Entrevista a Sofi Hanna

Sofía Hanna tiene 22 años, es una escritora venezolana con nacionalidad mexicana y reside en la Ciudad de México.  Ella escribe desde los 12 años y ha publicado, hasta el día de hoy, 13 libros. Es periodista para México Business News, también ha escrito artículos de cultura para Motivos para Amar a México. Recientemente, ha hecho colaboraciones en instagram con diferentes artistas, en la que ella crea textos para sus obras. Es host de su propio Talk Show en Youtube llamado Punto y Hanna, dónde lleva el talento mexicano, lo muestran a las personas y explica lo que ocurre en el país. 

 ¿Por qué el amor es el punto central de tu obra?

Desde chiquita, siempre fui muy romántica, por ejemplo, no di mi primer beso hasta los 17 y fue una decisión consciente porque yo decía tiene que ser así y me acuerdo que hasta mi mamá me decía: ¡Sofía ya!, al que sea agarralo y besalo, y yo le decía que no, ¿Cómo crees que he llegado tan lejos como para nada más llegar con quien sea?

Yo no me había dado cuenta pero, yo pensaba que todos mis escritos eran dedicados, más bien, cómo al desamor y a la ruptura, así que me gusta un buen. Me gusta mucho el drama de eso pero me gusta hacerlos con amor también hacia a mis personajes, y la cosa es que decidí hacer todo con amor, porque mi profe de escritura siempre nos decía “todas las cosas hay que hacerlas desde donde vale, que es desde aquí, desde el corazón y esas son las cosas que, además, le llegan a la gente.”

Cuando yo empezaba a escribir él era muy insistente en decirnos que uno escribe por uno y no por los demás y todo lo que uno haga con amor sale y eso es con lo que yo me quedé. Entonces, si además de yo hacer todas estas cosas que adoro, con amor, puedo hacerlas sobre ese tema, compartirlo y también quitarle la idea a la gente que tiene sobre nuestra generación, de que el amor es como “que asco y yo no me enamoro y no me gusta el compromiso y blah blah blah”. A mi, mas bien me gusta ver el otro lado de decir cómo es increible enamorarse, es increíble poder vivirlo y si te rompen el corazón te pones fit y el que sigue; o sea, de verdad no pasa nada, porque es parte de las cosas más padres que podemos experimentar. Por ejemplo, la pandemia lo ha hecho mucho más claro, ya no puedes conocer gente como en la escuela que te volteaban a ver y hacías como “Ay, hola” o sea eso ¡No pasa!, y creo que sí fue algo que nos hace falta, y no solo en cosas escritas, si no hasta como en profesión, por eso trato de llenarme de amor de la gente.

El verano pasado hice un montón de entrevistas, yo dejaba mi zoom abierto y ponía la liga en grupos y la gente entraba y tenían una hora para contarme su historia de amor, su amor al perro, al gato, a ellos, al amigo, al novio, al ex a lo que sea y fue hermoso. La gente podía decidir prender la cámara, no prenderla y cómo que eso fue muy lindo porque fue en un momento de pandemia donde todos estaban muy frustrados; había un espacio para hablar de algo super bonito.

Entonces como que por ahí va, todos mis escritos son mis hijos adorados, aunque haya unos más feos que otros, creo que por ahí va un poco, porque me gusta mucho leer algo y decir es que yo quiero esto que dice y entonces si yo le pongo esa intención la gente lo va a sentir así.

Podríamos decir que al ver tantas situaciones feas en el mundo sucediendo, ¿Es necesario hablar de lo bonito, expresarnos desde esta parte sensible y bonita? 

Eso se siente cuando tu estas leyendo algo y de verdad hasta te da como un escalofrío. Cuando ves a alguien, por ejemplo, hasta en cosas que no son artísticas, pero que en cierto sentido son apasionados por su ingeniería, matemáticas, por los cómics, por lo que sea y te hablan de eso, está padrísimo. Entonces ahí está ese sentimiento, como que se habla pero no se dice, porque le tenemos miedo como a ser muy intensos, Así que a mí me encanta mostrar personajes súper intensos y que no les da miedo.

Además, es muy padre porque creo que desde chiquitos lo vivimos, el ocultar nuestros sentimientos, pero ahorita sí lo creo así, hasta mi mamá lo dice, que somos una generación súper complicada de que “me gustas pero no te voy a decir, pero es que te amo pero no le voy a decir por que se me espanta y que hueva” en vez de nada más llegar y poder decirle y si la persona te dice “a mi no, gracias por decirme” entonces no era contigo, voy con quien sí me diga que sí, ¿No?. Hasta la idea de cómo el alma gemela y así, no me voy tan allá, pero por ejemplo, sí me gusta esta idea que uso mucho en mis escritos, esta idea de que no es estar con la gente para siempre, yo creo que lo bonito es por ejemplo cuando todos los días te despiertas y escoges todavía que esa persona es lo que quieres y cuando te despiertes sin ganas, entonces tu decir pues lo platico, lo trato de resolver y si no pues move on.

Y además del amor ¿qué otras cosas te inspiran a crear o a escribir?

Todo lo que tiene que ver con México me encanta y todo lo que tenga que ver con estos símbolos mitológicos también, me gusta combinarlos muchísimo. Uno de los libros que escribí es de unos mariachis que se reúnen en una plaza todos los domingos y tocan. Uno de los mariachis se enamora y se cuenta la historia de todos y literal me tatué un cempasúchil en el pie porque él dice que ella bailaba en la plaza y que su falda era naranja y que ella parecía un cempasúchil. Además como escribí para Motivos para Amar a México, me tocaba escribir artículos de la historia del bolillo, o sea la historia del bolillo es igual de blanda que el bolillo pero hasta eso como que me dio un contexto distinto de México y todo eso lo uso. El tema de la mitología también me encanta, porque esas han sido como las historias base y todas las historias que hay las puedes aterrizar a la mitología, entonces me gusta meter cosas hasta como muy obvias.

En el proyecto con Isabella De la Mora en uno de mis libros que es el Besario que es como un instructivo de besos hay uno que es de narciso entonces es como el beso que es como de amor propio, pero que es un amor mucho más grande entonces, te obsesionas contigo. Entonces como que me inspira todo esto, dentro de esas 3 derrepente, toca así un libro de México y de amor y de repente como una mezcla de todo. 

Hablando de tu proyecto con Isabella De la Mora, ¿Cómo comenzó? ¿En qué están trabajando actualmente?

Ese proyecto empezó, porque yo como les conté, escribí 13 libros en un año y para el último libro yo ya estaba drenada ya no sabía de qué escribir porque agarre esos 13 para escribir de un género diferente cada vez, para ver cual me gustaba y cuál no.  O sea fue como experimentación mia y ya a ese punto yo ya decía cómo pues ya no quiero, por ejemplo, un misterio no me lo quiero lanzar porque es muy complicado, no sé qué, y entonces se me ocurrió cómo describir los tipos de besos pero dije: ¿Cómo lo hago de manera super cínica? Entonces fue cómo, les pongo instrucciones a los besos y una historia cortita después y las instrucciones son de que para este beso se requieren dos personas que hayan pasado mucho tiempo juntos o que les haya pasado tal cosa y hay una nota de precaución. Hay una nota de cómo hacer que el beso sea mas padre o cosas que tienes que tomar en cuenta, o sea fue bajar el beso a algo muy mecánico y después en la historia te das cuenta de todas las emociones, de todos los colores y todo lo que hay en el beso para darte cuenta que, ni con instrucciones lo puedes descifrar. Y de hecho hasta el final hay como una nota que puse que dice que estos son instructivos para besos, pero que lo mejor que puede hacer uno es crear su propio Besario y no basarse en el de alguien más, porque los besos son propios y aunque te demos instrucciones pues, ¿De qué sirve?

De ahí nació el proyecto y yo veía a Isa desde hace un buen en mi instagram, la tenía, le escribía como de Isa adoro tu trabajo y ella no sabía quién era yo. Un día vi que se escribió un poema en la espalda y para los que tal vez no hayan visto a Isa, ella tiene dermografismo entonces, se le marca en la piel las cosas que hace. Le hable y le dije quiero hacer algo contigo no sé si escribir un texto en tu espalda o sea no sé qué onda y le mostré todo lo que había hecho y me dijo que justo el Besario le llamaba la atención, y ya casi la terminamos, de hecho; es una galería de arte donde en Isa se ven los besos que hubo entonces, se queda la marca ahí, y al lado del cuadro está la instrucción para el beso. Así que ese es el proyecto que hicimos y la neta, sí está quedando muy chido.

¿Cómo ha sido la colaboración entre ustedes dos?

Le hemos echado muchas ganas y ha sido mucho de que ella entienda mi perspectiva, por ejemplo, por qué lo mio es tan romántico. Ella es mucho de dejar huella y a mi eso me gusta porque también yo soy muy de la idea. Luego está esto, cómo de niño chiquito, pero literal las personas que yo he besado son de que 1, mano, porque de repente si alguien llega y me trata de besar y yo no lo siento como de película; o de que yo ya estoy enamoradisima lo quito, porque yo digo, ¡No, o sea! Yo no voy a tener mi lista de gente que he besado asi de que en el teléfono que digo, puede nadamas ser mi caso, no. Entonces justo quería agarrar eso de la marca que dejan los besos, nosotros normalmente no lo vemos, pero en el cuerpo de Isa es super evidente que todo contacto amoroso se queda ahí.

Siguiendo la línea de los proyectos en los que estás trabajando ¿Cuál dirías que es el reto más grande de estar constantemente “produciendo” por así decirlo?

Ahorita mi reto más fuerte es que me están saliendo muchas oportunidades, y no sé decir que no a ninguna, porque además siento que tengo que aceptar todo para poder seguir dándole y cada vez generó más gente que está pendiente de lo que estoy haciendo, y esta padre, además son caminos muy distintos. En mi cuenta de escritora, por ejemplo, ni foto de mi cara hay, o sea, es una cuenta con una foto en la que de hecho salgo como medio borrosa, así que ni me veo, y por ejemplo en el de programa de tele, la cara soy yo. Entonces, es cómo esta situación,  así de que por un lado soy súper pública y la gente me manda mensajes de que quieren estar en el programa y en el otro pues es una red de gente que no conozco que me mandan mensajes para colaboraciones con texto. Todos los días de la semana tengo una colaboración con una persona distinta para hacerles sus textos. 

Así que es combinar esos dos mundos, más el mundo de mi carrera que no tiene nada que ver tampoco, y creo que ese es el reto, porque todo el mundo se me acerca y me dice es que quita algo, pero todo lo que estoy haciendo, ¡Me encanta! y todo me está nutriendo un buen, aunque si llega un momento donde ya no aguanto, o sea, ya no sé ni dónde me falta hacer, donde me falta empezar.

Ninguno es un proyecto en el que yo estoy y que es el proyecto de alguien más, todos son como mi proyecto bebé qué lo he desarrollado yo. Y todo entonces, yo creo que eso, es lo más difícil ahorita. 

Con todos estos proyectos que estás manejando ¿Tienes algún proceso? o alguna rutina ya preestablecida como para organizarlos o cómo lo haces?

Sí. Por ejemplo, con el de escritura, yo al principio como todo escritor que empieza, era de que escribía de repente en mis clases, para la tarea y así. Después con los 13 libros como yo tenía que entregar un libro cada mes me tenía que poner horarios, tenía que terminar un capítulo a la semana o dos y entonces ahí no hay tiempo como para decir no es que no estoy inspirado. O sea tengo el punto de vista de que la inspiración es padrísima pero es como la excusa número 1 de los artistas el decir, no estoy inspirado, ok, entonces haz que estés inspirado porque sino no trabajas. Y así, fue todo esto de ponerme horarios, e igual ahorita que empecé a trabajar me la paso todo el día escribiendo, eso sí, no me quito de la compu ya. Luego cómo que estoy escribiendo de periodismo pero eso es ya muy serio, entonces pensé pues el músculo creativo hay que mantenerlo y por eso lo de las colaboraciones diarias. 

Lo que me sirve es, literal casi tener todo organizado, de que tener el horario de este día me toca hacer qué, en qué áreas a que horas que me toca hacer. Es muy cuadrado pero en áreas muy creativas, entonces se balancea bastante. Eso es lo que me ha funcionado y limitar también las cosas, o sea sí pasa que pues no sales tanto y de que te dicen como “Sofía vamos a comer” y tu como de “No”. Pero es padre porque al menos yo sé que todo lo que estoy haciendo va para futuro y lo estoy disfrutando ahorita, no estoy pensando como en algún momento lo voy a disfrutar, o sea, no hay nada ahorita que yo diga que flojera o no debería de estar haciendo esto.

Además, también ahorita en pandemia es muy difícil ponerse este tipo de cosas, porque antes era de me levanto, salgo, hago todo lo que tengo que hacer y regreso. Entonces es cómo lo que yo les puedo recomendar, delimitar espacios de trabajo, hasta si es una silla en específico, como yo tengo mi silla donde trabajo, ya que me pongo aquí entonces escribo.

Y fuera de trabajar en los proyectos en los que estás ¿Cómo escoges tus propios temas para tus textos?

Yo ya tengo un estilo muy delimitado, me gusta mucho el tono nostálgico de las cosas entonces ya voy un poco por ahí. No me limitó porque de repente por ejemplo, me llegan fotos de algo más o fotos de una planta, y yo jamás he escrito de plantas, pero de alguna manera siempre tiene mi tema. Lo que yo hago, por ejemplo para cuando no tengo el arte de alguien más es que o pongo música o busco fotos en pinterest y cómo que de ahí saco personajes. 

Además, me acuerdo que las primeras cosas que escribí eran parejas, así super desastrosas y todo, pero ya como que encontré esa parte en la que es muy padre hablar del amor a pesar de que no todas las experiencias son chidas y como poder hablar bien de él. 

Una cosa que hago con mis personajes siempre es como, hasta si una relación es muy mala tienes que mostrar las cosas por las que se quedan, porque si no lo dices es como ¿What? eso no hace sentido. O sea se odian no hay nada, pero entonces son una pareja que se odia, pero de repente en las noches él como que le trae su vaso de agua con hielos, porque sabe que eso es lo que le gusta a ella o a él, cómo cositas así. Y además, yo escribo desde pura perspectiva de hombre, eso como que me ayuda mucho a como sacarme de esa visión que tengo yo del amor.  Creo como una visión que es mía al final pero no es la visión como de Sofía, si no cómo de todos mis personajes, entonces todos mis personajes son así románticos a morir y que hacen monólogos por la que quieren o el que quieren o así. 

Nos transmites la pasión por todo lo que haces y de verdad es increíble poder escuchar a alguien que disfruta tanto su trabajo ¿Qué es lo que más disfrutas tú de tu arte o de poder crear? ¿Siempre ha sido este como tu plan de vida o alguna vez te viste haciendo otra cosa?

Pues en el tema de lo que quiero compartir o lo que me gusta mucho, es poder tener yo como mi lugarcito y mi cosa mía. Al final lo comparto con todos pero si tu lees mis textos pues son parte de mi, por eso digo que son mis bebés, porque luego me dicen cómo “escoge uno como favorito” y yo digo que de verdad no, o sea, puedo escoger los más brillantes, pero no puedo decirte “este es horrible, no me gusta” porque son partes de mi, aunque sean de hace un buen. Luego los leo y me da cómo “Ay, ¿Cómo por qué escribí eso?” pero pues de ahí nació todo lo que vino después, entonces es mi primer hijo.

Me gusta mucho poder como compartir mis universos y que la gente se pueda salpicar un poquito y salirse de lo que está viviendo, o tal vez le gusta lo que está viviendo pero quiere ver la vida desde un punto de vista distinto que no sea el suyo y yo como que doy uno en el que además vas a salir muy, cómo que, sintiéndote bien y llevándote algo, entonces es eso, Y lo de que ¿Si yo me veía haciendo esto? No, o sea no tenía idea de que iba a hacer, de hecho hasta hace un año, yo estaba muy perdida en lo que iba a hacer, y de repente todo se empezo a como conectar, todo empezó a salir, todo empezó a darse y hasta me da miedo porque digo como ok, ¿Qué va a pasar? ¿De dónde va a salir?. Pero creo que eso está padre, y sobre todo eso es algo que me gusta compartir mucho ahorita. Porque yo me acuerdo cuando entré a la carrera que, además, lloraba porque no sabía a qué carrera entrar, y entré a negocios y no quería estar en negocios, o sea, lo odiaba, es que, ¡Nos hacen escoger muy temprano! Pero si uno le echa muchas ganas, y hace todo como con pasión y perseverancia, se puede. 

Yo estaba en negocios, pero me colaba a clases de los de Comunicación el semestre entero. Y  tomaba la clase y entregaba las tareas y todo, pues se va armando un camino y de repente un día te sientas y dices cómo ¿De dónde salió? o sea jamás en mi vida hubiera dicho como ok, voy a tener un programa o voy a ser periodista de trabajo completo y voy a estar escribiendo, pero voy a estar estudiando creación de empresas. Jamás lo imaginé. Pero está padre,  porque si lo dejas fluir, que es muy difícil, de repente todo se empieza a armar y es muy padre porque hasta luego ves cómo lo rápido que fue. Estoy muy contenta porque son cosas que tú decidiste sobre todo. Ahorita, todos somos como todólogos entonces, es como no limitarte, por ejemplo, lo de escribir pues yo hago la galería, escribo música con Manu Becker, hago un comic, me estoy tratando de poner para hacer videojuegos, como que decir lo que yo hago, y como lo puedo incorporar a lo que me gustaría llegar a ser.

¿Cómo se dio la idea de comenzar tu propio talk show?

Fue porque yo estaba en un programa del Tec, el semestre pasado, nadie lo veía, pero estaban buscando una nueva host y alguien me mandó un mensaje de “Oye pues deberias de checar esto” y yo había pensado que como pues toda mi carrera como frente a cámara la verdad creo que no, o sea como que había dicho me quedo guardadita con mis teclitas, y ya.

Entonces dije, pues no estoy haciendo nada, y si me dicen que no pues es que no, así que aplique, me aceptaron y estuve ahí 3 meses mas o menos y luego termino el semestre, y me dijeron que habían empezado una productora que se llama Blua y me llamaron un dia y estaba junto con Andrea que es una de las productoras y me dijeron “oye queremos hacer 3 programas, 1 que sea como de lifestyle, otro de videojuegos y deportes y un talk show”, y me dijeron, “queremos que tu armes el talk show” Esa fue toda la indicación que me dieron, fue “arma un talk show” y yo como de “ah bueno ¿y Cómo se hace o que?” Me contestaron de que “no sé, tú tienes 2 semanas para armarlo y sale al aire en 3 semanas” y me dijeron como nadie sabe, “tu lanzate, no pasa nada, en el peor de los casos te ayudamos y así”. Y no manches, fue estrés, así de no poder dormir porque quería invitados súper importantes, tenía una idea muy grande; porque además eso sí, todo a lo que me meto tiene que salir de 100 porque si no, siento que pierdo el tiempo. Fueron dos semanas creo que las más frustrantes que he tenido, el logo, las personas, les daba una idea y me decían esto no me gusta y yo como si no te gusta hazlo tú, ¿No? Pero era por el momento y ya después sacamos todo. El programa es Punto y Hanna y ya fue como el nombre que se quedó. El primer invitado fue Santiago Arau que es el que tomó las fotos del 8M, así desde arriba. Hemos tenido invitados super padres, o sea, ya ahorita vamos a cerrar la primera temporada y el programa ha crecido muchísimo somos un equipo de casi 30 personas, que sí me quitó el pelo y me estreso un buen, pero ya cerrando la temporada si es algo que digo, “jamás en mi vida me hubiera imaginado algo así”.

Ese es un proyecto en el que yo trato de que todo el mundo esté contento de estar ahí, entonces es muy difícil luego, porque pues hay emociones diferentes, hay gente que no está tan metida, hay gente que no quiere estar todo el tiempo, pero hasta ahí tienes que lidiar. Pero, está muy padre porque veo cómo ser jefe o líder de equipo y como arreglar  todo y tratar de no morir en el intento. 

El trabajar tantos proyectos al mismo tiempo implica mucha perseverancia y creer en lo que haces y por eso nos gustaría preguntarte sobre algo con lo que muchas personas hemos lidiado, sobre el famoso síndrome del impostor ¿lo has sentido? ¿Cómo haces para trabajarlo?

Sí, me pasa y me pasa muy seguido. Es muy difícil porque sobre todo como yo soy jefe de equipo o líder en muchísimos, yo tengo que mantenerme la que motiva a la gente pero como que, no hay quien me motive a mí, siendo la líder,  en los días que digo como de “Ay, el programa no sirve, lo voy a botar o mis escritos ya no me gustan, o ya blah blah, no hay nadie que llegue y diga como de “No Sofía, vamos todo adelante”. Entonces en los momentos que tengo eso dejo que pase o sea digo: “¿Qué estoy pensando?, ok mis proyectos no sirven, ¿Por? o sea, ¿De dónde salió este sentimiento? ¿Fue porque alguien me lo dijo? ¿Fue porque yo me siento insegura? ok.” y trato de ver todo el camino que ha conllevado ese proyecto, trato de pensar siempre: “¿Quién hace esto? nadie, lo haces tú primero porque normalmente no es por la opinión de los demás si no la de uno mismo” y es como pues se vale porque esto me impulsa a yo querer como que el proyecto sea mucho más grande. Pero aguas, porque es como si fuera tu bebé, ¿No? es como “don’t shake the baby”, esta bien ponerte un poquito de presión para que las cosas se muevan pero si te pones mucha, esa persona que está logrando todo, esto no va a querer. 

Entonces dejo que fluyan esos pensamientos de que mis cosas no sirven, o de que no me gustan y trato de ver por ejemplo, conversaciones viejas o momentos en los que me sentí muy orgullosa, como así y decir “pues esta bien se vale” osea como aceptarlo y no decir como no es cierto todo está increíble, no pasa nada porque eso hace que tu cabeza lo piense más, y creo que sí es muy difícil, sobre todo con la gente que logra muchas cosas a veces les pasa mucho. Luego como que compartes y la gente te dice ¿Cómo crees? ¿No ves todo lo que estás haciendo? ¿Cómo piensas eso? Entonces eso no ayuda porque no es que yo no sepa todo lo que estoy haciendo, es el hecho de que todo lo que estoy haciendo no es suficiente, así que si conocen a alguien que le pasa eso, la reacción no es decirles “¡Pero ve todo lo que haces!” porque eso mas bien, es una cosa que le añades a tu cabeza, “no creo en lo que estoy haciendo porque estoy haciendo un buen de cosas”. Es más bien como preguntar ¿Cómo por qué sientes eso? o sea, ¿Qué te parece que no está saliendo bien? Y cuando lo empiezas a hacer más lógico dices “No es que no esté bien, entonces, ¿Por qué te sientes así?” “Ah porque quiero hacer más” “¿Qué quieres hacer?” Y hasta de ahí, pueden salir ideas de cómo mejorar lo que estás haciendo, y vuelves como de algo muy feo a algo positivo.

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