Entrevista a Espabilo

por Lily Sánchez

Hace unas semanas tuve el placer de conocer este increíble espacio que fusiona café y arte: Espabilo, es una barra de café y estudio de ilustradoras ubicado en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. 

Platiqué con su fundadora, María Aquino, desde sus inspiraciones y experiencias como ilustradora, de su marca personal Clamor, hasta de su camino en este proyecto. 

Esperamos disfruten esta entrevista y la sientan tan inspiradora como nosotras. 

“Yo creo que en un mundo donde se cae a pedazos, el arte y las cosas que nos gustan son súper importantes para no decaer… Entonces me di cuenta que el arte también  tiene una forma de salvar vidas durante esta pandemia, y bueno, de ahí nace como mi idea de quiero un espacio que sea como uniendo el arte que es lo que me gusta  y lo que me apasiona pero también creando este espacio para chicas”. 

Lily: Cuéntanos cómo surgió la idea de Espabilo con el concepto de barra de café en conjunto con la casa de Ilustradoras

María: Es algo que llevaba mucho tiempo gestando dentro de mí. Desde que entré a la uni que, empecé a estudiar una carrera relacionada a los negocios, Marketing, siempre supe que quería hacer un negocio diferente de todo lo que conocemos, no que solo me beneficie a mi y a mi bolsillo, siempre he creído que es importante tener un propósito, entonces yo creía que mi propósito personal era como romper con este tabú de que entre mujeres no podemos ayudarnos y así. Me decían mucho esta frase de “El peor enemigo de una mujer es otra mujer” entonces a mi esta idea como que no me sonaba. Siempre supe que quería hacer algo que rompiera este estigma, algo para apoyarnos entre nosotras,en un principio no sabía cómo iba a ser o qué iba a ser. 

Conforme fui desarrollándome, conocí el mundo de la ilustración y me atrapó, porque toda la vida me había gustado dibujar. Para mi el sueño de vivir de lo que tanto amaba, que era dibujar, era super lejano, súper imposible, entonces en el camino me doy cuenta que no era la única que pensaba esto, conocí a muchas chicas super talentosas y era así cómo “Es que me encanta esto, pero tengo que estudiar esto, porque tengo que vivir y esto es lo que me va a dejar”. En aquel momento, cuando creo mi marca de ilustración, me nace la idea de crear una comunidad que fuera de mujeres para mujeres. El concepto de la marca se acerca a eso, no me encanta el término empoderar porque siento que está un poco viciado, pero llamémoslo así, empoderar más mujeres, acompañarnos durante nuestros procesos de crecimiento personal. Y así, empiezo a conocer, siento que empiezas a atraer esa energía hacia ti y entonces comencé a conocer chicas que estaban en la misma sintonía de querer crecer juntas.

Cuando viene la pandemia, yo la verdad me estaba dedicando a otra cosa que no tenía nada que ver con esto, y a la par yo llevaba mi marca pero era como algo pequeño. Entonces se dio la pandemia y para mí fue un giro de 180 grados y de  ponerme a pensar “¿Qué estoy haciendo y para donde quiero seguir? ¿Este es el camino que me está haciendo feliz?” Y estaba dejando como de un lado esto que sentía que era mi propósito, no sé si de vida, pero sí de la persona que ahora soy y lo que para mi era importante en este momento, que era crear esta comunidad.

Me encantaría decir que el concepto ya estaba cuando surge Espabilo, pero la realidad es que llegué a este espacio donde ahora estamos. Lo vi y lo sentí, fue como “Aquí, no sé qué va a ser, sé que es con mujeres, sé que lo vamos a hacer con más chicas, no sé qué, pero aquí es”. Entonces, fue como el lugar ideal en el momento ideal, empecé a crear en mi cabeza cómo podría funcionar. Recuerdo que tenía muchas amigas ilustradoras que igual con la pandemia como que se les había venido todo hacia abajo, entonces como artista se viene como este momento desesperanzador, y es como un poquito triste decir “Mi mamá tenía razón, si me iba a morir de hambre haciendo lo que me gustaba, pero si hubiera estudiado medicina ahorita tendría trabajo”. Entonces dije, no es posible, yo creo que en un mundo donde se cae a pedazos, el arte y las cosas que nos gustan son super importantes para no decaer y empiezo a ver justo los índices de ansiedad, depresión, empiezan a aumentar, y me llama la atención que en muchas entrevistas dicen cosas tipo, “ Yo estaba en depresión, hasta que descubrí que era buena en la música”. 

Así, me di cuenta que el arte también tiene una forma de salvar vidas durante esta pandemia, y bueno, de ahí nace como mi idea de, “quiero un espacio que sea como uniendo el arte, que es lo que me gusta  y lo que me apasiona, pero también creando este espacio para chicas”. Y me puse a hacer cómo el scouting aquí en San Cristóbal, y me doy cuenta que a pesar de ser un lugar con tanta apertura para varios tipos de arte, música, teatro, no hay un espacio que sea para chicas. Yo tengo un amigo de una galería de acá, así que pensé le voy a platicar mi inquietud y efectivamente me dijo: “Pues mira, aquí tratamos de jalar a chicas, pero es muy mínimo en comparación con el número de chicos artistas”. Entonces, me empiezo a preguntar ¿Será que no hay chicas artistas o no hay un espacio donde estas chicas se sientan cómodas? Y empiezo a hacer esta búsqueda como con amigas y chicas de instagram, y me doy cuenta que es un tema también como de sentirse cómoda y segura, de qué ¿Por qué no dan ese primer paso? “Que es que no creo que haya un espacio para mí, no sé cómo empezar”.

Es ahí donde más que una galería se transforma en un lugar de acompañamiento para estas chicas, como en su proceso artístico, hay muchas ilustradoras que tenemos aquí que es la primera vez que sacan grabados de colección o exposición. Y para mi ese proceso es muy importante, estar ahí acompañando y asesorando de la manera en que sepamos, para animarlas a tomar esta decisión. 

La verdad es que creo que todo esto fue como un camino que se fue haciendo, como el decretar que es lo que quería y las piezas se fueron uniendo.  En un principio eramos 6, y yo agradezco infinitamente a estas artistas que me confiaron a sus bebés, porque claro, es eso, es tu marca, es tu bebé y tu arte es lo más preciado, y me lo confiaron y ahora ¡Somos 12! y es bien impresionante. Y la otra parte que yo dije así como “wow, claro, este es el camino” fue cuando bueno yo dije “Si, San Cris, no sé qué tanto conozca de la ilustración, si es un lugar donde se mueven muchas cosas pero no sé qué tanta conciencia haya de esto, y la gente empezó a reaccionar de una manera super bonito, de “wow, yo no sabía que había esto, me encanta” y como a quererse meter mas en esto. 

Y la fusión con el café la verdad es que desde hace tiempo Chiapas se conoce como el mundo de café y para mi era como muy interesante este mundo que yo no había explorado antes de la pandemia, y la verdad nace un poco de la necesidad. Nos quedamos sin trabajo y fue así de -¿Y ahora qué hacemos?, -Pues movamos café. Entonces comenzamos a entrar en este mundo y cuando decidimos abrir el estudio de ilustradoras fue como, bueno ahora vamos a dejar de lado esto y era cómo ¡pero también nos encanta! y luego me puse a pensar que igual muchas de las veces que creamos, escribimos, hacemos, siempre estamos como tomando algo, como que el momento de creación para mi es un momento de mucha introspección y apapacho. Así que dije, bueno creemos un lugar que no solo sea una tienda, sino que sea un lugar en el que puedan sentirse cómodas las ilustradoras, de venir a nutrirse en todos los sentidos, tanto visual como cultural, en todos, todos los sentidos. Entonces comenzamos a crear algo como una experiencia de todos los sentidos, también la elección de las cosas que metimos en la barra de café fue como bajo la misma línea, super visual y todo se acomodó muy bien. 

¿Cómo ilustradora cuál fue tu experiencia al querer exponer/ vender tu trabajo o al darle visibilidad? 

Yo creo que lo más difícil es dar el primer paso, como romper la barrera. Es cómo lo que te decía, para mí la ilustración y el arte es algo muy introspectivo, para mi es lo mismo que subir una foto desnuda, porque estas dejando pasar a los usuarios, visitantes o a como lo quieras ver a lo más profundo que ti, más que imaginación, yo lo veo como un tema de emociones y sentimientos, porque para mi es una manera de expresar.

Antes de dar a conocer mi trabajo, yo cuando dibujaba por ejemplo, cada ilustración tiene un significado, yo escribo siempre textos relacionados, entonces antes de saber que existía el mundo de la ilustración, era mi diario, mi forma de soltar, mi forma de sanar, lo más profundo que yo soy y lo pongo en papel. Para mi dar a conocer mi trabajo era cómo me voy a desnudar ante todos y van a ver que soy vulnerable, que a veces me siento triste, que me han roto el corazón, y era como ¿Cómo voy a mostrar eso, cómo los voy a dejar saber? Ya no me van a ver igual. Así como, van a ver todos mis traumas, era bien complicado, y ya las primeras veces fue como a ver que pasa. Y resultó bien bonito porque cuando comienzo a sacar mis primeras cosas, mis primeros textos e ilustraciones, de repente me comenzaron a llegar mensajes de ”Wow, esto que pusiste me llegó muchísimo, porque que estoy en un punto de mi vida en el que esto me ayuda de tal manera…” o “Oye, esto que viviste me hace sentir relacionada porque yo no me he atrevido a vivir de esto…” no sé, como el sentir de que había más chicas pasando por lo mismo, y ninguna de nosotras tenía como la decisión de hablar de ello, porque todas teníamos como el miedo a ser juzgadas y tener una comunidad que te abraza y tu puedes abrazar y donde puede crecer y apoyar mutuamente, ha sido muy bonito. 

También otro tema que me costó mucho fue sacar mi trabajo a redes, las redes son bellisimas, a mi me encantan, me han ayudado a tener como muchas relaciones, incluso muchas amistades bien sólidas hoy en día, pero también son un punto de comparación bien grande, yo comencé a seguir ilustradoras, me acuerdo y cada dos días me daba la crisis de “Ya lo voy a dejar, porque yo no sirvo para esto, yo no soy tan buena”. Entonces yo creo que esos han sido los retos más grandes, el dar el primer paso y el no compararse, entender que no es una competencia, que nadie es mejor que nadie, son cosas diferentes. Ahora lo veo en el estudio, y me preguntan “¿Quién es tu favorita? ¿Quién es la mejor ilustradora?” Y pues, es que no hay punto de comparación, son personas diferentes, con vivencias diferentes, con estilos diferentes, no hay comparación, no hay mejores, no hay peores, y al final siento que siempre habrá personas que se identificarán con cada una. 

Esos han sido los retos más grandes, entenderme cómo una persona individual y tan capaz cómo todas las otras personas, creo que ha sido complejo. 

L: Sí, creo que es algo que pasa más con mujeres artistas.

M: Si, creo que también como mujeres tenemos muchas cargas de ideologías sociales, creo que nosotras mismas ante tantas etiquetas nos ponemos la vara muy alta, ¿Sabes? Como, tengo que hacer esto, tengo que alcanzar esto, cuando en realidad no tenemos qué, no debemos qué, no hay que cumplir con los requisitos de nadie más que los de nosotras mismas, y también es algo muy importante de entender en este proceso. 

L: ¿Cómo se unieron las ilustradoras que están aquí? Comentabas que iniciaron seis, ahora son doce. ¿Cómo llegaron desde las primeras? ¿Tienes algún proceso de curaduría?

M: En realidad, con las primeras, sí fue como una invitación de chicas a las que yo ya conocía, a algunas ni las conocía en persona, solo por redes seguía su trabajo. Por ejemplo, una de las chicas, cuando yo empecé en la ilustración era como que wow, para mi estaba en un pedestal, era de “Es una chica de aquí que está viviendo de esto”, para mi ella era como el estandarte de: “Esto es posible”. Entonces, para mí era súper importante y simbólico que estuviera aquí. Empecé a buscar personas que para mí fueran como esta fuente de inspiración y también, como este pilar de decir “Se puede y lo vamos a hacer juntas”; y así empecé, a hablar a las chicas y todas estaban encantadas. 

Es bien chistoso, porque yo de curaduría la verdad no tengo un conocimiento más que empírico, llamémosle así, pero no era un tema de curaduría de arte de qué “Esta pieza o está”, la verdad es que no, pues yo nunca estudié nada relacionado al arte, nunca pensé que fuera a abrir una galería, entonces era como, instintivo, era como que las veía, y lo sentía, y yo decía “Sé que ella tiene que estar” ¿Por qué? No sé. 

Recuerdo que una chica me dijo, “Es que está bien, pero yo nunca he estado en ningún punto de venta y yo no hago esto, yo no hago el otro y tengo poquitos seguidores” Así como “Si tu quieres esta bien”. Para mi eso era cómo lo más irrelevante, era como un tema energético que yo decía, ella. 

Y ya después de nuestra apertura, se empezaron a acercar otras amigas, otras conocidas que yo ni siquiera sabía que hacían piezas, y era como de “Oye, mira es que yo hago esto, pero no me he animado, no sé si pudiera”. Entonces, es bien padre porque nos empezamos a dar cuenta que el objetivo se estaba cumpliendo, de crear un espacio seguro donde las chicas se sintieran cómodas de dar a conocer su trabajo y acercarse. Tal vez, también si no tienen conocimientos de algún tipo, de técnicas, como que lo que empezamos a hacer también es una red de contactos, en el cual poderlos como llevar al lugar indicado para ayudarlas en sus procesos o caminos. 

L: Nos platicabas que comenzaron este proyecto en medio de la pandemia, ¿Esto les ha provocado alguna barrera? 

M: Sí ha sido complicado porque todavía hay mucho miedo, entonces mucha gente como que todavía no se anima a salir, a viajar. La verdad muy poca gente nos ha dicho “No vengo por la pandemia”. Nos ayuda mucho también tener un espacio con jardín abierto y al ser San Cris. un lugar pequeño, los espacios que tenemos son como muy dispersos.

Te mentiría si te dijera que la  pandemia nos pone a sufrir. Igual que ahora con la parte digital, las personas que a veces no se animan a venir a conocer al estudio, pues igual está la venta y trato al cliente por medio de las redes y la verdad es que todo muy bien. Claro, tal vez no estamos al 100% de la capacidad que conocemos como normal en San Cristóbal, pero si viene gente. 

L: ¿Cúal crees que es la importancia de visibilizar el trabajo de mujeres artistas y crear espacios exclusivos para ellas? Igual pensando en este punto, de que en el sureste del país no tenemos mucha visibilidad sobre esto. 

M: Para mi es importante porque, viéndolo desde muchos puntos. En primero, porque la economía se mueve en gran parte por las mujeres de este país, pero creo que se mueve no ligada a actividades que las llenen, o sea, si se mueve la economía femenina, pero no se les ha dado lugar en muchas de las industrias creativas, para nada queremos ser un espacio separatista, pero si creemos que es importante que hay un espacio que las abrace. 

Para mi es como muy triste contarte porque desde mi punto de vista no debería ser así, pero hay situaciones de que “Me encanta ir a mi escuela de pintura pero de pronto alguien me acosó y deje de ir”, “Me encantaba vender en esta galería pero de pronto por ser mujer me dijeron tal cosa y no volví”, y esto para mi empieza a ser como una segregación social. Para mi es súper importante decir “Oigan, si hay espacios, si hay lugar para ustedes, no están solitas, estamos aquí para ser una y crecer juntas”.

Creo que como individuos, especialmente después de una pandemia que nos enseña el  verdadero sentido de la vida. Para mi fue muy fuerte ver que somos muy frágiles y ver que la vida se va rapidisimo, y creo que es bien bonito que podamos hacer lo que nos gusta y haya lugares que nos alienten a hacerlo, como igual dejar de lado estos temas de “Te vas a morir de hambre”, porque al final creo que cuando disfrutas algo todo se da, a veces ni sabes como, pero vas a encontrar personas en el camino, y para nosotros es muy importante, ser esas personas en el camino.

L: ¿Detrás del nombre de Espabilo hay alguna historia? 

M: En realidad, si. Cuando creamos el tema del café como por necesidad, te decía, era para mi cómo muy triste y fuerte tener que dejar el tema de la ilustración, fue un momento así como de que no es posible que todo lo que he construido se va a ir al caño, no va a existir. 

Entonces mi novio que es el que me ayuda con el proyecto, es músico, y los mismo, los dos deprimidísimos, y era cómo ¿Y ahora qué vamos a hacer?. Entonces, gran parte de nuestros amigos eran perfiles creativos, y dijimos ¿Por qué no creamos un café para estos perfiles creativos? hacer este acompañamiento en sus procesos de creación. Cómo que nos aferramos mucho al arte, nos aferramos mucho a no soltar lo que tanto amábamos.

El nombre, para mi, el crear es como despertar como ser humano, creo que todos somos seres creativos y creadores, todos creamos a nuestra manera. Entonces, para mi, después de una pandemia, el despertar como humanos era bien importante, y no queríamos ser tan literales como con “Despertar”, así que nos acordamos mucho de esta palabra que era “Espabilarse”, que es más que la acción de despertar, es como avivar, como que es más grande su espectro. 

Cuando creamos el Estudio, bueno mi marca se llama Clamor, pero yo no sabía si crearla bajo ese nombre, porque no me encantaba la idea de que una marca tuviera más peso que las otras en el estudio, porque para mi Clamor que es mía y es tan importante como las otras. Al final todas se han vuelto como nuestras bebés, y hay que cuidarlos, hay que arroparles y ver que crezcan. Entonces yo no quería que se viera como, las demás están aquí, y la mía más arriba. 

Así que ya con el nombre del café, para mi la parte visual al final es un despertar, o sea terminaba de englobar el arte que te despierta todos los sentidos, arte visual, auditivo, todos te despiertan de una u otra manera. Cuando ves una pintura hay algo ahí, algo que despierta, algo que se mueve, cuando escuchas una canción, cuando ves una obra de teatro; entonces como que terminaba de hacer que el nombre se solidificara, claro, este va a ser un lugar para espabilarse en todos los sentidos, desde que entres, que sea un deleite visual y luego un deleite del olfato con el café y luego al probarlo, que disfrutes. Y pues se quedó el nombre que dijimos, es perfecto. 

L: ¿Cuáles son tus planes a futuro para este proyecto? 

M: Cercano es empezar a tener talleres y cursos referentes al tema de Ilustración y arte, claro, no estamos cerrados solo a la ilustración pero nos encantaría solidificar en ese peldaño. 

A futuro si vemos una casa llena como de las diferentes ramas del arte, danza, pintura, que sean no excluyentes para chicos pero si liderados por mujeres, que se exponga el trabajo de mujeres. No me gusta que sea como separatista porque estamos super abiertos y recibimos a todos con mucho amor, pero sabemos que no hay una necesidad, los chicos no necesitan espacios, las chicas sí, y para mi es muy importante remarcar eso. 

Y pues en un futuro cercano, nos gustaría empezar con los talleres y cursos para que también el sector más joven de niñas y adolescentes, que comiencen a empaparse de estos temas, siempre liderados por la sororidad y seguridad, se puedan sentir cómodas. Además como mamás, creo que es difícil dejar a sus hijas en algún espacio, así para que ellas puedan tener la confianza de dejar a sus niñas, a sus adolescentes, con más artistas mujeres, que las guíen, las acompañen, creo que eso te nutre tanto en la vía artística como en tus cimientos como persona. También nos gustaría tener más chicas y tener chicas de todas partes del mundo, empezamos como un estudio de artistas mexicanas, se nos agregó una chica argentina que nos encanta, y ahora se nos agrega una chica chilena. Así que, también nos gustaría tener esta diversidad cultural de mujeres de todo el mundo. 

Y a largo plazo nos gustaría llevar este concepto a otras ciudades, porque como bien platicabamos, en el sur, sureste, la verdad hay muy poquitos espacios. A nosotros nos encanta que en CDMX exista tanta apertura, pero por eso creemos que es un punto que no vamos a tocar, hay sitios o ciudades que lo necesitan más, lugares más pequeños o alejados. También, nos gustaría de alguna manera ayudar a las comunidades más pequeñas, que si bien, no vamos a poner un punto de venta ahí o un punto de Espabilo, si ayudarlos, porque hay muchas comunidades, sobre todo aquí en Chiapas en donde el arte para las niñas es algo inalcanzable.

L: Entrando un poco más en tu marca, o en general con las marcas, ¿Crees que debería haber una relación entre la Ilustración, el arte y la sustentabilidad? Por ejemplo, hay muchas que manejan piezas en textiles. 

M: Claro, es súper importante, también es una constante búsqueda. Creo que parte de hacernos consumidores más conscientes, y creadores y marcas más conscientes, está este tema de, si se apoya el diseño mexicano pero también la sustentabilidad; hoy en día debe ser un factor súper, súper importante.

Nosotros buscamos justo lo que te decía, en nuestra red de contactos, una cadena también mucho más sustentable, que les permita también a las chicas tener productos y materiales de la misma forma, más responsables ambientalmente, y creo que es un tema que no se tiene que dejar de lado. Por ejemplo, en lo que a nosotros compete con la barra de café, tratamos que todo sea lo más sostenible posible, por ejemplo todos nuestros productos, café, chocolate y tés, todos cumplen con requisitos de ser orgánicos, que desde el momento de su cosecha hasta la elaboración, que todo sea lo más ecológico posible. Y también con lo que nosotros manejamos, no utilizamos desechables porque creo que es algo muy importante, no solo como negocio, sino como sociedad.

 A veces, sí es un poquito difícil porque siendo diseñador independiente y costeando todo, a veces, no puedes hacer producciones tan grandes y desgraciadamente aún es un poquito inaccesible este tipo de servicios que requieren inversiones grandes y se complica hacerlo así. Pero también la idea de que de alguna manera funcionemos como un tipo de colectivo, es que en lugar de que la producción se haga entre una persona pues se puede hacer entre varias ilustradoras, y de esta manera es posible tener otros tipos de materiales, acceder a otras alternativas que puedan hacer a las marcas más ecológicas y sustentables. 

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