Olimpia Coral Melo

Por Karen Castro

¿De dónde viene la Ley Olimpia? Esta ley que protege a las mujeres de la violencia digital y mediática sexual en nuestro país fue redactada y propuesta por una mujer excepcional, Olimpia Coral Melo.

La Ley Olimpia, nos protege de los delitos contra la intimidad sexual, es decir la difusión de imágenes, videos o audios con contenido sexual sin consentimiento de las víctimas, así se obliga a las autoridades competentes a “bajar o bloquear” el contenido difundido sin consentimiento de los espacios digitales para inhibir la violencia digital.

Olimpia Coral Melo es la redactora e impulsora de la ley que prohibe la violencia sexual que muchas mujeres hemos experimentado y ella también en carne propia. A los 18 años un video sexual realizado con su entonces pareja, donde solo se le podía identificar a ella se difundió en WhatsApp. Muy pronto se vio acosada en su ciudad, Huachinango, Puebla y en redes sociales. Se lucró con el video en un periódico local y en su comunidad; se le asignaron apodos peyorativos y la difusión del video llegó a todo Puebla. El acoso la llevó a encerrarse durante ocho meses en casa, el desconocimiento y la vergüenza la obligaron a aislarse y a intentar suicidarse.

El apoyo de su madre fue indispensable para ella, al enterarse le dijo “Todas cogemos, la diferencia es que a tí te ven coger. Eso no te hace una mala persona o una delincuente. Tú solo disfrutaste de tu vida sexual”; así su madre le permitió en sus palabras “conocer la sororidad, que las mujeres somos muy poderosas”, la protegió del mundo, pese al acoso que vivían de vecinos y desconocidos en su propia puerta. El acoso y la invasión limitaron su libertad y su vida, la culpa le había impedido acceder a la justicia. Los likes se sentían como una violación al utilizar su cuerpo digitalizado.

Cuando encontró otras páginas donde se burlaban de más mujeres por infinitas razones comenzó a comprender que ella no tenía la culpa y fue ahí cuando decidió denunciar. Se encontró con que de acuerdo a la justicia y al código penal, al no ser violación no se consideraba un delito y que ante esa violencia aún no tipificada el Estado no la protegía. Comenzó a contactar a otras chicas que habían sido exhibidas en internet para comenzar un proyecto de reforma para Puebla, pese a los consejos de no hacerlo, al pensar en todas las chicas que estaban pasando por los mismo y que pensarían en quitarse la vida. La propuesta de la ley se presentó en un foro de propuesta ciudadana en marzo de 2014 con apenas 19 años, por fin entendía que aquellos que habían compartido y viralizado el video eran los verdaderos delincuentes. “ A mí ya no me da vergüenza tener dos senos. A mí ya no me avergüenza vivir mi sexualidad”. Sin embargo el camino para aprobar la ley fue largo. Hasta 2018 se aprobó la reforma de delitos contra la intimidad sexual en el código penal y tras dos años de intentos la ley se aprobó en Puebla, su primer meta. La reforma se comenzó a conocer como “Ley Olimpia” por la mujer que había tenido la valentía de proponerla. Junto con otras mujeres, Olimpia Coral, formó el Frente Nacional para la Sororidad, el cual presentó la primera iniciativa en el Congreso de Puebla. Hasta el momento esta ley se ha replicado en 16 estados más. En noviembre de 2020 se aprobó por unanimidad en el Senado de la República la reforma para modificar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y el Código Penal Federal derivada de la Ley Olimpia.

El enorme esfuerzo y valentía por luchar contra la violencia digital y mediática hacia las mujeres de Olimpia Coral Melo, busca otorgar a todas la mujeres del país la oportunidad de acceder a la justicia ante la violencia y lo ha logrado en muchas partes del país. “Estoy viva gracias a las mujeres, después de mi mamá fue mi abuela y luego mis hermanas, después mis compañeras feministas y todos los días son todas” son las palabras de Olimpia. Desde La Ola Púrpura y en nombre de todas las mujeres que han sufrido violencia digital y mediática te decimos ¡Gracias Olimpia!.

Deja una respuesta

*