Me declaro feminista, ¿ahora qué hago?

por Natalia Hache

Declararse feminista es una revolución en la actualidad; autonombrarte en este movimiento es ir por la vida con la espada desenvainada esperando que te pregunten todo sobre el feminismo, decidir deconstruirse es un acto de valentía porque desde el día uno someterán en duda tu ideología.

Declararse feminista en tu discurso, escribirlo en tu biografía de Instagram, subir una publicación que declare tu postura dentro de este movimiento,  hasta hablar sobre la igualdad de género en la mesa después de comer es parte de este proceso pero ¿qué más conlleva ser feminista?.

La lucha tiene muchos años en pie y aunque hay millones de mujeres que se proclaman todos los días para buscar la igualdad en sociedad, no deja de ser una lucha constante desde nuestra trinchera para buscar en nuestros espacios un lugar seguro y digno para nosotras las mujeres. 

Declararte feminista es declararle la guerra a tus creencias, aprendizajes y experiencias, es comenzar a ver tus acciones, pensamientos y actitudes con perspectiva de género, es comenzar a desaprender; es declararte lista para lo que venga, porque es difícil para la humanidad comprender que estás en un proceso, es difícil para la gente entender que un cada día es un logro nuevo donde vas no sólo aprendiendo nuevos conceptos si no también cambiando tu forma de concebir la humanidad.

No estás sola en tu proceso de deconstrucción, busca siempre compañía que te apoye y te ayude a ir cambiando tu perspectiva, porque tantos años pensando, razonando y actuando de la misma forma es un cambio que NO debes de soltar, debes reconocerte y sobre todo, lo que más me ha dejado este camino; debes verte con compasión y amor, aunque suene cursi y romántico, debes aprender a sanarte.

Uno de los pasos más importantes para la deconstrucción creo que es aprender a mirar sin juzgar; y esto aplica en todos los ámbitos porque cuando contextualizamos y pensamos en el otro, en sus espacios y experiencias y empezamos a mirar a los demás con ojos de empatía, la vida es mucho más sencilla.

  1. ¡Me encanta!
    Para mi, el feminismo ha venido a sumar a mi vida y la de mi familia.
    Ha sido un proceso en el que se va dando una nueva forma al cariño que mis papás me han dado, a través del amor y cariño con el que yo he vivido la realidad como mujer, es el lugar en el que se encuentran ambos amores y entonces nace una nueva perspectiva para mis padres que en su momento vivieron y adoptaron el feminismo como la histeria y liberación frenética de las mujeres.

    Ahora puedo decir que con mucho cariño, perseverancia, y miles y miles de pláticas incómodas y discusiones de mesa, van aceptando el feminismo desde la libertad, el autocuidado, el respeto, la igualdad y puedo decir que hasta sienten orgullo de saber que sus hijas lo viven así a pesar que se disocie de las formas de pensar y las expectativas que tuvieron para nosotras y que vienen de generaciones y generaciones atrás.

    Gracias por compartir, vamos bien!

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