Tu prima la feminista

Por María Isabel Orozco Rodríguez

Todos tenemos una prima feminista intensa en la familia, esa que se sale de los grupos de whatsapp cuando empiezan a rolar memes misóginos y chistoretes machistas, esa, a la que le encanta postear datos sobre violencia de género en sus redes sociales, sí, la misma que pone ojos de huevo cocido cuando le hacen mansplaining en las reuniones familiares. Seguramente la estás visualizando en este mismo momento, riéndose a carcajadas de los comentarios que tu tío, el ultraconservador, le deja en sus redes sociales. 

A tu prima la feminista le encanta intensear con todo lo que tenga que ver con la cuestión social e histórica de las mujeres, porque esa es su pasión y el día que lo aceptó se sintió libre. Ella nunca duda en acompañarte a marchas o manifestaciones, y siempre te alienta a expresarte, es más, seguramente con ella tienes las mejores pláticas y la chisma es inagotable. 

Es el tipo de prima que te dice la neta sobre tus amores tóxicos, aunque te choque, porque prefiere que te enojes con ella a verte con alguien que no te trata como te mereces. Ella es la prima que sabes que te cuida, a la que le mandas tus rutas de uber y tu ubicación cuando sales; es la que te consuela cuando estás triste, y te recuerda todas las cualidades maravillosas que tienes. También, es la prima con la que te diviertes y bailas hasta que la cuerpa aguante, porque el feminismo no está peleado con el perreo intenso a poca luz, y ella nació para perrear.

Contrario a lo que dice tu tía, la de la vela perpetua (también a ella la estas visualizando en este momento), a tu prima no le da miedo quedarse sin marido por ser feminista, porque de entrada se tiene a sí misma y le encanta su propia compañía. Tampoco le da miedo tener un criterio propio, al contrario, se siente afortunada de ser consiente de todas las formas en las que se puede encarnar la violencia, pues eso la ha ayudado a deshacerse de uno que otro maltratador.

Tu prima la feminista no necesita un héroe que venga a darle un estatus de esposa ni de madre, en todo caso quiere a alguien que sepa acompañarla, alguien que no necesite controlarla para sentir amor, una persona que sea feliz por sí misma, porque sabe que la felicidad es cosa de cada quien, y ella no va responsabilizarse de la felicidad de su pareja sentimental, ya no está para esos trotes. 

Ella es de esas mujeres que prefieren dejar de existir que renunciar a su personalidad y a sus sueños, de las mismas que prefieren llegar a viejas felices y con la frente en alto, que frustradas por haber renunciado a su esencia por cumplir estándares ajenos. Si para este momento aún no pudiste ubicar quién es tu prima la feminista, lo más probable es que seas tú… bienvenida al club de las primas feministas, te estábamos esperando. 

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