Entrevista a Sofia Virgen de La Nube

Por Natalia Ventura y Azalia Valdés

Mi nombre es Sofi Virgen, vivo en Guadalajara y estoy interesada en temas de moda y sustentabilidad, pero a la vez también estoy involucrada en temas de derechos humanos y defensoría, en cuestiones también de género y varias posturas políticas. Una de las partes que conforma mi vida es esta de promoción y comercio de marcas de diseño local de Guadalajara.

La Ola Púrpura: ¿Cuáles son las marcas con las que trabajas?

Sofi Virgen: Bueno, puede ser desde prendas de vestir, productos de cuidado personal, decoración, juguetes y bueno, el proyecto se llama La Nube. Tengo once años con él. Está enfocado principalmente en productoras mujeres de 40 y más jóvenes, cerca del 95% son mujeres y los otros proyectos son de parejas. 

O: ¿Cómo nació la idea en sí? De la Nube y de dedicarte al comercio local y el diseño mexicano?

S: ¡Ah! Pues hace 11 años no había tanto espacio social como ahora. Empezaba a haber ferias de diseño independiente o eventos de exhibición que se llamaban bazares, etc. Y había unas cuantas tiendas, quizá 3,4. No había tantos espacios para poder comercializar, entonces junto con una socia que entonces tenía creamos el nuestro y comenzamos a crear también eventos como La Caravana de Diseño Independiente. Y nos dimos cuenta que en cada edición eran más las personas que querían participar, pero como era itinerante no había un espacio fijo y tampoco había una periodicidad, entonces pensamos que era buena idea crear un espacio. 

S: Surge la idea de crearlo en un lugar central de la ciudad, en donde las personas del evento (La Caravana del Diseño Independiente) pudieran dirigirse y así empezó, con muy pocos recursos, por cierto, en un lugar súper chiquito, así con la ayuda de mis amigas. Me asocié con una amiga que también iba a abrir su estética, un proyecto llamado Velvet, entonces creamos Purpúrea. Recuerdo que la primera vez me dijo “ya estoy a 15 minutos de firmar el contrato, ¿le van a entrar o no? Mañana necesito el depósito”. 

S: Así entramos al espacio, en el Andador Nuño de Guzmán, muy cerca de donde estamos ahora, pero en ese tiempo la Americana no era lo que es ahora, no tenía tantos cafés, no existía una “sala bonita”. Pero bueno, nos animamos, conseguimos el dinero en una noche, viendo quién nos prestaba y así empezamos, con dos muebles nomás. Recuerdo que éramos 15 marcas y antes de cerrar ese ciclo en ese lugar, terminamos con 80, éramos un montón. Y pudimos mantener ese espacio por tres años ahí ¿por qué? Porque nos ayudaron, nos apalancábamos, nos ayudamos y nos gustó convivir con personas que buscaban esa reciprocidad y esa ayuda. En ese tiempo no era tan conocido el diseño independiente entonces todavía era luchar contra la pérdida de la comunidad.

O: ¡Sisi! Es que es un lugar que nos hace ver que tiene mucha comunidad y eso es lo padre del proyecto. 

S: Si es como cuidarse las espaldas. Eso es, recuerdo que en ese tiempo era de “si no vendo yo, pues vende tú, te paso mi contrato” y creo que eso es también parte del diseño independiente, generar ese tipo de colaboraciones y de nuevas prácticas para las microempresas o proyectos y creo que con el tiempo eso se ha ido perdiendo. 

O: ¿Y cómo ha sido este viaje? En fin, después de tantos años de altibajos y todo lo que implica dedicarse al diseño local y mexicanos ¿Cómo lo has vivido tú? Por ejemplo, antes no había tanto y ahora creció ¿cómo lo ves tú ahora? 

S:  Sí, creo que hubo un momento en que sí superó la oferta a la demanda, que los giros son los mismos, las mismas personas que les gustaba comprar en los mismos eventos, pero había más y más marcas. Y creo que sí fue como woow, creo que hubo un desfase, no lo sé. No podemos crear tan rápido como se generaron las ofertas, pues fue un hito y se empezó a perder un poco el peso del espíritu del diseño independiente. Ahora siento que ya va más parejo, pues ya con todas las redes sociales y lo que han creado, creo que sí ha crecido más, ha subido la demanda pero sí creo que hace falta más difusión para que todos los proyectos puedan ser autosustentables y no estar en la precariedad. 

S: También creo que hace falta profesionalizar y difundir, que las marcas se difundan en todas partes y no sólo las marcas de siempre, porque por ejemplo, en moda siempre se refieren a las mismas cuando hay un montón de marcas que están creando continuamente. 

O: Sí es súper interesante porque también el tipo de diseño del que se habla, por ejemplo, en Guadalajara, suele ser un concepto específico y pareciera que se dejan de lado otras marcas que tienen propuestas muy interesantes. 

S: Sí, los bazares han servido mucho para crear ese contacto entre las marcas y entre creativos, para luego hacer colaboraciones o seguir difundiendo. Creo que esa es la parte positiva de tantos eventos, pero sí creo que se saturó el mercado, tanto en la Ciudad de México como aquí, creo que falta innovar un poco y ser más creativos con cómo mostrar las marcas.

O: ¿Cómo consideras tú que ha cambiado el panorama en estos once años? Tú que has estado dentro, me refiero ¿has visto que han cambiado los hábitos de consumo? 

S: Sí bueno, con estos meses de pandemia, creo que las personas ya empezaron a consumir diseño y productos locales de forma más consciente y la verdad son quienes nos han sostenido estos meses. Veo ahora que hay un perfil más socialmente consciente y quizá otro más vanguardista que busca diferenciarse. El consumo ha aumentado y espero no sea únicamente moda, no lo creo. 

O: Sí, también consideramos que ha avanzado. Hay productos muy chidos que vale la pena seguir consumiendo y fomentando el talento, porque proyectos así hay muchísimos emergiendo cada día. 

S: Si, si y una cuestión es que no hay como una base de datos o una forma de saber cuántas marcas existen, hace falta un directorio de diseño independiente, una especie de app. 

O: ¿Y cuáles consideras que son los mayores retos para seguir con este trabajo?

S: Creo que todo negocio tiene que tener un margen de maniobra, realmente no es fácil, no al principio. La clave es la confianza, por ejemplo, la que hay con diseñadores de que podíamos disponer de su mercancía, el tema de consignación es clave porque no podríamos pagar todo lo que se tiene o arriesgarlo y es un riesgo tanto para quien lo crea y quien intermedia para comercializarlo porque no siempre es tan sencillo. Otro reto sin duda ha sido la parte administrativa, el registro de marca y las cuestiones tributarias. El inventariado de marcas también ha sido un reto, a veces exhibes un producto que después ya no va a existir. 

O: Y hablando ya específicamente de 2020 y 2021 con coronavirus ¿Qué estrategias tienen o han implementado para no perder esta parte de comunidad que es tan importante para el proyecto ahora que no podemos ver o interactuar con las personas como estábamos acostumbrados? ¿Cómo ha cambiado? 

S: En momentos como el del aniversario virtual del 2020 nos dimos cuenta que existen otras formas de estar cerca. Fue muy bonito y muy buen síntoma, les avisamos a las marcas, muchas de ellas tenían muy poco tiempo, tres años a lo mucho y todas empezaron a regalar algo en redes para nuestros seguidores. Una parte que nos ha ayudado también es la forma en la que estamos usando las tecnologías, para presentar a quién está detrás de las marcas y sus procesos creativos, entonces es importante para nosotras continuar por ahí. Ha sido un momento que ha acercado más al cliente con la marca, pues se ha dado mucho también la oportunidad de hacer pedidos personalizados, ahora es cuando más oportunidad hay para hacerlos. Darle el famoso valor añadido a la marca es importante en estos tiempos. 

O: ¿Crees que algo de lo que estás haciendo para adaptarte a este nuevo contexto de pandemia les va a beneficiar en el futuro? 

S: Sí, claro. La cuestión administrativa es donde yo personalmente estoy rezagada, es como mi punto débil. Sería útil tener un inventario común y que todos sepan la información básica pero que esté sistematizada, que podamos leer todos los indicadores que arrojen. Otra cuestión que nos ha funcionado son las citas individuales, esto nos ha funcionado porque las personas se sienten más en su espacio. También hay citas virtuales por si no puedes ir pero quieres una atención especial y ver las cosas, incluso funciona para ampliar e interactuar con personas que no están en la misma ciudad, en vez de contestar mensajes, podemos hacer una videollamada mostrándoles el producto que están precisando. También la cuestión de la paquetería y envíos a domicilio nos ha cambiado el modelo de negocio para bien, pensamos mantenerlo a futuro.

O: Y ya casi, por último, supongo que este es un contexto complicado para alguien que está buscando quizá emprender en diseño local ahora ¿tienes algún consejo? ¿Consideras que aún en este contexto se puede emprender?

S: Si, creo que sí, que hay respuesta de las personas sí o sí. Sé que es más complicado ahora, pero las personas que han podido comprar y consumir, lo han hecho y lo seguirán haciendo. En verdad creo que sí hay oportunidades de hacerlo ahora y mientras estén probando y equivocando, corrigiendo la estratégica y acercándose a la comunidad, llegarán personas que tengan su misma visión o que ya tengan experiencia y puedan ayudar a que emprender no sea tan doloroso. Muchas marcas estamos dispuestas a contar en lo que nos hemos equivocado para tratar de evitar que a alguien más le pueda suceder. Hay mucha creatividad y mucho talento. 

O: Mencionabas también que casi todos tus emprendimientos son de mujeres ¿cierto? ¿Hay como una relación, o sea tú lo quisiste crear así o es que en el mundo del emprendimiento de diseño mexicano hay más mujeres? 

S: Pues no, no lo busqué, y sí, creo que sí, se da más pues, aunque hay muchos hombres involucrados en el diseño independiente, creo que no hay tantos proyectos a largo plazo. En mi experiencia, la gran mayoría son de mujeres y suelen ser ellas quienes se encargan de todo, de diseñar patronaje, llevar redes, envíos, ventas, cobrar, todo. En parte creo que también es una necesidad de lleno a un proyecto, por cuestiones económicas tanto como de expresión. 

S: Muchas de ellas también son mamás, entonces está la cuestión de querer estar con la familia y el trabajo formal a veces no lo permite, entonces tener un proyecto independiente es como bien importante en cuanto al maternaje, esta puede ser otra posibilidad del porqué más presencia femenina que masculina en el diseño. 

O: si lo hemos observado, en bazares, la gran mayoría de lxs expositorxs suelen ser mujeres. 

S: Sí, quizá también tenga que ver con cuestiones de género, como por ejemplo, que no hay tantas posibilidades laborales y pues entonces toca emprender.

O: Si, hay un componente muy importante de género, justo como mencionas. Pues en muchos empleos la compatibilidad con la familia y el empleo es difícil, entonces el emprender ofrece una “flexibilidad”, aunque también es muy difícil y lleva mucho tiempo hacerlo, sin embargo, trae una especie de satisfacción el saber que estás haciendo algo que te está nutriendo más allá de sólo dejarte dinero y eso motiva. 

O: Ahora pasando al tema de sustentabilidad, el diseño independiente lógicamente va más lento e implica un consumo más consciente y ético, entonces la parte sustentable de alguna forma se viene dando poco a poco ¿esto era un factor importante para ti desde el principio o simplemente se fue dando? 

S: No, sí era importante, bueno ahora mi marca de ropa la tengo suspendida, pero sí es importante la cuestión de la reutilización y la creación de ropa para que pueda tener la mayor duración posible, una contra-propuesta ante el fast fashion. Crear y consumir conscientemente es un paso necesario y obligado ahora, más después de haber vivido algo que nunca imaginamos, como lo es la pandemia, el comercio local tiene que sí o sí, volverse clave en los hábitos de consumo. 

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