Opiniones

Por Andrea Rafols

No opinar o no querer hacerlo viene desde casa, se consolida en la escuela, en el trabajo y en la vida diaria. No nos acostumbran a participar en ninguno de los temas que nos acontece y menos si es algo “fuera” de nuestras aficiones 

¿Por qué no podríamos opinar de cualquier cosa? ¿Por qué? ¿Por qué a los hombres se les incita desde pequeños a tener una opinión de x o y tema? Sin importar si es bueno o verídico su criterio  ¿Por qué nos enseñaron a callar? 

Caí en cuenta que muchas de las veces que cuando mis compañeros de escuela opinaban en cualquier clase no siempre tenían algo bueno qué decir, simplemente era la manera en cómo lo decían, como lo contaban que parecía la verdad absoluta. 

Lo que hubiera dado yo por eso seguridad, lo que daría hoy en día por esa seguridad. Me pasaba, pasa que a veces, que no quiero opinar ni hablar sobre cualquier tema porque me autosaboteo creyendo que nada de lo que diga está fundamentado, que es superficial, tonto o simplemente nada tiene razón de ser. Porque sí, también me pasa que divago muchísimo, tal vez como mecanismo de defensa. Lo que daría por decir la mitad de lo que pienso con la seguridad que tienen algunos de mis compañeros; cuando a veces mis historias dicen más que sus simples alardes de conocimiento fantasma. No se nos enseña a cómo ser seguras, a cómo opinar sin sentirse temerosa de lo que puede venir después, no nos ensañan a equivocarnos.

Lo que daría por haber participado más en mi universidad, lo que daría hoy por participar como muchas de las chicas que conozco que fuera de tenerles envidia las admiro, porque lograron desbloquear ese muro de dudas que nos metieron desde chiquitas, les agradezco mujeres por levantar la voz. Les agradezco a ustedes por querer ejercitar en mí este músculo llamado juicio propio, seguridad en mis palabras y pensamientos, por sentir que puedo y podemos juntas.

De nuestra autora de hoy

Andrea Rafols es miembro de La Ola Púrpura, Directora Creativa, el arte y el corazón colorido de este proyecto. Artista plástico egresada de la Universidad de Guadalajara, con especialidad en las disciplinas del dibujo y grabado. Fundadora de la marca Trópico Azul. Ha presentado su trabajo creativo en los bazares más reconocidos de la Zona Metropolitana Guadalajara. Su estilo es minucioso, nostálgico y onírico con personajes protagónicos y rodeado de pequeños elementos que guardan historias personales. Ha expuesto su obra en la Muestra Artística de Estudiantes de Artes Plásticas. Grabado y Dibujo en Casa Cultural Calavera en 2015, la exposición “Noche de Arte y Estrellas” en el Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías de la Universidad de Guadalajara; y dentro de las muestras colectivas Musas Creadoras 2019 y 2020.

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