de la cultura de la igualdad para obtener cambios trascendentales en nuestra sociedad y fomentar una cultura de igualdad en las escuelas; se comenta fácil pero conlleva una carga más grande que sólo cambiar un sistema educativo, hay que educar a TODA la comunidad escolar en la igualdad. 

Un artículo publicado en la revista Science (Bian, Leslie y Cian, 2017) hablaba de la influencia de los estereotipos que son asociados al género desde edades muy tempranas (6 años); a esta edad, las niñas comienzan a “creer” que por ser niñas son menos inteligentes que los hombres y evitan realizar actividades donde se “compruebe” su nivel de inteligencia. 

También se comprueba que desde edad temprana se relaciona los juguetes con algún género; las niñas con muñecas (reforzando el estereotipo de mujer=maternidad) y los niños con carros o legos (niño= pensamiento lógico) A través del juego, es como los niños y las niñas construyen su percepción del mundo; incorporando las ideas sobre su función y comportamiento en sociedad.

Es por esto que debemos optar dentro de la comunidad educativa clases para los docentes de primera instancia sobre el feminismo y su historia, sobre las huelgas y las revoluciones desde una perspectiva humanista, que lo veamos como una evolución humana donde se ha buscado la apropiación de los derechos humanos.

Establecer un patio de juego uniforme donde no reine el futbol, dejar de separar las filas de niños con las de niñas; fomentar una educación feminista que aunque no se notarán cambios de primera instancia, estaremos creando una sociedad a largo plazo fuera de estereotipos y roles de género que sólo fomentan una sociedad desunida, sin coincidir en un objetivo que debemos tener establecido desde la infancia; buscar un mejor mundo para todes.

Un mundo donde las niñas de seis años sepan defender a su compañera, un mundo donde puedan decirse feministas desde chiquillas, donde se busque la igualdad de los géneros, donde se pueda caminar en paz, donde se puedan sentir seguras y sobre todo amadas; por eso desde mi trinchera como docente, no me cansaré de seguirles diciendo lo mucho que valen, lo mucho que tienen por recorrer y sobre todo lo mucho que tenemos por aprender. 

La docencia es uno de los mundos más apasionantes que he conocido, hacer revolución desde las aulas es algo que he aprendido a lo largo de los años; yo no elegí la docencia cuando salí de la carrera, yo elegí la docencia desde que vi a mi mamá dar clase por primera vez porque cuando alguien hace algo con pasión y entrega, es imposible no inspirar a los demás; porque un maestro no sirve para enseñar, un maestro sirve para transformar vidas.

De nuestra autora de hoy

Natalia Berenice Rodríguez Hernández. Nací en Guadalajara, Jalisco, desde que recuerde me han gustado los libros y las letras así que decidí estudiar comunicación y el destino y una entrevista me llevaron a uno de mis oficios: la docencia. También me dedico a cuidar plantas y me considero fiel creyente de que el pozole no debería ser comida mexicana.
Redes: @Eneberreache

Lola Álvarez Bravo

Para hacer retratos tiene uno que interiorizarse,
escudriñar a la persona hasta o último y estar pendiente de sus maneras,
de su actitud. De quién es y cómo es.

por Natalia Hache.

Jalisciense. Jalisciense y fotógrafa. Nacida en Lagos de Moreno un 3 de abril de 1903. A los 3 años sus padres deciden separarse y ella, su papá y su hermano se fueron a vivir a la CDMX para comenzar una nueva vida; pero en este proceso, el padre de Lola fallece (1916) así que Dolores y su hermano se mudan a vivir con el medio hermano de su padre y su esposa.

Pero como la vida da mil vueltas, en este nuevo hogar conoce a sus vecinos y entre ellos; Manuel Álvarez Bravo, con quien contraría nupcias en 1925; tomando así el apellido de su marido. Viven su vida de matrimonio explorando al máximo el país y se van a vivir a Oaxaca para que Manuel pudiera continuar su carrera de contador, mientras tanto, Lola comienza a tomar fotografías y a experimentar este arte a escondidas y de infraganti en el cuarto oscuro que su esposo había instalado en la cocina; Manuel no estaba convencido de enseñarle a Dolores la magia de la luz. En 1927 regresan a la Ciudad de México para continuar la carrera fotográfica de Manuel.

A principios del siglo 20, ella y su esposo abren el Taller de Fotografía Álvarez Bravo. En 1931 su esposo (Manuel) cae gravemente enfermo y Dolores para sacar adelante la situación económica tomó las fotografías para la revista Mexican Folkway, como dato cultural, algunas fotografías salieron con el nombre de Manuel Álvarez Bravo, sin embargo, Dolores es la autora de ellas. 

A mediados del siglo 30 fue que su carrera profesional tomó gran impacto pues obtuvo su primer trabajo relacionado con la fotografía en una revista para la SEP llamada maestro rural. Ya tomando las riendas de su carrera profesional, Lola comenzó a formar parte de este grupo del siglo XX relacionado con la cultura, la literatura y el arte en México.

En 1934 se separa de su matrimonio, pero decide conservar su apellido de casada; esta época es fundamental para Lola puesto que se vuelve amiga incondicional de Frida Kahlo y de María Izquierdo.

Lola tiene una amplia variedad de estilos fotográficos; foto reportaje, fotografía de retrato, foto documental y fotografía de arquitectura. Una de sus series fotográficas más importantes es la que le hizo a Frida Kahlo en la Casa azul en Coyoacán en 1946. De hecho, también Lola fue la primera persona que le organizó una galería de arte a Frida (y la única exposición en vida) en la Galería de Arte Contemporáneo; un año después (1954) Frida fallece. 

Aquí les dejo una entrevista: 

Su primera exposición fue en el Palacio de Bellas artes para después brincar al mundo internacional. Su archivo completo de fotografía está en Center for Creative Photography en la Universidad de Arizona en Tucson.

Lola sufre de un infarto en 1993 y fallece a los 90 años. Con una carrera reconocida como fotógrafa importante del Siglo XX.

Jalisco no la ha dejado pasar por alto y si ustedes se fijan bien, en el Teatro Degollado está una placa con su nombre, siendo reconocida como “jalisciense distinguida”. 

Hoy hablamos de Lola como una fotógrafa y artista del México contemporáneo, que tiene gran impacto y genera inspiración para muchas fotógrafas que deciden seguir sus pasos, festejamos su fuerza para aprender fotografía sin importar las opiniones ajenas y sobre todo reconocemos su trayectoria dentro del país.

Referencias: 

https://es.wikipedia.org/wiki/Lola_%C3%81lvarez_Bravo
http://www.cadadiaunfotografo.com/2013/04/lola-alvarez-bravo.html
https://mxcity.mx/2018/09/retratos-de-lola-alvarez-bravo-figura-central-de-la-fotografia-mexicana/
https://fotografica.mx/fotografos/lola-alvarez-bravo/


De nuestra autora de hoy:

Natalia Berenice Rodríguez Hernández. Nací en Guadalajara, Jalisco, desde que recuerde me han gustado los libros y las letras así que decidí estudiar comunicación y el destino y una entrevista me llevaron a uno de mis oficios: la docencia. También me dedico a cuidar plantas y me considero fiel creyente de que el pozole no debería ser comida mexicana.
Redes: @Eneberreache